Esta tarde he tenido mi examen de Inglés. Allá en Abril me matriculé en la Escuela Oficial de Idiomas para conseguir un título acreditativo del inglés que ya sabía. No quería ir a clase (primero porque no tengo tiempo, y luego además me aburro bastante, la verdad), sino homologar mis conocimientos, por decirlo así. Sólo hay que pagar la matrícula, más barata que si fueras a clase, y tienes derecho a dos convocatorias. Junio y Septiembre.
En Junio, una confusión me dejó fuera del examen, así que la convocatoria de ahora era mía. Pero como no podía ser de otra manera, esta vez también fue accidentada. Tres semanas antes del examen, me enteré de casualidad que había que leerse tres libros. Jo. En un tiempo récord me los agencié y en menos tiempo todavía me los leí. Como sólo faltaban días para el examen, no hice ningún ejercicio típico en plan: "ponga aquí el phrasal verb que corresponda". Solo leer y leer (e incluso escuchar). Esta mañana los terminé...
...porque esta tarde era el examen de marras. Pisé el edificio por segunda vez en mi vida (la primera fue al matricularme), aunque está en mi misma calle. Me sentía algo perdida. Hacía unos ocho años o más que no hacía un examen de inglés. Encima, en la convocatoria de Septiembre. Uf.
Cuando entramos en el aula, la verdad es que me encogí un poco. Excepto una chica, todos los demás tenían como mínimo, diez años menos que yo. Todos jóvenes y acneicos. Jo. De verdad, me sentía totalmente fuera de lugar. Y encima, nerviosa, porque en realidad sólo había estudiado una parte del examen, el de las lecturas, pero el resto lo había dejado un poco a la suerte que pudiera tener. O de lo que me pudiera acordar. O de lo que pudiera sacar de los tres libros. Intenté pensar en que tengo un nivel de inglés bastante más alto de la mayoría de personas que conozco, así que en teoría, esto debería ser un trámite menor.
Bueno, la verdad es que había millones de partes, cinco exámenes distintos antes de la prueba oral. Cuatro de ellos no han ido mal del todo. Pero la prueba de gramática me ha matado porque estaba llena de todos esos ejercicios que NO había hecho. Jo. Me he defendido y en alguna ocasión me he inventado alguna que otra palabreja, pero era cuestión de supervivencia. En cuanto he acabado he entregado el examen. No soporto empezar a repasar porque lo cambio todo mil veces, y siempre siempre me ha pasado que lo tenía bien desde la primera vez y luego lo estropeo todo.
La prueba oral ha salido medianamente decente, a pesar de que estaba bastante nerviosa con las tres personas ahí delante, dos de las cuales eran nativas. Me negué a ser grabada en vídeo, ¿para qué querrán grabar la prueba? No lo sé, pero era lo que hubiera faltado, porque estaba bastante nerviosa: cada vez que acababa una frase, un silencio y tres cabezas se agachaban a sus papeles y anotaban lo que fuera. Pensé que estaba cometiendo equivocación tras equivocación, pero respiré hondo para quitarme la idea de la cabeza. Finalmente he salido con la sensación general de que no ha ido tan mal.
Mañana salen las notas. Veremos a ver qué tal...
En Junio, una confusión me dejó fuera del examen, así que la convocatoria de ahora era mía. Pero como no podía ser de otra manera, esta vez también fue accidentada. Tres semanas antes del examen, me enteré de casualidad que había que leerse tres libros. Jo. En un tiempo récord me los agencié y en menos tiempo todavía me los leí. Como sólo faltaban días para el examen, no hice ningún ejercicio típico en plan: "ponga aquí el phrasal verb que corresponda". Solo leer y leer (e incluso escuchar). Esta mañana los terminé...
...porque esta tarde era el examen de marras. Pisé el edificio por segunda vez en mi vida (la primera fue al matricularme), aunque está en mi misma calle. Me sentía algo perdida. Hacía unos ocho años o más que no hacía un examen de inglés. Encima, en la convocatoria de Septiembre. Uf.
Cuando entramos en el aula, la verdad es que me encogí un poco. Excepto una chica, todos los demás tenían como mínimo, diez años menos que yo. Todos jóvenes y acneicos. Jo. De verdad, me sentía totalmente fuera de lugar. Y encima, nerviosa, porque en realidad sólo había estudiado una parte del examen, el de las lecturas, pero el resto lo había dejado un poco a la suerte que pudiera tener. O de lo que me pudiera acordar. O de lo que pudiera sacar de los tres libros. Intenté pensar en que tengo un nivel de inglés bastante más alto de la mayoría de personas que conozco, así que en teoría, esto debería ser un trámite menor.
Bueno, la verdad es que había millones de partes, cinco exámenes distintos antes de la prueba oral. Cuatro de ellos no han ido mal del todo. Pero la prueba de gramática me ha matado porque estaba llena de todos esos ejercicios que NO había hecho. Jo. Me he defendido y en alguna ocasión me he inventado alguna que otra palabreja, pero era cuestión de supervivencia. En cuanto he acabado he entregado el examen. No soporto empezar a repasar porque lo cambio todo mil veces, y siempre siempre me ha pasado que lo tenía bien desde la primera vez y luego lo estropeo todo.
La prueba oral ha salido medianamente decente, a pesar de que estaba bastante nerviosa con las tres personas ahí delante, dos de las cuales eran nativas. Me negué a ser grabada en vídeo, ¿para qué querrán grabar la prueba? No lo sé, pero era lo que hubiera faltado, porque estaba bastante nerviosa: cada vez que acababa una frase, un silencio y tres cabezas se agachaban a sus papeles y anotaban lo que fuera. Pensé que estaba cometiendo equivocación tras equivocación, pero respiré hondo para quitarme la idea de la cabeza. Finalmente he salido con la sensación general de que no ha ido tan mal.
Mañana salen las notas. Veremos a ver qué tal...
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