03 julio 2008

¿Y la educación?

Mientras estoy dejando los platos de la cena en el fregadero, suena el timbre de casa. Algo muy extraño, porque no suele sonar casi nunca (de hecho, a veces me olvido de que tengo un timbre y cómo suena), y menos a las 22:20, como es el caso.

De pronto me da un vuelco al corazón... ¡A ver si mi niño me ha engañado y ha venido un día antes! Pero me desinflo enseguida al acordarme que hace un par de horas he hablado con él y estaba en casa de sus padres (lo he llamado al fijo, así que no hay duda de dónde estaba), a unas seis horas en coche... Como todavía no dominamos el arte de la teletrasportación, descarto que quien esté llamando sea él.

Contesto: "¿Sí?"

- ¿Me puede abrir?

Ummmm... No reconozco esa voz que parece pertenecer a una señora. Es evidente (lo era desde que sonó el timbre, vamos) que se han equivocado. La pregunta es un poco confusa: claro que puedo abrir, total es sólo pulsar un botón, pero, ¿por qué iba a abrir la puerta de mi edificio a alguien que no conozco sólo porque me lo pide? Así que hago una pregunta más bien lógica dadas las circunstancias: "¿Quién es?"

- Es que vengo a ver a MariCarmen.

Ah, bueno. Que viene a ver a MariCarmen. Eso lo explica todo. Yo le he preguntado algo y ella me contesta lo que quiere. No importa, al menos ya vamos por buen camino.

Pero hay un problema: que la tal MariCarmen no vive aquí. Y por lo que yo sé, hay un mínimo de seis MariCármenes en el edificio y ninguna soy yo, así que le informo: "Aquí no vive ninguna MariCarmen..."

- ¿Y entonces dónde es?

La buena mujer me ha debido confundir con un Pelocho o algo por el estilo. Debo saber exactamente quién es la MariCarmen a la que ha venido a ver y por supuesto, situarla en un piso y una puerta concreta. Pues va a ser que no: "No lo sé, sólo le digo que aquí no es."

- ...

Silencio al otro lado.

Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii...

Es decir: como no le soy útil, pues va y pulsa el timbre de otro piso, al azar, imagino. A ver si esta vez la suerte le hace encontrar una MariCarmen, y si fuera ya la suya, sería la leche...

Pero lo que más me llama la atención (y por lo que se me queda un poco cara de tonta), es que, como mínimo, debería de haber oído una especie de "ah, perdona", en cualquiera de sus variantes una vez ha sido consciente de que se ha equivocado.

Pero eso no pasa.

Está claro que me estoy volviendo una casacarrabias (OhMyGod), porque yo entiendo que si llamas a casa de alguien y te has equivocado, como mínimo habría que disculparse. Por educación y eso. Como cuando tropiezas con alguien, siempre pides perdón. Al fin y al cabo, en ese caso, has llamado a una casa equivocada a las diez de la noche (bueno, aún no ha anochecido casi, pero, ¿y qué?), pero no pasa naaaaaaada... La gente está en su casa para atender al telefonillo a cualquier hora e informar de dónde vive la MariCarmen de turno.

¿Se estarán perdiendo la educación y las formas? No lo sé, lo que parece claro es que yo me estoy volviendo un tanto quisquillosilla (¿es posible que sea por el calor?, venga, sí, la culpa es del calor). Realmente me da igual lo que pasó, fue un simple detalle para reflexionar...

...porque acto seguido me acordé de mi madre regañándome cuando era pequeña si no pedía las cosas por favor, o no terminaba con un gracias. Para mí eso siempre ha sido importante. ¿O es que ya no lo es y nadie me ha avisado?

11 comentarios:

  1. Es importante y, de hecho, no hace mucho estuve hablando de ello... porque me parece fatal la gente que entra a mi oficina y ni siquiera da los Buenos dias... ¿pero esto que eso???

