07 abril 2008

INNOVACIÓN

El cuarto o quinto día de mi dolor de muelas (el tiempo pasa de manera distinta cuando tienes la boca hinchada), algo más calmada estaba ya. Tenía la Zona Cero bastante dolorida, y se podría decir que ya me había acostumbrado. Nos respetábamos mutuamente: yo no la tocaba, y ella no me dolía. Una salida pacífica, por llamarlo de alguna manera.

Por la tarde, estábamos mi chico y yo tumbados en el sofá, viendo una serie. La postura era un acoplamiento cómodo, hacía un rato que no hablábamos porque estábamos pendientes de la pantalla y el único movimiento que de vez en cuando hacíamos era para estar más cómodos o taparnos con la mantita. La estampa de la tranquilidad, vamos.

Como hace muchas veces, mi chico decide hacerme un gesto cariñoso. Normalmente me abraza con más fuerza, o se pone a acariciarme un pie, o me da un beso en la tripa. Pero esta vez decide innovar.

Dirige un dedito a mi mejilla.

A mi dolorida mejilla (la que le viene más a mano, sí).

La presiona y dice: "¡Hola!"

Pego un salto acompañado de un alarido de dolor. Con el inocente gesto ha despertado a la bestia. Sé que ni se acordaba de que me dolía la muela, pero no se me ocurre una innovación más inoportuna. Me mira con cara de pena pidiéndome perdón frenéticamente. Y a mí me da la risa, que suena fatal mezclada con el aullido, y se me saltan las lágrimas, sin saber si es por el dolor o por la risa. Mi chico está desconcertadísimo, claro. Al final se me calma el dolor y sólo queda la risa y un par de lagrimillas corriendo por mi mejilla hinchada.

Si es que a veces no es bueno innovar, aunque sea desde el cariño... ¿No le valía un inocente e indoloro abrazo, eh?

6 comentarios:

  1. Si está claro que hay amores que matan... jejeje.

    ¡Pobrecillo!
    ResponderSuprimir
  2. ¿PobrecillOOOOOO? Disculpa, pero la que tenía la muela fatal era yo...
    ResponderSuprimir
  3. Juas... suele pasar... pero pobre chico, espero que después le compensaras el susto que le diste.
    Un beso!
    ResponderSuprimir
  4. Sí, le compensé, claro que sí, en cuanto la bestia se calmó, jajajaja...

    Por cierto, ¡¡BIENVENIDA!!
    ResponderSuprimir
  5. Jajajaja. Vaya escena! (Pero muuuu tierna, la verdad)
    ResponderSuprimir
  6. Sí, él es muy tiernnnno. Pero no veas qué dolor se me lió... ;)
    ResponderSuprimir