Los días han ido pasando y me he dado cuenta de que realmente he sufrido una concatenación de cosas no muy positivas que se me han ido acumulado, y como resultado ha sido este fin de semana encerrada en casa. Ha debido de ser una mala alineación de planetas, o algo así...
En el trabajo, el ambiente ha estado bastante tenso casi toda la semana. Al final parece que todo volvió a su sitio, como si no hubiera pasado nada, pero lo cierto es que siempre te queda un regusto amargo del ambiente que has ido respirando casi cada día. Al menos, a mí me pasa. La punzada que se te instala en la boca del estómago tarda en desaparecer, aunque personalmente da la sensación que los demás se olvidan de estas cosas de forma inmediata.
Estar lejos de mi niño lo llevo nada más que regular por no decir que fatal del todo, tengo que admitirlo a regañadientes incluso. No pensaba que me fuera a afectar tanto, a mí, que siempre me ha gustado tener mi espacio y de vez en cuando estar sola... Pero está claro que todo va bien si el cuando lo escojo yo y no las circunstancias. Además, no me ha dado tiempo a adaptarme, y el resultado es un sentimiento de soledad demasiado incómodo que me ha perseguido estos días.
Tengo la semana que viene el examen y no he sido capaz de meterme en la cabeza lo básico e imprescindible para aprobar, porque la tenía llena de otras cosas que reconozco que me preocupaban más. Como consecuencia de eso, a día de hoy me estoy planteando seriamente presentarme: no me gusta nada desperdiciar al buen tuntún una convocatoria. Pensar en que me puedo presentar dentro de unos meses me tranquiliza la conciencia por un lado y me llena de rabia por otro: no he sabido (mejor dicho, no he sido capaz de) aprovechar el tiempo que he tenido.
Como se supone que tenía que estudiar, me quedé en casa este fin de semana. Debería haber ido a casa de mis abuelos, a ver cómo estaba mi madre después de la revisión del Jueves pasado, pero no fui porque aún me quedaban temas que repasar. Ahora me arrepiento, claro, porque para lo que he hecho en casa podía haberme ido y al menos haber pasado tiempo con mi madre. Pero la realidad es que no he hecho ni una cosa ni la otra, con el consiguiente cargo de conciencia.
Como acto final, anoche me bajó la regla. Con un día de adelanto, lo que significa molestias físicas los próximos cinco días. Genial. Al menos tengo una explicación a mis reacciones de los últimos días: era el cóctel de hormonas que tenía circulando por mi torrente sanguíneo el que me ha hecho comportarme como una estúpida.
Porque lo he sido, y no sólo por mi manera de afrontar las tensiones del trabajo (que no las he afrontado, sino que he dejado que me superen) o por no haber aprovechado bien el tiempo (es la frase que siempre me dice mi madre y que estos días no ha dejado de atronarme en los oídos). No sólo por eso. Al menos ahora soy consciente de lo que he hecho, también he dicho algunas cosas que no debería... Espero arreglarlo todo en esta semana que empieza...
Como acto final, anoche me bajó la regla. Con un día de adelanto, lo que significa molestias físicas los próximos cinco días. Genial. Al menos tengo una explicación a mis reacciones de los últimos días: era el cóctel de hormonas que tenía circulando por mi torrente sanguíneo el que me ha hecho comportarme como una estúpida.
Porque lo he sido, y no sólo por mi manera de afrontar las tensiones del trabajo (que no las he afrontado, sino que he dejado que me superen) o por no haber aprovechado bien el tiempo (es la frase que siempre me dice mi madre y que estos días no ha dejado de atronarme en los oídos). No sólo por eso. Al menos ahora soy consciente de lo que he hecho, también he dicho algunas cosas que no debería... Espero arreglarlo todo en esta semana que empieza...
Pero has visto los dos primeros posts de LOST o que?
ResponderSuprimirEl Sábado ví el segundo episodio, el primero lo ví la semana pasada.
ResponderSuprimirAy ay ay ayyyy...
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