Llevo una semana fatal.
Y que eso lo diga ya un Jueves a primerísima hora de la mañana, pero pensándolo desde el Martes, es bastante representativo.
La semana pasada, con mañanosidad y alevosía, mi jefecilla (en adelante M.J.) me dijo que se cogía unos días de vacaciones, si yo no tenía pensado irme. Le dije que no, y antes de que hubiera acabado la frase (que mira que era corta), ya las tenía autorizadas, tramitadas y firmadas.
Eso quería decir que me hacía trizas mi planning del mes, porque en estos días yo tenía pensado hacer tranquilamente el cuadrante, y he tenido que hacerlo a lo mecawendiez en losinexistentes pocos huecos que he podido encontrar. Por no mencionar que el trabajo se me ha multiplicado como mínimo por dos.
Pero lo que está claro es que la mala suerte se me ha multiplicado por cinco.
Sólo cuando me quedo sola es cuando aparecen de la nada problemas que no he tenido en meses, que además tienden a aparecer a las nueve de la noche cuando ya estoy harta de día y repantingada en mi sofá. Por eso el Sábado por la mañana tuve que estar pendiente del teléfono y del correo (porque no estaba dispuesta a ir al trabajo) y no respiré tranquila hasta que a las 16:00 todo el mundo se fue a su casa y el problema se acabó. Por eso he tenido la oreja roja y a punto de caerse por estar todo el santo día pegada al teléfono porque el cliente ha entrado en su fase histérica y se consuela llamando cada media hora para informarse de los resultados. Y por si fuera poco, lo que ocurrió el Martes me puso tan mal que ayer Miércoles estaba bajo mínimos y funcionaba con el piloto automático.
Por eso ayer me pasé el día contanto lo que quedaba para que los días de vino y rosas de M.J. se acabasen, y coincidentemente los míos de estar harta de todo también. Además, tenía previsto cogerme el siguiente Lunes para disfrutar de un día laborable sin tener que ir a trabajar...
Quedaban exactamente algo más de 17 horas (afinando mucho, diría que fueron unos 61800 segundos) para que entrara por la puerta otra vez como una aparición/materialización-del-alivio, cuando llama S.J. al móvil que tan aborrecido tengo ya.
- Si, oye, recuérdale mañana a M.J. que la semana que viene tiene el curso aquel que os dije, ¿vale?
Jopechines.
El maldito curso de Resolución de Conflictos que se organizó hace ya cinco meses, que en principio iba a ir ella (por las fechas), luego lo aplazaron e iba a ir yo (también por las fechas), y luego lo volvieron a aplazar por última y definitiva vez al 21, 22 y 23 de Abril, y en este caso volvía a ir ella (ummmmm, ¿sería por las fechas?).
Ni me acordaba. O sea, que tendré que repetir la semana que viene (esta vez mejor organizada porque al menos tengo tiempo material de replanificar todas las tareas y no andaré con el tiempo justo), y ella estará en el curso de Resolución de Conflictos y yo tendré conflictos en curso.
Una injusticia muy grande.
Que no es por el curso, ojo, es por irme un par de días, estaría "trabajando" oficialmente pero sin mirar/contestar/seguir ni un sólo correo, estaría a trescientos kilómetros de la combinación "mi ordenador" + "una bandeja hasta arriba de papeles" (pero a escasos metros de S.J., sí, poner esto en la lista de cosas negativas). Sería una especie de respiro, que realmente creo que me lo he ganado.
Pero... Creo que más bien lo que me toca es olvidarme de mi día libre y lidiar con todo sola otra vez.
Jo.
Y que eso lo diga ya un Jueves a primerísima hora de la mañana, pero pensándolo desde el Martes, es bastante representativo.
La semana pasada, con mañanosidad y alevosía, mi jefecilla (en adelante M.J.) me dijo que se cogía unos días de vacaciones, si yo no tenía pensado irme. Le dije que no, y antes de que hubiera acabado la frase (que mira que era corta), ya las tenía autorizadas, tramitadas y firmadas.
Eso quería decir que me hacía trizas mi planning del mes, porque en estos días yo tenía pensado hacer tranquilamente el cuadrante, y he tenido que hacerlo a lo mecawendiez en los
Pero lo que está claro es que la mala suerte se me ha multiplicado por cinco.
Sólo cuando me quedo sola es cuando aparecen de la nada problemas que no he tenido en meses, que además tienden a aparecer a las nueve de la noche cuando ya estoy harta de día y repantingada en mi sofá. Por eso el Sábado por la mañana tuve que estar pendiente del teléfono y del correo (porque no estaba dispuesta a ir al trabajo) y no respiré tranquila hasta que a las 16:00 todo el mundo se fue a su casa y el problema se acabó. Por eso he tenido la oreja roja y a punto de caerse por estar todo el santo día pegada al teléfono porque el cliente ha entrado en su fase histérica y se consuela llamando cada media hora para informarse de los resultados. Y por si fuera poco, lo que ocurrió el Martes me puso tan mal que ayer Miércoles estaba bajo mínimos y funcionaba con el piloto automático.
