Desde que hace días estuve en la peluquería, ando calentita.
Mientras yo estaba con la cabecita mojada y oía tijeretezos alrededor mía, la peluquera me preguntó que cómo llevaba los tests. La chica se puso en serio hace unos meses (en Diciembre, creo), y ya tenía el carnet en su poder. Ella se apuntó en una autoescuela y yo en otra, y después de decirme lo encantadísima que estaba con la atención recibida, me preguntó qué tal me iba a mí.
Pues le dije que no muy bien porque la mujer de la autoescuela es un poco "especial" y no la soporto. No voy a las clases porque la última vez que fui se tiró 53 minutos de reloj hablando de cosas que nada tenía que ver con las normas de circulación, y mis fuentes fiables me confirman que sigue igual. Además, como no voy a sus clases, me contesta de mala gana las dudas que pueda tener, aunque yo me dirijo a ella con una dulzura impropia en mí, y opina que estoy "muy mal" después de verme los resultados de los tests. No entiendo cómo una persona, que hace cinco días que ha empezado a estudiar y logra tener un porcentaje de fallos del 11%, está muy mal. De acuerdo que aún no se puede presentar con garantías de aprobar, pero no está "muy mal", creo yo...
Total, que a esas alturas de la conversación, yo estaba gritando, y no sólo porque ya estaba indignada, sino porque de lo contrario no me oiría la peluquera, que estaba con el secador a plena potencia.
Entonces, ella soltó como si nada que su prima, que estaba en mi autoescuela y que ya había aprobado la parte teórica, llevaba esperando cuatro meses a que le cogieran para empezar con las prácticas, y casi me atraganto cuando escuché eso.
Debido a mis circunstancias personales, necesito sacarme el carnet de conducir a la mayor brevedad (que me permita mi torpeza), y desde luego, en mis planes no entraba tener que esperar cuatro meses para empezar con las clases prácticas que encima valen un ojo de la cara. Sobre todo cuando la mujer me aseguró que no había problema en el tema de horarios, pero por lo visto sí que lo hay.
En lugar de barajar la posibilidad de que hubiera un malentendido, automáticamente pensé mal de la mujer de la autoescuela. Me pareció muy factible que lo que me contaba mi peluquera fuera cierto: que hubiera una lista de espera de cuatro meses y que a mí me hubiera dicho tan frescamente que no había problema para empezar cuanto antes.
Así que salí calentita de la peluquería, y no me refiero sólo por la sesión de secador de veinte minutos. Me fui directamente a la autoescuela, porque mi intención primera era ir con mis pelos nuevos a hacer tests, pero ahora tenía otra razón más poderosa: que mefirmara con sangre asegurara que pasaría un tiempo razonable desde que aprobara la parte teórica hasta que empezaran las clases prácticas, y desde luego CUATRO MESES no tienen nada de razonable.
Mentalmente iba pensando qué le iba a decir, respirando profundamente para relajarme un poco y no entrar ofuscada desde un principio, y pensando posibles alternativas en caso de que me dijera que era verdad lo de la espera de mesescomo por ejemplo decirle en sus morros que era una mentirosa. Más me valdría ir de buenas porque me conozco demasiado bien...
...y en esas estaba cuando me encontré la autoescuela cerrada a cal y canto.
Imposible, pensé. Miré el reloj. ¡Pero si sólo son las siete de la tarde! Miré por si había algún cartel informativo del motivo del cierre, pero no había nada. Ella dijo que cerraba a las nueve todos los días. ¿Eso será verdad? Ya no me fiaba de nada de lo que me dice esta mujer. Así que me fui a casa indignada.
Los días siguientes no fui a la autoescuela por falta de tiempo (pero lo compensé haciendo tests en casa), y así de paso me daba cancha para que se me pasara el berrinche y afrontara el tema con calma y raciocinio. El problema está en que no sólo no se me ha ido, sino que ha subido tantos enteros que no me atrevo a ir a hablar con ella porque como me diga lo que me temo (hay un 90% de posibilidades de que eso ocurra según mis últimos y más funestos cálculos), la vamos a tener y gorda. Eso de que me engañen lo llevo francamente mal...
