28 julio 2008

¿Y yo, qué leo? (VI)

Hace días que terminé de leer LOCA POR LAS COMPRAS, de Sophie Kinsella, que rescaté de los estantes de ese antro de perversión que es la FNAC (¡y me llevé una bolsa de Kukuxumusu!).

Me gusta mucho más el título en inglés: SHOPAHOLIC, enganchadísima a las compras, una adicta total... Porque eso es lo que es la protagonista:
Si uno acabara de conocer a Rebecca diría que es una chica como muchas otras, activa, alegre y con ganas de marcha. Pero si intentara compartir con ella un placentero e inocente Sábado por la tarde, paseando por, digamos, King's Road, constataría de inmediato que Becky, como la llaman sus amigos, está total, absoluta, perdida e irremisiblemente... ¡loca por las compras!

Pese a sus denodados esfuerzos por controlar esos devastadores impulsos consumistas, Becky ha sucumbido tantas veces a la tentación que las deudas empiezan a volverse una seria amenaza para sus inmaculados antecedentes penales. Necesitada de una solución urgente y en el punto álgido de su desesperación, Becky ha ideado un plan que, o bien la saca de apuros para siempre, o de lo contrario tendrá que hacerse a la idea de una tranquila vida en una remota y solitaria isla en los Mares del Sur.
Las desgracias de Becky empiezan cuando el cartero desliza silenciosamente las facturas de sus tarjetas de crédito y las cartas del banco en su buzón. Con muchísima imaginación ha ido aplazando las reuniones con el banco y ampliando su crédito para calmar sus ansias consumistas, pero llega un momento en el que las ideas se le acaban... Ya no vale con tirar las facturas sin abrir a la basura: la destructora de papel puede hacer tiras la carta, sí, pero su deuda no desaparece. El mundo, además, se le queda pequeño porque en cualquier esquina puede aparecer el director de su banco, y entonces sus problemas se materializarán otra vez. ¿Qué puede hacer? Debe pensar un plan mientras se prueba esos fantásticos pantalones que combinarán de maravilla con el suéter en rebajas de la tienda de enfrente. ¡Ah! Y aquel bolso tan divino... Y los zapatos tan ideales... Menos mal que el plan la encuentra a ella, porque no estaba demasiado centrada en la búsqueda, no.

El libro me ha gustado mucho. Está narrado en primera persona, y bueno, me encanta la manera que tiene de describir la sensación de entrar en una tienda y comprar algo bonito... E incluso la desesperación de no poder hacerlo, claro, jaja... Tiene una lectura rápida, el estilo es fresco y muy divertido. Además, las cartas del banco son geniales. ¡Recomendado!

Creo que voy a leerme toda la saga, así que iré comprando el libro siguiente cuando me acabe el anterior (para que no se me acumule el trabajo).

14 comentarios:

  1. Con lo que a mí me gustan las compras... espero no convertirme en adicta nunca! Qué mal... xD
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  2. qué horror es Fnac, yo es que no puedo entrar y simplemente salir sin nada, NO, haha me es imposible, puedo comprar cualquier cosa en cualquier seccion, pero sobre todo discos y libros que horror. creo que me va a pasar lo mismo que a Rebecca cualquier día de estos, haha
    me lo apunto para leer!
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  3. IPODGIRL, ayuda bastante "olvidarse" las tarjetas en casa y llevar sólo un efectivo medianamente razonable... ;)

    MARIAN, la verdad es que NO ES POSIBLE salir de la FNAC con las manos vacías. De hecho, deberían poner un policía en la puerta para controlar a los que salgan sin nada. ¡¡No puede ser que no hayas encontrado nada que te guste!! (En la sección de Libros de Bolsillo es donde yo me quedo pegada, jajaja...)
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  4. En mi ciudad no hay ninguno de esos antros de perversión capitalista ;)
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  5. Y el plan, que es el que la encuentra según comentas, es un maromo con pasta. ¿A que sí? :)

    Yo tampoco he salido de FNAC sin comprar nada, claro que siempre que he ido lo he hecho con la idea de comprar algo concreto que ya tenía en mente.

    Un besote.
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  6. HACKETT, pos no, mira, hay un maromo (SIEMPRE lo hay, claro) con pasta, sí, pero no tiene nada que ver con el plan, jejeje... Sí, ya, bueno, ejem, puede que tengas claro qué comprar y lo lleves en mente, pero una vez allí, hay cosas que simplemente se "caen" en tus manos...

    CÉFIRO, en la mía tampoco (y gracias a Dior, sólo me faltaba eso, tener una FNAC a mano), pero siempre que hago una escapada a una ciudad que tenga, la escapada es obligatoria. ;)
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  7. Uysss... a mi creo que tambien me va a gustar mucho, mucho, mucho!! Jajaja!!!

    Me lo apunto, gracias!!

    Un besitooo
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  8. Ummmm... ¿Sí, tú crees? ¿Y por quéeeeeeeeeeeeeeeee? XD
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  9. Algún día les daré esta página a mis hermanas. Quiero que te lean para quitarme la medalla de 'enganchada a los libros'. Te quedas con el relevo, amiga ;P

    Un besito.

    P.D.: Mi recomendación: El consuelo, Anna Gavalda. No es de la saga, pero te puede gustar...
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  10. Jejeje... Un poco enganchada sí estoy, qué le voy a hacer...

    OK, me lo anoto. Aunque tengo aún una pila de libros pendientes (lo que no me impide seguir acumulando más, cierto).
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  11. Bueeeenooooo!! Yo había leído La Reina de la Casa (en ocasiones divertido, pero tremendamente machista, no te lo recomiendo), pero por la recomendación de las chicas de Quédate a Dormir, piqué con este, y me leí toda la saga del tirón. El mejor, sin duda, el último, el del Becky espera un bebé, es el más divertido de todos.
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  12. Pues yo creo que voy a continuar la saga porque me hace mucha gracia, y dejaré para mejor ocasión ese que me dices. Esta chica tiene que ser la caña embarazada, jajajaja...
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  13. ¡Ya te digo que si es la caña! Mira, las dos cartas que le escribe su especialista en inversiones familiares:

    En respuesta a sus preguntas, sí, están autorizados a un descubierto en la cuenta bancaria del niño (acaba de descubrir que está embarazada), pero, por supuesto, ¡confío en que no tengan que utilizarlo!

    Y la segunda carta:

    Me ha dejado intrigado lo del "mensaje psíquico" que recibió recientemente de su hijo nonato. Aún así, me temo que es imposible acceder al descubierto en esta fase. Ni siquiera aunque, como usted dice, "el niño lo desee".

    Es brutal.
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  14. Desde luego, las cartas son lo mejor. Me escojono imaginando qué demonios habrá escrito ella, jajajajaja...
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