Por eso ayer me pasé el día contanto lo que quedaba para que los días de vino y rosas de M.J. se acabasen, y coincidentemente los míos de estar harta de todo también. Además, tenía previsto cogerme el siguiente Lunes para disfrutar de un día laborable sin tener que ir a trabajar...
Quedaban exactamente algo más de 17 horas (afinando mucho, diría que fueron unos 61800 segundos) para que entrara por la puerta otra vez como una aparición/materialización-del-alivio, cuando llama S.J. al móvil que tan aborrecido tengo ya.
- Si, oye, recuérdale mañana a M.J. que la semana que viene tiene el curso aquel que os dije, ¿vale?
Jopechines.
El maldito curso de Resolución de Conflictos que se organizó hace ya cinco meses, que en principio iba a ir ella (por las fechas), luego lo aplazaron e iba a ir yo (también por las fechas), y luego lo volvieron a aplazar por última y definitiva vez al 21, 22 y 23 de Abril, y en este caso volvía a ir ella (ummmmm, ¿sería por las fechas?).
Ni me acordaba. O sea, que tendré que repetir la semana que viene (esta vez mejor organizada porque al menos tengo tiempo material de replanificar todas las tareas y no andaré con el tiempo justo), y ella estará en el curso de Resolución de Conflictos y yo tendré conflictos en curso.
Una injusticia muy grande.
Que no es por el curso, ojo, es por irme un par de días, estaría "trabajando" oficialmente pero sin mirar/contestar/seguir ni un sólo correo, estaría a trescientos kilómetros de la combinación "mi ordenador" + "una bandeja hasta arriba de papeles" (pero a escasos metros de S.J., sí, poner esto en la lista de cosas negativas). Sería una especie de respiro, que realmente creo que me lo he ganado.
Pero... Creo que más bien lo que me toca es olvidarme de mi día libre y lidiar con todo sola otra vez.
Jo.
¿Mejor? Lo digo por el desahogo.
ResponderSuprimirChica, es sólo trabajo. Tú piensa eso.
Besitos.
Yo me voy a otra entrevista... ea.
Ufff... la verdad es que me he agobiado hasta yo!!
ResponderSuprimirPero bueno... que seguro que tú puedes con todo!!! Venga... para arriba!!!
Un besazooo
Sí, bastante mejor. Ya sé que es sólo trabajo, pero no deja de afectar mi vida. Para empezar el horario. :/
ResponderSuprimirBueno, al menos son sólo tres días, y si he sobrevivido a esto... :)
Si te sirve de consejo acabo de volver de vacaciones, me han bajado de jefa a gestora comercial, han sacado al gestor comercial que había en mi oficina sin ningún tipo de voluntad de poner alguien en su lugar, éramos 5 y ahora somos 4 con el mismo trabajo o más que antes pero con mucha menos motivación (y ya es decir porque era bastante poca), me he encontrado 3 carpetas con trabajo pendiente (una mía que dejé a mi ida y dos que han salido de la recopilación de los demás compañeros que pensaron en mí mientras disfrutaba de mis vacaciones) que no logro vaciar y un sinfín de cosas más que mejor no te cuente. Me gusta como escribes, acidez y ironía muy bien combinadas. Por cierto, el libro que tienes en el lateral yo ya me lo leí... está entretenido. Un saludo
ResponderSuprimir¡Hola, CRIS! Bienvenida por partida doble (por tu paseo por aquí y por tu retorno de vacaciones).
ResponderSuprimirTodo eso que cuentas lo entinedo perfectamente, es un poco la línea a seguir que se ha puesto de moda en las empresas: menos personal para igual o mayor trabajo y ningún tipo de reconocimiento a cambio. Deberíamos tomarlo con buen humor, pero a mí es a la primera que se le acaba.
¡Muchas gracias! Me alegra de verdad que te guste. ;)
El libro ya me lo acabé, tengo la reseña ya hecha por ahí, un día de estos la publicaré y cambiaré el libro, sí... Eso lo tengo un poco abandonaíto. :)
Hola! Es la 1ª vez que me paso por tu blog (creo) me gusta me gusta :D
ResponderSuprimirJo, eso es que no falla eh? Maldito Newton xD Basta que se vayan para que te lluevan los problemas, a ver la semana que viene mientras esté en el curso qué tal va todo xx
¡¡Hola!! ¡¡Bienvenida!! Me alegra que te guste, ¡estás en tu casa!
ResponderSuprimirTe lo prometo, tengo un cenizo que es para hacérmelo mirar. Seguro que la semana que viene están simulando conflictos y yo tendré quince reales aquí. :)
¡Besos!