13 abril 2008

FIEBRE DEL VIERNES NOCHE

El Viernes por la noche quedé con unas amigas para ir a cenar y salir un rato.

Debió ser que todos los planetas del Sistema Solar se alinearon, porque llevamos mucho tiempo intentando quedar pero no había manera, por nuestros horarios, compromisos y ganas. Por fin quedamos en plan tranquilo (porque esa es otra: nunca estamos muy de acuerdo en el plan que debemos montar, una quiere algo tranquilo, otra en plan destroyer, otra quiere girls-only, otra prefiere quedar con un montón de gente, y al final ganó la opción de cena tranquila girls-only).

Cuando llegó el momento de prepararme, las ganas se me habían ido de paseo. Llevaba una semana de locos y estaba muy cansada, el cuerpo sólo me pedía ponerme el pijama, meterme en la cama y ver algo en la tele hasta quedarme dormida. Pero en lugar de eso rememoré "los viejos tiempos" con el típico ritual pre-salida nocturna: me puse música mientras me arreglaba tranquilamente. Hacía un montón de tiempo que no salía con mis amigas como cuando estaba en la Universidad, y caí en la cuenta de que lo echaba de menos.

Con media hora de retraso con respecto a la hora prevista -como pasa siempre que quedo con ellas, es algo que me irrita mucho, ¿por qué les costará tantísimo ser puntuales?- por fin nos reunimos en la puerta del restaurante. Nos lo pasamos genial. Hablamos de todo y nos pusimos al día. Yo estaba encantada. Me reí, les conté mis cosas, ellas las suyas, cenamos muy bien, nos hicimos fotos, estuvimos analizando el grupo de chicos de la mesa contigua, el vino estaba delicioso, los postres exquisitos... Se me había olvidado que cuatro horas antes me había estado arrepintiendo de quedar un Viernes por la noche. Por primera vez en los últimos días estaba relajada y eso fue lo mejor de la noche.

Estar con estas amigas me sienta muy bien. Me conocen, me entienden y siempre están ahí. Al principio hablamos sobre todo del trabajo (donde nos conocimos hace ya cuatro años), que ahora mismo es lo que más alterada me tiene. Comprendieron todo lo que les conté sin esfuerzos, consiguieron afianzarme un poco más y me sentí como si se hubiera deshecho un poquito el nudo que tengo en el estómago últimamente. Luego pasamos a otros temas y a mitad de la cena yo ya estaba mucho más contenta.

Después nos fuimos a tomarnos una copa. El ambiente estaba un poco flojo porque no había mucha gente (rarísimo para ser un Viernes por la noche), lo que a mí me gusta porque no me resulta cómodo estar en un pub donde hay que defender tu escaso espacio vital a codazos. Estuvimos charlando un rato, hasta que tocó retirada. Una de mis amigas trabajaba seis horas después y las demás teníamos la semana sobre los hombros y los párpados se nos caían, y no sólo por el rimmel.

A las dos y media ya estaba en casa, en el proceso de desmaquillaje (¡qué pereza!), cansada pero contenta. Me autoprometí que debo luchar un poco más para que estas salidas se vuelvan a repetir, porque realmente no sé por qué hacemos con poca frecuencia las cosas que nos gustan y nos sientan bien...

7 comentarios:

  1. Tu última frase es una gran verdad en donde creo que nos podemos identificar todos: ¿Por qué cuesta tanto hacer las cosas que realmente nos gustan? Creo que vivimos en general demasiado agobiados por trabajos y obligaciones de varios tipos y a veces nos llegamos a olvidar del principal objetivo de la vida: ser felices (joer qué filosófico me ha quedao, perdón)

    Besos!!

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  2. Sí, pero es que tienes razón. Estamos tan centrados en las obligaciones que ya no tenemos ganas de nada más al final del día... Pero siempre hay que esforzarse un poco, ¡merece la pena!

    Besos.

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  3. Pues sí, se vive más según lo que hemos de hacer que según lo que deseamos hacer. Una pena.

    Pero como tú dices y a pesar del proceso de desmaquillaje, seguro que ha valido la pena.

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  4. Buf, a mi cada vez me cuesta más quedar con las amigas de siempre, cada una hace su vida y es lo que pasa, pero cuando nos reunimos... es como siempre...una juerga!!!

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  5. Cuando éramos pequeñas, sólo había que bajar a la calle y allí estaba todo el mundo. ¡Ahora hay que poner una instancia con semanas de antelación! :)

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  6. A mi me pasa justamente lo contrario... Debo salir menos y estudiar más xDDD.

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  7. Bueno, el primer paso es reconocerlo, jajajaja...

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