07 febrero 2008

LA BURRA Y EL TRIGO

Llevo el día torcido a cuenta del tema de marras de ayer.

Esta mañana, me levanté decidida a dejar estar todo el asunto. Pensé que sería mejor dejar el día de hoy para que los ánimos se calmaran un poco e ir pensando en la estrategia a seguir y ya de paso utilizar en mi favor una realidad laboral: los Viernes todo el mundo está de mejor humor. Para empezar yo, que he de reconocer que seguía con el estómago un poco encogido por todo el lío que se montó ayer.

De todas formas, cuando llegué al despacho, le comenté a mi ex-jefe todo lo que había pasado, en forma de anécdota, y va y me dice: "uy, si no hace ni un mes nos contestaron para un caso similar, que sí le correspondía el permiso por ley". Toma ya. Entonces me reenvió el correo con la respuesta que yo sabía que era la correcta, pero en clara contradicción con lo que me estuvieron diciendo (y desdiciendo y vuelta a decir) ayer.

De todas formas, consideré más prudente pasar el tema a mi jefa. Como estaba indignadísima (como yo) por las respuestas que obtuvimos, casi aplaude al leer la evidencia de que habían metido la pata hasta el fondo. Por eso tardó más bien poco en contestar adjuntando la nueva información para respaldar nuestra postura y obtener de una buena vez lo que "es nuestro".

Como tardaban en contestar, yo pensaba (cándida de mí) que lo que estaba pasando era que estaban recapitulando y que lo siguiente que veríamos sería una respuesta en plan: "sí, hemos metido la pata por contradecirnos entre nosotros".

Nada más lejos de la realidad. El correo de respuesta fue de lo más borde que he leído en meses, así que automáticamente se me instaló un gran nudo en el estómago. Venía a insinuar que nosotras sabíamos la respuesta desde el principio (la información que ESTA MAÑANA nos había pasado mi ex-jefe) y que habíamos intrigado para que ellos dieran diferentes respuestas cuando al final la decisión era nuestra. Increíble, pero sobre todo mentira.

Encima, lo habían expuesto de tal manera que parecía que nosotras éramos las liantas cuando todo lo hicimos para estar seguras por un lado, y para no decirles en su cara que son algo retrasados porque no saben ni interpretar una pregunta que está clara como el agua. Además, de sobra saben que jamás han permitido que se tome alguna decisión que afecte a su área por nuestra parte. Alucinante.

Además, en el correo que rezumaba veneno iba en copia todo el mundo.

Hay que joderse.

Inmediatamente llamamos a S.J., que por supuesto iba la primera en copia y que imaginábamos que estaría soltando espuma por la boca pensando en que nosotras habíamos liado todo eso (porque cualquiera que no supiera de qué iba el tema sacaría en conclusión que somos lo puto peor). Menos mal que al final nos dejó explicarnos y se indignó tanto como nosotras. Yo me quedé más tranquila sabiendo que por lo menos parecía que nos había entendido, y en caso de que se liara más gorda -que todavía era posible- al menos tendríamos algo de respaldo.

Después nos contó que el ambiente estaba tenso entre las dos áreas, y que al final pagábamos el pato los de abajo, lo cual me parece fatal; sobre todo porque nada de esto hubiera pasado si la primera persona que contestó hubiera leído bien mi correo (que no sabemos quién fue porque contestaron desde una cuenta genérica y no firman para nada).

Claro, los de abajo no sólo pagamos el pato, sino que encima hay que bajarse las bragas y contestar al puto mensaje con concentración de bordería medio disculpándonos y indicando que simplemente preguntábamos porque teníamos la duda (cuando la realidad era que necesitábamos por escrito su autorización, pero bueno) y que la información aclaratoria nos llegó esta mañana (lo cual sabrían si se molestaran en leer un poquito mejor lo que escribimos). De todas formas, hemos intentado hablar con la autora de la sarta de chulerías para aclarar las cosas -hablando se entiende la gente, pero no estoy segura de que el dicho se pueda aplicar a las burras-, pero no ha sido posible porque estaba comunicando.

Cuando yo me he venido a casa, el tema estaba en punto muerto y al menos el nudo en el estómago se me ha desecho un poco. Veremos mañana si todo sigue igual, con lo que el tema quedaría zanjado, o vuelve la burra al trigo (mira, qué adecuado).
Ahora estoy algo más tranquila, pero sigo alucinada de ver lo cortita que es la gente, y sobre todo indignada de ver que son los que más arriba están (no hay nada como pegar un braguetazo, está claro). Así que dedicaré la tarde a olvidar el tema y a tomarme unos cereales, que el nudo en el estómago no me ha dejado comer hoy. Snif.

3 comentarios:

  1. Bueno, no sé qué habrá pasado finalmente, pero espero que todo se haya solucionado de la mejor manera posible...

    ¿Tanto cuesta decir "hemos metido la pata, teniáis razón"? Bufff... si es que hay cada uno por ahí...

    Un besazooo

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  2. Vaya, Inner, venía a pasarte el meme, pero no sé si es un buen día... Ánimo.
    Ah, nena, y no eres un desastre.

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  3. No os preocupéis, ya estoy muuuuuuuuuuuucho mejor y olvidándome del tema. :)

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