Comienzo otro Lunes más muy cansada. Este fin de semana nos hemos quedado en casa (¡ya era hora!) y hemos podido ordenar y limpiar un poco, así, en general, porque la verdad es que iba haciendo falta (no era plan de hacer que Sanidad nos precintara el piso)… Aprovechando la coyuntura, y dado que el Sábado ya tuvimos tiempo de descanso, quedamos con unos amigos para ver la carrera de Alonso en casa el Domingo. No es que hiciera falta un motivo, pero así planeamos una tarde deportiva (engañando a la mente). No es que me entusiasmara mucho, pero al parecer España estaba paralizada, igual que nosotros: apoltronados en el sofá, escuchando y viendo el previo a la carrera, el durante de la carrera, el después de la carrera, las imágenes, repeticiones, comentarios, impresiones, críticas, en la televisión, radio… mientras devorábamos palomitas y patatas fritas. Después, como no habíamos tenido bastante deporte, un partido de fútbol. Menos mal que por lo menos durante los 90 largos minutos estuvimos jugando una partida al Trivial, socializando y viendo cómo mis conocimientos del mundo en general y del deportivo en particular son escasillos.
Nos lo pasamos muy bien. Me gusta quedar con algunos amigos en casa, a cenar, a comer o a lo que sea. Normalmente tenemos que esperar al fin de semana, porque si no es así, difícilmente podemos hacerlo entres semana. Así por lo menos hago algo de vida social (porque me estoy quedando sin ella).
De todo eso se sacan dos conclusiones:
Nos lo pasamos muy bien. Me gusta quedar con algunos amigos en casa, a cenar, a comer o a lo que sea. Normalmente tenemos que esperar al fin de semana, porque si no es así, difícilmente podemos hacerlo entres semana. Así por lo menos hago algo de vida social (porque me estoy quedando sin ella).
De todo eso se sacan dos conclusiones:
- Con tanto engaño de mente, al final he acabado engañando a mi cuerpo y me he levantado como si hubiera hecho tooooooodo ese deporte...
- Esta vida social se ha traducido en una pila de platos sin fregar, así que mi vida social me pide a gritos que compre un lavavajillas, y a la vida social siempre hay que hacerle caso. En cuanto tengamos unas pelillas.




0 opiniones dadas...
¡¡Cuéntame tú qué opinas!!