Empezar de nuevo siempre es bueno.
Sobre todo cuando dejas atrás aspectos que no te reportan nada, y que al final son una carga más. Los cambios más importantes no necesitan ser un giro de 180º, creo más bien que son más positivos cuanto más pequeños y escalados son. Tampoco vale de nada poner una fecha límite para que todo cambie, para empezar de nuevo totalmente, porque casi nunca vamos a ser capaces de hacerlo a tiempo y no es probable que todo salga a pedir de boca a la primera, de un día para otro y por arte de magia. La carrera que menos larga se hace y que más satisface es aquella que está llena de pequeñas metas. Meterte en la cama al acabar el día pensando: "hoy he dado un paso adelante", te ayuda a dormirte con una sonrisa y a ser un poco más feliz. El paso no tiene por qué ser muy grande, pero sí debe ser lo que tú quieres.
Lo que yo quiero es dejar atrás lo que no me hace feliz. Empezar propósitos nuevos (algo así como Año Nuevo, pero o muy atrasada o muy adelantada, según se mire), descartar aquello que no me hace falta en mi vida, y comenzar a hacer cosas que me gusten y no que tenga que hacer por obligación. Tener más constancia en los proyectos que sé me van a costar ahora, pero que a la larga serán muy beneficiosos para mí. Aprender a aprovechar mi tiempo, que es precioso. Disfrutar de lo que tengo ahora, de cada detalle por pequeño que sea. Ser consciente de cuál es mi momento. Pensar algo más en mí. Dejar atrás lo que me hace daño.
...empezar de nuevo.
Sobre todo cuando dejas atrás aspectos que no te reportan nada, y que al final son una carga más. Los cambios más importantes no necesitan ser un giro de 180º, creo más bien que son más positivos cuanto más pequeños y escalados son. Tampoco vale de nada poner una fecha límite para que todo cambie, para empezar de nuevo totalmente, porque casi nunca vamos a ser capaces de hacerlo a tiempo y no es probable que todo salga a pedir de boca a la primera, de un día para otro y por arte de magia. La carrera que menos larga se hace y que más satisface es aquella que está llena de pequeñas metas. Meterte en la cama al acabar el día pensando: "hoy he dado un paso adelante", te ayuda a dormirte con una sonrisa y a ser un poco más feliz. El paso no tiene por qué ser muy grande, pero sí debe ser lo que tú quieres.
Lo que yo quiero es dejar atrás lo que no me hace feliz. Empezar propósitos nuevos (algo así como Año Nuevo, pero o muy atrasada o muy adelantada, según se mire), descartar aquello que no me hace falta en mi vida, y comenzar a hacer cosas que me gusten y no que tenga que hacer por obligación. Tener más constancia en los proyectos que sé me van a costar ahora, pero que a la larga serán muy beneficiosos para mí. Aprender a aprovechar mi tiempo, que es precioso. Disfrutar de lo que tengo ahora, de cada detalle por pequeño que sea. Ser consciente de cuál es mi momento. Pensar algo más en mí. Dejar atrás lo que me hace daño.
...empezar de nuevo.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada