07 enero 2008

2008

Vuelvo después de casi una semana de haber estreanado este 2008. Tenía un meme pendiente, pero ya es que no pega hacerlo (¡lo siento!). Después de una accidentada salida del año, el 2008 ha empezado tranquilo, sin demasiados sobresaltos -aunque un sobresalto en forma de premio de la Lotería no hubiera estado de más-.

Como siempre, sigo estando un poco atrasada en acontecimientos, así que mi balance del año 2007 no vino mientras me comía las uvas en compañía de los que más quiero. El balance lo hice días después, mientras estaba tumbada en la cama, esperando al sueño. Ese balance es muy típico, tanto como inevitable. Realmente pienso que debería hacerse un repaso semejante como mínimo una vez al mes, así seríamos capaces de ver qué es lo que está yendo mal y ponerle una solución a corto plazo... porque si esperamos al 31 de Diciembre ya habrá cosas que no se podrán arreglar.

Así que el balance de mi año me asaltó antes del sueño, pero no fue un balance completo, porque en la memoria se diluyen los días que he pasado y ciertas cosas apenas puedo recordarlas claramente, con fecha e imágenes. Sé qué ha pasado, pero todo lo que se formó en mi cabeza fue un mosaico de recuerdos e imágenes un poco caótico.

El mosaico está compuesto de lágrimas y risas, casi a partes iguales. De sueños placenteros y tranquilos. De agitadas noches de insomnio. De entusiasmos. De desilusiones. De alegrías brillantes. De penas amargas. De cosas pequeñas y grandes que he disfrutado. De lo que he perdido y de lo que he encontrado. De oportunidades que he dejado pasar y de otras que he podido coger, aunque algunas haya sido con la punta de los dedos. De etapas que acaban y de otras que empiezan.

Sé que ha habido momentos en los que he estado muy sola, o al menos así me he sentido. Pero también ha habido otros en los que he estado arropada, y respaldada por quienes tenía en ese momento a mi lado. He sufrido golpes duros, y aunque he aprendido de ellos, sé que seguiré tropezando una y otra vez en la misma piedra. He superado miedos que ya no me afectarán, y he encontado otros nuevos. Me he encontrado a mí misma, y también me he perdido algunas veces.

De nuevo empiezo un año con ilusión, con ganas de cumplir mis propósitos para este 2008 (aunque sé de sobra que no lo haré, como siempre, ¿o puede que esta vez sí?). Vuelvo a la casilla de salida, y lanzo el dado para seguir avanzando hacia la meta, que aún no tengo clara...

Siendo realista, la meta de ser feliz un año entero es algo inalcanzable. Lo que yo pedí campanada a campanada son fuerzas y ganas para vivir intensamente todo lo que me espera este nuevo año (tanto lo bueno como lo malo, porque lo que está claro es que habrá de todo, me guste o no) y no perder ni un segundo. Fuerzas y ganas. Para vivir intensamente lo bueno y que me ayude a crecer, y para vivir intensamente lo malo y que aprenda de ello. Que no se me escape ningún momento. Disfrutar de todos los pequeños detalles que tanto me gustan. Sonreír siempre que pueda y llorar siempre que deba...

5 comentarios:

  1. Pues.. aunque es cierto que con un poco de retraso: FELIZ AÑO NUEVO.
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  2. Eso es lo que hay que hacer: disfrutar lo bueno e intentar aprender de lo malo!!

    Me gusta tu manera de hacer balance!!

    Un besoteee y feliz 2008!!
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  3. Yo cierro los ojos y apreto los dientes. Hago mucha fuerza para intentar que te llegue aunque sea un poquito.
    Y que no se me escape ningún... ¡Momento! (mal pensada) a mi tampoco.
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  4. Aunque sea con retraso, Feliz año! y me encanta la idea de vivir intensamente y no perder ni un segundo, eso es la vida.

    Besos!
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