ImpacienteMañanera - Oye, que no me funciona la aplicación.
YoHablandoPorTeléfono - Ya lo sé, he leído tu correo.
ImpacienteMañanera - Ah, ¿y ya la has podido arreglar?
YoHablandoPorTeléfono - Aún no. Me mandaste el correo el Sábado, ¿no?
ImpacienteMañanera - Sí.
YoHablandoPorTeléfono - Pues todavía no me he puesto con eso. Son las nueve, ¿sabes?
ImpacienteMañanera - Ya, ya, era por si ya lo habías reclamado.
YoHablandoPorTeléfono - Aún no he tenido tiempo.
ImpacienteMañanera - Vale, vale, era por si no lo sabías.
O sea, que ya me vale. Acabo de llegar al trabajo y lo primero que tenía que haber hecho es leer el correo de esta chica que me mandó el Sábado contestándome un correo mío del Viernes (lo cual quiere decir que ella se tiró toda la jornada del Viernes meditando qué me iba a responder) y darle prioridad absoluta. Es decir, pasar del cliente y sus peticiones urgentes para primera hora, dejar de atender las llamadas de S.J., no revisar la documentación que hay en mi bandeja. De hecho, debería haber venido hoy a las seis de la mañana para arreglarle el acceso a una aplicación que usa de higos a brevas; entendiendo, por supuesto, que no puede echar mano de las otras 16 licencias disponibles, que en momentos puntuales puede utilizar. Por eso entra a las nueve en punto para recordarme mi abandonada obligación, interrumpiendo una conversación telefónica, y asegurarse de que he leído su correo y le he dado la prioridad que merece. Menos mal que tengo ese apoyo. Qué haría yo sin ella...
Juachi!!! Qué gente... Bah, tu pasa y no dejes que te metan prisas.
ResponderSuprimirYo más que impaciente la llamaría desesperada... o algo peor!! Jajaja!!!
ResponderSuprimirNi caso, que no hay que empezar con mal pie la semana.
Un besazooo
Hay que vé... Qué desconsideracion hacia su urgencia!!! :P
ResponderSuprimirSí, es que soy muy desconsiderada, no sé qué hacía el Domingo en casa que no estaba arreglado su acceso a la aplicación...
ResponderSuprimirPues ha conseguido ponerme de mal humor la mujer, sin poder evitarlo. Pero ahora en casa ya se me pasa todo. :)
Qué majos son algunos compañeros...
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