27 junio 2008

Otro mal día...

Me estoy volviendo una cascarrabias, y además el Universo me está castigando por ello. El mal humor no deja de rondarme como un buitre acechando a su presa (y con la voz de Félix Rodríguez de la Fuente de fondo para más inri). No es normal que llegue el Viernes y...

- Me despierte con el sonido de un taladro a cuenta de unas obras que hay algo más abajo de la calle, cuando la zona donde vivimos es, de siempre, la más tranquila en kilómetros a la redonda.

- Me meta en la ducha y el agua caiga marrón, como si de una ducha de chocolaterapia se tratara. Pero no: es agua turbia y asquerosa, así que me quedo en la ducha un buen rato hasta que el agua sale medianamente aceptable. Pero ya se me ha instalado el mal humor.

- Vaya tarde al trabajo porque me he tirado la vida en la ducha y sólo me queda tiempo de vestirme, peinarme e inspeccionarme la piel por si quedan restos de "algo" o huelo a barro o alguna otra cosa desagradable.

- Me acuerde a mitad de camino que no me he llevado nada para desayunar de casa, tampoco haya cogido agua, y me queden en el monedero dos euros sueltos para abastecerme en el trabajo de agua y alimentos.

- Llegue al trabajo y la que aún es mi jefa (antes de todo el cambio, que será la semana que viene en teoría) se retrase, y venga todavía noqueada por sus problemas personales y con las ojeras hasta el suelo... Hecha una pena la pobre, sí. Pero eso quiere decir que me tocará su trabajo hoy también por cuarto día consecutivo (eso me pasa por ser comprensiva).

- No funcione la unidad de red ni la impresora, y todo el mundo venga a preguntar por su documentación. Aviso al técnico de Sistemas para que lo arregle y se permite el lujo de tardar 45 minutos porque está muy liado... con el Messenger. Y mientras a los demás que nos den por cool.

- Me llame la que todavía es S.J. para preguntarte cómo va mi formación en el nuevo puesto y le tenga que decir que bien pero prácticamente inexistente escasa, porque la realidad es que no he estado con el chico más de cinco horas en toda la semana (tócate los huitis)... Y tampoco se sabe desde cuándo va a ser el cambio, ni el horario para la semana que viene, ni nada.

- Llame yo a la empresa de gestión de mi agua marrón y me tomen por loca, porque no puede ser que el agua baje turbia (eufemismo total) y la chica pasa nota desganadamente de mi incidencia para ver qué pueden hacer (seguramente nada).

Y así.

Vamos, que el panorama a las doce de la mañana no es nada alentador. De hecho, es desesperante. Llevo el cansancio acumulado de la semana y estoy de pésimo humor. Encima me espera una agenda apretada por la tarde, cuando lo que necesito a gritos es una siesta o un milagro:

1. De 09:00 a 15:00, en el trabajo.
2. De 15:00 a 16:00, engullir comer en casa.
3. De 16:00 a 19:00, clases de autoescuela.
4. De 19:30 a 20:30, cita en la esteticienne.

...y después hacer la maleta porque este fin de semana nos vamos, la cena, recoger un poco... Vivir, si me diera tiempo.

Jo, tengo ganas de llorar.

3 comentarios:

  1. Bueno, bueno, no nos agobiemos que tan solo es un pequeño bache transitorio.

    Yo, por ejemplo, tampoco es que atraviese una racha de lo mejor en ninguno de los aspectos de mi vida, pero me consuelo pensando que las rachas siempre terminan pasando y que donde antes había lluvia, termina por salir el sol.

    Paciencia, aunque parezca imposible.

    Un besote y pásatelo bien dondequiera que vayas.
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  2. En cualquiera de los comentarios que te he dejado en el blog, haz clic sobre mi nombre y saltarás a una página (myopenid.com) donde aparecen mis datos de contacto.

    Un besote.
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  3. Esto no es un bache, es un socavón de los grandes y enormes. No, mejor: es la Fosa de las Marianas... :(

    Bueno, sí, se acaban, pero... ¿Qué tal si se acaba YA? ;)

    Ya te he activado el RSS de Blogger a la dirección que pone en tu OpenID. :)
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