    Vaya tela con la mujer... a saber cuantos timbre toco hasta que encontro a su ansiada Mari Carmen!!! xDDD

    Un besitooo
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  2. Es que parece que cuesta mucho, no sé. No lo entiendo muy bien. Cada día parece que las buenas formas se pierden... Y es una pena.

    Pues no sé, yo me metí en casa y me olvidé de la buscadora de MariCármenes, jajajaja...

    Besos.
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  3. Estoy de acuerdo... la educación se está perdiendo y parece que se tenga que pagar para oír un "por favor", un "perdone" o una palabra amable. Yo también me estoy volviendo quisquillosilla... debe ser la edad, no el calor. Pero bueno, mientras quede gente como nosotras!!!! Un beso!
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  4. Noooooooo, CRIS, NO es la edad. Es el calor. ;) El calor tiene la culpa de todo, jajajaja...

    Sí, supongo que sí, que la educación se está perdiendo. Pero no entiendo por qué. ¿Tantísimo cuesta ser un poco amable?
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  5. Le das demasiadas vueltas a las cosas. Pareces una lavadora en pleno centrifugado.

    La persona que estaba al otro lado del interfono fue muy poco educada y demostró poco dominio del arte de la conversación, así que no pienses más sobre ello.

    Con respecto al hecho de abrir o no, hiciste bien en no hacerlo, pues muchas veces se cuelan en los edificios gente de mal vivir con la excusa de “cartero comercial” o “vengo a ver a MariCarmen”. Luego pasa lo que pasa, que atracan o agreden sexualmente a una vecina en el interior de un portal.

    Pues si vienes a ver a MariCarmen y no sabes ni donde vive te fastidias, porque es evidente que muy amiga suya no eres que no te sabes ni su piso… hala, a tomar por viento…

    Un besote, princesa.
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  6. Que le doy demasiadas vueltas a las cosas no te lo niego, es parte de mi encanto. ;) ¿Qué haría yo sin mi cabecita dando vueltas?

    Ummmmm... Me guardo ese comentario para la próxima equivocación, jajajaja...

    Besotes.
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  7. Estoy completamente de acuerdo con eso: falta de educación, de sensibilidad (yo me sigo levantando para dejar sentar a personas mayores...) y tacto (desde siempre recuerdo normas para comer y sentarme bien en la mesa y me da náuseas ver lo que comen los demás...cuando hablan con la boca abierta) y eso que mi educación no fue precisamente estricta...
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  8. Debía tener bastante prisa y por eso ni se despidió, ni pidió perdon ni nada... ten en cuenta que tenía muchos pisos en los cuales probar aún para encontrar a su Mari Carmen :P
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  9. La señora no fue muy educada que digamos, pero bueno... como ella hay miles, es mejor no darle más vueltas.
    Yo soy bastante desconfiada y cuando llaman al timbre pidiendo que abra para ir a otra casa no abro nunca. No me fío de que no sea un truco para entrar a robar o cosas así...
    Besotes!
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  10. ADA GAVNER, esa es otra, yo alucino cuando veo en el metro a niñas de quince años sentadas mientras unas abuelillas se las ven y se las desean para mantener el equilibrio... Yo creo que sí, que nos estamos "asinvergonzoneando" como diría mi madre. ;)

    [DOCTOR JB], sí, debió ser eso. Con lo que cuesta pedir disculpas, es lógico que no quisiera pararse, claro... ;)

    IPODGIRL, educación 0, por supuesto. Y sí, hay miles: eso es precisamente lo triste. ¡Besos!
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  11. A mí me pasó algo parecido el otro día:

    Piiiiiiii

    -¿Si?

    -¿Está la Ana? (ni hola ni leches)

    -No, aquí no es

    -¿Y dónde es? (¿es una pregunta o una orden?

    -Pues no lo sé

    Piiiiiiii

    Pues adiós muy buenas... Vaya con la gente.
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