Aquí estoy, en el trabajo. Con mi dolor de muelas y mis molestias de garganta, pero mucho mejor que los días anteriores. Realmente, ya no colaba que estuviera tan mal como para no venir a trabajar, y además, estas ausencias son un pellizco en la nómina...
De todas formas, ha sido bastante duro levantarse hoy. Hace un frío de mil demonios, y sólo de pensar lo calentita que estaba ayer a esas horas en la cama hacía que fuera mucho más difícil abandonar las sábanas...
Pero milagrosamente he conseguido ducharme, vestirme, desayunar y venir al trabajo, donde al menos la temperatura es buena. Pero en general mi aspecto es horrible. Tengo mala cara, aún con los ojos hinchados, la piel algo cuarteada del frío, sin mencionar los labios un tanto cortados... y por si fuera poco, tengo un bad hair day. No me he despojado de mi bufanda (tengo la secreta esperanza de que así me duela menos la garganta), y no pienso moverme de mi sitio salvo lo estrictamente necesario -que espero que sea poco-.
Estoy deseando que las ocho horas pasen pronto para refugiarme en casa a ver si me espabilo un poquito más...
De todas formas, ha sido bastante duro levantarse hoy. Hace un frío de mil demonios, y sólo de pensar lo calentita que estaba ayer a esas horas en la cama hacía que fuera mucho más difícil abandonar las sábanas...
Pero milagrosamente he conseguido ducharme, vestirme, desayunar y venir al trabajo, donde al menos la temperatura es buena. Pero en general mi aspecto es horrible. Tengo mala cara, aún con los ojos hinchados, la piel algo cuarteada del frío, sin mencionar los labios un tanto cortados... y por si fuera poco, tengo un bad hair day. No me he despojado de mi bufanda (tengo la secreta esperanza de que así me duela menos la garganta), y no pienso moverme de mi sitio salvo lo estrictamente necesario -que espero que sea poco-.
Estoy deseando que las ocho horas pasen pronto para refugiarme en casa a ver si me espabilo un poquito más...
4 comentarios: