10 enero 2008

I NEED SOME REST...

Tenía pensado actualizar hace unos días, pero apenas he tenido tiempo, lo cual no está nada bien porque actualizar a menudo es uno de mis propósitos... Lo que pasa es que llevo unos días -es decir, toda la semana- agotada: salgo de trabajar (siempre tarde, por supuesto) y en lo único que pienso es en llegar pronto a casa, ponerme el pijama y vegetar.

¿El motivo? Pues muy sencillo. Después de su larga baja médica, la chica que estaba en mi actual puesto ha vuelto. Volvió después de Año Nuevo, y no se puede decir que entrara con buen pie a mis ojos, porque ya en esos primeros días hizo el amago de hacer menos horas porque sí. Le ví las intenciones de refilón el Viernes pasado, y me las ingenié para recordarle a ella que en nuestro puesto son ocho horas diarias todos los días, a no ser que S.J. nos dé permiso para salir antes, y no era el caso máxime cuando acaba de llegar y estaba "poniéndose al día".

Esta semana, nuestra jefa se ha ido de vacaciones, por lo que yo tengo dos marrones:
a) Sustituirla, con todo el trabajo que ello conlleva.
b) Formar a la recién llegada en las funciones del puesto.

Lo primero no lo llevo nada mal porque no es la primera vez que me he quedado sola. Bueno, realmente no me he quedado sola, pero realmente, lo prefiero...

Porque en lo que llevamos de semana las cosas han ido de mal en peor. Se junta que ella es muy lenta y que yo tengo poca paciencia. Lo de que es lenta por lo visto ya se sabía antes de su baja médica, pero el caso es que se dió de baja médica justo antes de su evaluación del puesto. Y ahora sigue igual. A mí me desespera ver que después de explicarle cómo se hacen las tareas más sencillas (que ya las hacía ella antes de irse, con lo que no le pilla de nuevas), de decirle si tiene dudas, de repasarle los conceptos otra vez por si le da vergüenza preguntarme, de estar pendiente de ver cómo lo hace... tarda una eternidad en las tareas que son muy rápidas de hacer. Miedo me da cuando tenga que hacer algo que realmente suponga dedicarle tiempo...

Eso me ralentiza, porque no hago ni mi trabajo ni ella avanza en el suyo. No sé ya cómo decirle que me pregunte todas las dudas que tenga, pero no lo hace. No toma nota de nada de lo que le explico. No la veo que razone cuando tiene que analizar algo. Pero lo más importante de todo, es que está muy descentrada, y si encima no eres muy ágil, que estés pendiente de todo menos de lo que estás haciendo no ayuda nada de nada.

Me como las uñas al ver que son las dos de la tarde y no ha hecho ninguna de sus tareas. Se para a la mitad, cuando se aburre o se atranca, y salta a otra tarea. Cuando vuelve a la primera, no se acuerda de dónde la ha dejado o no sabe cómo lo ha hecho, y vuelve a empezar de nuevo.

Mientras, yo lucho con todas las batallitas diarias, parándome para echarle una mano o un ojo, depende, y desesperándome cada vez que veo el reloj y que me doy cuenta por cuarto día que voy a salir a las tantas con las cosas a medio hacer.

He pensado que no explico bien las cosas, pero ya he probado todo lo que se me ocurre y le he echado al asunto una paciencia que no tengo. He probado técnicas propias y ajenas pero no sirve de mucho. Así que la situación actual es la siguiente: mañana es Viernes, vamos muy atrasadas, estoy muy cansada y quiero irme pronto a casa y veo que eso es algo que no va a pasar.

Hubiera preferido mil veces pasar esta semana sola, que me las apaño muy bien y por supuesto mucho mejor que con ella "ayudándome", aunque parezca mentira. Hubiera sido mucho mejor que fuera mi jefa la que la formara otra vez con tranquilidad y paciencia, porque ella por ejemplo la conoce más y quizá se pudiera adaptar mejor que yo. Pero no. Lo cierto es que los marrones me caen todos a mí, no sé cómo me las apaño...

El problema, además, es que me da un poco de pena. Es verdad que no todo el mundo coje los conceptos a la primera, ni todo el mundo es igual de ágil. No se le puede culpar del todo, supongo. Pero en el puesto que ella tiene (que las dos tenemos), se necesita un perfil determinado y el ritmo de trabajo es muy exigente. Lo malo es que esta semana se está poniendo de manifiesto que ella no tiene ese perfil. Francamente, no sé cuánto aguantará cuando se acabe su periodo de adaptación, en el cual apenas se le exige nada -al menos oficialmente- y no hay mucha presión.

Tiemblo al pensar cuando me pregunte S.J. qué tal ha ido su reincorporación. No sé si debo ser suave, cruel pero realista, diplomática o directa. Así que la caminata de hoy la he pasado dando vueltas a la mejor manera de salir del paso. Para ella, claro. Realmente no sé qué hacer...

Lo único que tengo claro es que necesito descansar. Lo consultaré con la almohada y quizá deje el tema aparcado, y cuando tenga que dar las explicaciones que me pedirán seguro, las daré como me salgan en ese momento. Por ahora, el tema se quedará así.

3 comentarios:

  1. Realmente eso debe ser desesperante... ¿Pero muestra interés? Porque tal como veo que suceden las cosas, lo mismo es que es una pasota y no aprende pq no le da la gana...

    Yo creo que lo mejor es que seas realista cuando tu jefa te pregunte, no sea que por ayudarla te perjudique a ti, al menos esa es mi humilde opinión :-)

    Un beso!!

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  2. Pues vaya mal rollo. Intenta hacer lo justo y necesario... seguro que no te están pagando un super sueldo de directiva como para que te estés preocupando tanto por ellos.

    En cuanto a tu compañera... piensa que ahí estáis para ganaros la vida y que todos han de mirar por sí. Vale que hay que ser solidario, pero con mesura.

    Y por último, guapa, escribir en el blog no ha de ser un propósito sino una vía de escape. Si no escribes, yo te echo de menos, pero no te lo tomes como obligación. Que bastante tienes.

    Besazo, preciosa.

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  3. SEÑOR OSCURO, a estas alturas de la vida, no lo sé. Quiero pensar que sí, que no todo el mundo es igual de ágil y a ella le cuesta más aprender... No ha hecho falta que sea realista porque mi jefa ya estaba enterada de todo. :) Bienvenido, estás en tu casa.

    QUERIDA ENEMIGA, un muy mal rollo, sí. Tienes razón, mi sueldo no es de súper, ni de directiva, ni ná de ná. Besos.

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