15 septiembre 2007

CARITA DE PENA

Ayer miré a mi chico con carita de perrito. Me hubiera gustado tener las orejas gachas para que el efecto fuera mayor, pero a falta de ellas, emití un sonido lastimero que hasta a mí me dió pena.

Finalmente, conseguí lo que quería. No es que fuera necesario pedirlo así, porque yo sabía que en este caso concreto, no habría problema, pero me gusta mirarle con ojillos lastimosos porque él siempre sonríe, me da un besito en la frente y me dice: "bueeeeeeeeeeeeeeeeeno". Me encanta.

Así que, 24 horas después, estamos donde yo quería. Con mi familia. Este fin de semana tocaba descansar (llevamos varios fines de semana sin parar y lo cierto es que nos apetecía quedarnos en casa tranquilos), la semana pasada cuando hablamos sobre qué haríamos este fin de semana él me dijo que estaba cansado de coche, y lo entendí perfectamente. Me sentí culpable, porque es él el que se pega las palizas de conducir y nunca dice ni mú. Quiero sacarme el carnet de conducir para no depender de él en ese sentido, y que descanse más en los viajes que solemos hacer, nuestras escapadas, pero mientras consigo aprobar ese maldito examen, él no pone inconveniente nunca. Viajamos lo que queremos o necesitamos. Y yo quería venir este fin de semana, porque sabía que a mi madre le hacía ilusión y también (lo reconozco), quería venir al último día de feria.

Como él lo sabía, me dijo que no le importaba ir, que no estaba cansado, pero de todas formas se lo pedí con la carita crispis, que es como he bautizado a mi expresión lastimera. Al final aquí estamos. Hemos salido a la feria de día y nos lo hemos pasado genial con mi madre y mi familia. El resultado es el típico de una feria de día: tanta manzanilla, aunque sea muy digestiva, se sube a la cabeza. Cuando hemos llegado, se ha dejado caer grácilmente en el sofá y ahí está mientras yo escribo esto, dormidito y reposando el alcohol. Me apetece acariciarle la cabecita, pero no quiero despertarlo. Me apetece jugar con su pelo y agradecerle que siempre esté pendiente de mí y que no ponga inconveniente a estas escapadas que tan bien nos vienen. Además, a él también le gustan. Lo sé porque mientras duerme, está sonriendo.

2 comentarios:

  1. Jo, sois tan monos. Ahora ya tengo dos parejas favoritas: Bich y N y vosotros :)

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  2. Da la sensación de que sois de esas parejas tan adorables que las ves y dices: ¡qué monos, yo quiero algo así!

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