Mientras yo estaba con la cabecita mojada y oía tijeretezos alrededor mía, la peluquera me preguntó que cómo llevaba los tests. La chica se puso en serio hace unos meses (en Diciembre, creo), y ya tenía el carnet en su poder. Ella se apuntó en una autoescuela y yo en otra, y después de decirme lo encantadísima que estaba con la atención recibida, me preguntó qué tal me iba a mí.
Pues le dije que no muy bien porque la mujer de la autoescuela es un poco "especial" y no la soporto. No voy a las clases porque la última vez que fui se tiró 53 minutos de reloj hablando de cosas que nada tenía que ver con las normas de circulación, y mis fuentes fiables me confirman que sigue igual. Además, como no voy a sus clases, me contesta de mala gana las dudas que pueda tener, aunque yo me dirijo a ella con una dulzura impropia en mí, y opina que estoy "muy mal" después de verme los resultados de los tests. No entiendo cómo una persona, que hace cinco días que ha empezado a estudiar y logra tener un porcentaje de fallos del 11%, está muy mal. De acuerdo que aún no se puede presentar con garantías de aprobar, pero no está "muy mal", creo yo...
Total, que a esas alturas de la conversación, yo estaba gritando, y no sólo porque ya estaba indignada, sino porque de lo contrario no me oiría la peluquera, que estaba con el secador a plena potencia.
Entonces, ella soltó como si nada que su prima, que estaba en mi autoescuela y que ya había aprobado la parte teórica, llevaba esperando cuatro meses a que le cogieran para empezar con las prácticas, y casi me atraganto cuando escuché eso.
Debido a mis circunstancias personales, necesito sacarme el carnet de conducir a la mayor brevedad (que me permita mi torpeza), y desde luego, en mis planes no entraba tener que esperar cuatro meses para empezar con las clases prácticas que encima valen un ojo de la cara. Sobre todo cuando la mujer me aseguró que no había problema en el tema de horarios, pero por lo visto sí que lo hay.
En lugar de barajar la posibilidad de que hubiera un malentendido, automáticamente pensé mal de la mujer de la autoescuela. Me pareció muy factible que lo que me contaba mi peluquera fuera cierto: que hubiera una lista de espera de cuatro meses y que a mí me hubiera dicho tan frescamente que no había problema para empezar cuanto antes.
Así que salí calentita de la peluquería, y no me refiero sólo por la sesión de secador de veinte minutos. Me fui directamente a la autoescuela, porque mi intención primera era ir con mis pelos nuevos a hacer tests, pero ahora tenía otra razón más poderosa: que me
Mentalmente iba pensando qué le iba a decir, respirando profundamente para relajarme un poco y no entrar ofuscada desde un principio, y pensando posibles alternativas en caso de que me dijera que era verdad lo de la espera de meses
...y en esas estaba cuando me encontré la autoescuela cerrada a cal y canto.
Imposible, pensé. Miré el reloj. ¡Pero si sólo son las siete de la tarde! Miré por si había algún cartel informativo del motivo del cierre, pero no había nada. Ella dijo que cerraba a las nueve todos los días. ¿Eso será verdad? Ya no me fiaba de nada de lo que me dice esta mujer. Así que me fui a casa indignada.
Los días siguientes no fui a la autoescuela por falta de tiempo (pero lo compensé haciendo tests en casa), y así de paso me daba cancha para que se me pasara el berrinche y afrontara el tema con calma y raciocinio. El problema está en que no sólo no se me ha ido, sino que ha subido tantos enteros que no me atrevo a ir a hablar con ella porque como me diga lo que me temo (hay un 90% de posibilidades de que eso ocurra según mis últimos y más funestos cálculos), la vamos a tener y gorda. Eso de que me engañen lo llevo francamente mal...
Ufff...el carné de conducir es una de mis experiencias más traumáticas...te animo a que te lo saques, a pesar de las mentiras y aunque tengas que esperar unos meses...pero paciencia. Yo ahora tengo que conducir cada día y no veas lo mal que lo llevo...qué estrés!
ResponderSuprimirMuchos besitos.
Si yo animada estoy, pero es que esa mujer me pone de los nerviosssssssss...
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