No puedo dejar de pensar en lo MAL que está manejando la empresa el hecho de implantar los cambios que se nos notificaron hace un siglo (el día 20 de Junio, casi un mes hace ya).
Hasta ahora el criticable manejo es: NINGUNO.
Todo está paralizado, por lo menos en lo que a mí respecta y hasta donde yo sé.
Sigo con las mismas tareas que antes, con la diferencia de que llevo a mis espaldas unas pocas horas de formación (eso y nada es lo mismo). En previsión de lo que se me venía encima -que cuando se nos comunicó era inminente-, me incluí en una cuenta de distribución para ir recibiendo correos y hacerme una idea de cuál es la dinámica actual de mi futuro antiguo proyecto (muy distinta a la que dejé hace más de un año). Esa medida sólo me ha servido para saturarme el correo, ofuscarme una media de siete veces a la hora, morderme las uñas de ver que no podía contestar -porque nadie sabe que yo voy en copia de todos los correos- y darme cuenta de que voy a heredar un marrón de cuidado, cosa que nadie me dijo en ningún momento.
Pero nada más. He acabado tan harta que me que quitado de la cuenta de distribución y paso olímpicamente de lo que pase en aquel lado, porque como no se avanza nada, pues yo no quiero tener nada que ver con aquello hasta que no tenga más remedio. No voy estar con la tensión indefinida de estar al tanto del día a día "por si acaso". No me da la gana.
Estoyhasta las narices cansada de la mala organización, de no pensar en la gente y de hacerlo todo de la forma más chapucera posible.
¿Y cuál es el motivo de todo esto? Buena pregunta.
Al parecer, el pistoletazo de salida, el "desde ahora empezamos" debe decirlo el Nuevo Gran Jefazo, en adelante N.G.J., que ha pensado en comunicarlo en persona cuando a su agenda le venga bien (a saber, la fecha está sin determinar aún, gran novedad).
O sea: él tiene que venir, pasear su traje y su PDA y su importancia para comunicar a gente que ni siquiera sabe quién es él ni de dónde ha salido (parece ser que de un Máster) los cambios. Y entonces, en teoría, internamente ya estará hecha la redistribución y DESPUÉS (en una fecha más indeterminada todavía) se comunicará a las empresas con las que trabajamos. Eso debe pasar algún día entre hoy y el 2018.
En resumen: no tengo ni idea de nada y me jode mucho que nadie se moleste en aclararlo, aunque sólo sea por hacerme una idea. Me basta con que me digan, por ejemplo, que el 1 de Noviembre empiezo; no necesito que sea ya, simplemente con concretar algo estaría contenta. Eso para mí sería suficiente.
Lo que más me molesta de todo es que la respuesta a mis inquietudes es un grandísimo encogimiento de hombros.
Y así estoy, pero tuve muy claro desde el principio que hasta que no estén definidas las fechas y los cambios, yo estoy haciendo lo mínimo: mis actuales tareas, y a la hora en punto me voy a mi casa, desconecto y mañana será otro día. Paso de estar ahí preocupada, porque soy la única que lo está, y no es justo...
A ver si se aclaran de una **** vez.
Hasta ahora el criticable manejo es: NINGUNO.
Todo está paralizado, por lo menos en lo que a mí respecta y hasta donde yo sé.
Sigo con las mismas tareas que antes, con la diferencia de que llevo a mis espaldas unas pocas horas de formación (eso y nada es lo mismo). En previsión de lo que se me venía encima -que cuando se nos comunicó era inminente-, me incluí en una cuenta de distribución para ir recibiendo correos y hacerme una idea de cuál es la dinámica actual de mi futuro antiguo proyecto (muy distinta a la que dejé hace más de un año). Esa medida sólo me ha servido para saturarme el correo, ofuscarme una media de siete veces a la hora, morderme las uñas de ver que no podía contestar -porque nadie sabe que yo voy en copia de todos los correos- y darme cuenta de que voy a heredar un marrón de cuidado, cosa que nadie me dijo en ningún momento.
Pero nada más. He acabado tan harta que me que quitado de la cuenta de distribución y paso olímpicamente de lo que pase en aquel lado, porque como no se avanza nada, pues yo no quiero tener nada que ver con aquello hasta que no tenga más remedio. No voy estar con la tensión indefinida de estar al tanto del día a día "por si acaso". No me da la gana.
Estoy
¿Y cuál es el motivo de todo esto? Buena pregunta.
Al parecer, el pistoletazo de salida, el "desde ahora empezamos" debe decirlo el Nuevo Gran Jefazo, en adelante N.G.J., que ha pensado en comunicarlo en persona cuando a su agenda le venga bien (a saber, la fecha está sin determinar aún, gran novedad).
O sea: él tiene que venir, pasear su traje y su PDA y su importancia para comunicar a gente que ni siquiera sabe quién es él ni de dónde ha salido (parece ser que de un Máster) los cambios. Y entonces, en teoría, internamente ya estará hecha la redistribución y DESPUÉS (en una fecha más indeterminada todavía) se comunicará a las empresas con las que trabajamos. Eso debe pasar algún día entre hoy y el 2018.
En resumen: no tengo ni idea de nada y me jode mucho que nadie se moleste en aclararlo, aunque sólo sea por hacerme una idea. Me basta con que me digan, por ejemplo, que el 1 de Noviembre empiezo; no necesito que sea ya, simplemente con concretar algo estaría contenta. Eso para mí sería suficiente.
Lo que más me molesta de todo es que la respuesta a mis inquietudes es un grandísimo encogimiento de hombros.
Y así estoy, pero tuve muy claro desde el principio que hasta que no estén definidas las fechas y los cambios, yo estoy haciendo lo mínimo: mis actuales tareas, y a la hora en punto me voy a mi casa, desconecto y mañana será otro día. Paso de estar ahí preocupada, porque soy la única que lo está, y no es justo...
A ver si se aclaran de una **** vez.
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