23 mayo 2008

La Ley y sus subtítulos...

Cacharreando por ahí, me encuentro este artículo que trata sobre la ilegalidad de ofrecer los subtítulos de las series o películas, ya sea en versión original o traducida. Para tener más información sobre el tema porque a priori me pareció muy fuerte, seguí varios enlaces (como éste y éste) para terminar alucinando pepinillos en tecnicolor.

Lo primero es que yo no entiendo de leyes en general y de ésta en particular, pero eso no me incapacita para expresar mi opinión: todo esto es absurdo. Además, esto va por oleadas: si la moda es cerrar sitios web en los que se intercambian enlaces para descargar música/series/películas, se hace, hay un debate por toda la red, una batalla legal grande o pequeña, se reabren los sitios y el tema queda calmado un tiempo... Hasta que aparece un nuevo tsunami y vuelta a empezar. Esta vez es con el tema de los subtítulos.

De la ley famosa que se está analizando con lupa e interpretando de todas las formas posibles, yo sólo me sé la parte escrita que aparece antes de que veas una película en DVD, por ejemplo (antes en VHS): ese aviso kilométrico que no puedes saltarte y que prohibe casi hasta que pares la emisión y vayas al baño.

No discuto que está bien proteger al autor de las obras, que para eso se lo ha currado, cada obra lleva mucho trabajo, blablabla, ESTAMOS DE ACUERDO. Pero también habría que usar un poco el sentido común. ¿verdad? Porque imaginemos que llevamos a cabo todas y cada una de las premisas de esta ley... ¿Qué no podríamos hacer?

  • Lo primero es que no podríamos cantar en la ducha, claro, porque estás reproduciendo parcialmente una obra. No podríamos cantar ni en la ducha ni en ningún otro lado... Así que España tendría una sequía permanente.
  • Tampoco podrías decirle una amiga que esté un poco depre: "toma, te presto este DVD, esta peli siempre me hace reir, seguro que te anima", porque estás prestando una obra (aunque sea tuya), porque no puedes hacerlo según el aviso legal que aparece al principio de la película. Así que tu amiga o se compra el DVD que le has recomendado o se queda depre.
  • En ese mismo caso, tampoco podrías llevar a casa de tus amigos una peli propia para verla todos, porque tus amigos ponen la casa, las palomitas y la Coca-Cola, por lo que podría considerarse "alquiler": les dejas la peli un rato y cobras unas palomitas y dos vasos de Coca-Cola a cambio.
  • Si te has comprado un CD de música que te gusta y lo tienes en casa para escucharlo allí, no puedes hacerte una copia para llevarla en el coche, ni cargar tu MP3 con ese disco, porque hacer copias es ilegal, aunque hayas pagado ya por el original. Así que o andas acarreando CDs arriba y abajo o pones la radio en el coche y andando.
  • Ya no habría bromas privadas entre amigos o parejas que hayan compartido una película -perfectamente legal- o una serie -perfectamente legal-, porque si por ejemplo, adoptan una frase (y yo soy muy dada a ese tipo de cosas), también sería una reproducción parcial y estaríamos incurriendo en el mismo delito de marras.
  • Si leyendo un libro de texto viera entre sus páginas una información que me parece útil para estudiar, pongamos en un esquema o un diagrama, no podría fotocopiarlo porque está prohibida su reproducción total o parcial (este último caso: es una hoja), e imagino que por la misma regla de tres tampoco podría copiarlo a mano porque sigue siendo una reproducción.

  • ¿No es completamente ridículo?

    Enlazando con esto, podemos pensar también en el famoso canon que tenemos que pagar cada vez que compramos un DVD para, imaginemos, grabar las fotos de las últimas vacaciones, sólo porque nuestra SGAE ha pensado mal y ha imaginado que ibas a usar ese DVD para otros fines oscuros e ilegales. Además, no es sólo con los DVD, sino que también son las grabadoras, los reproductores... Infinidad de cosas. ¿Podría ir yo a la SGAE con mis discos con fotos propias y apuntes hechos por mí a pedir que me devolvieran el canon que he pagado previamente?

    Nunca he pensado demasiado en estos temas, pero últimamente leo cada barbaridad que me parece increíble. Me da por creer que los legalistas y abogados de este país tienen mucho tiempo libre, y luego recuerdo las imágenes de los juzgados hasta arriba de expedientes de maltratadores que siguen en la calle... Sé que no tiene nada que ver, pero no puedo dejar de asociar esas ideas y concluir que las cosas no van como deberían...

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