No sé qué me pasa. Estoy tirada en el sofá (sí, "tirada" es la palabra más adecuada), incapaz de mover un sólo músculo si no es para regular el aire acondicionado. Me acompaña una somnolencia constante que me deja K.O. en el mismo momento que mi cabecita toca el enorme cojín que ya tiene hecha la forma de mi cabeza.
Es mi tercera (o puede que cuarta) tarde consecutiva así.
La realidad es que estoy bastante enfadada conmigo misma -porque para eso no hay que moverse, claro, puedo ofuscarme mientras estoy tumbada en el sofá-, ya que no dejo de pensar que no he hecho / estoy haciendo nada de lo que me autoprometí que haría esta semana aprovechando la coyuntura de que ha empezado mi horario reducido y a las tres de la tarde en point estoy saliendo por la puerta del trabajo (y pienso ser inflexible en eso).
Espero espabilarme este fin de semana porque ya lo que me faltaba es NO ir a las rebajas por pura vaguería... Eso ya sería el colmo. NO ME VA A PASAR.
Es mi tercera (o puede que cuarta) tarde consecutiva así.
La realidad es que estoy bastante enfadada conmigo misma -porque para eso no hay que moverse, claro, puedo ofuscarme mientras estoy tumbada en el sofá-, ya que no dejo de pensar que no he hecho / estoy haciendo nada de lo que me autoprometí que haría esta semana aprovechando la coyuntura de que ha empezado mi horario reducido y a las tres de la tarde en point estoy saliendo por la puerta del trabajo (y pienso ser inflexible en eso).
- No estoy estudiando nada. Es poner los apuntes encima de la mesa y entrarme una pereza terrible. Creo que no hay nada peor en la vida que estudiar Matemáticas en verano (y si es la rama más odiosa, ni hablamos). Además, tengo que solucionar el tema de la climatización del estudio -que no tiene- para que no suponga una tortura mayor (porque ya lo es), pero ni estudio ni soluciono. Me quedo en el sofá.
- Tampoco he aprovechado la ausencia de mi niño, que yo quería dedicar a ordenar un poco el piso y limpiar. Pero soy incapaz de ponerme a las cuatro de la tarde a hacer nada. Ni a las cinco. Ni a las seis... Y así sucesivamente hasta la hora de irse a dormir. Resuelvo que es suficiente con procurar no quedarme sin vasos limpios y que no haya que entrar con zancos en ninguna habitación, lo cual hasta ahora se ha cumplido. Por lo demás, todo sigue exactamente igual que la semana pasada.
- Pensé que sería una buena idea empezar a ir al gimnasio y amortizar algo del dinero que estoy tirando allí todos los meses sólo a cambio de tener otro carnet plastificado más. La idea de una piscina limpia y aseada a mi disposición es tremendamente atractiva, pero no lo es tanto el pensar en ir al gimnasio (que está en la otra punta de todo) cargada con la bolsa sufriendo 35º en el mejor de los casos.
Espero espabilarme este fin de semana porque ya lo que me faltaba es NO ir a las rebajas por pura vaguería... Eso ya sería el colmo. NO ME VA A PASAR.
5 comentarios: