21 agosto 2008

EL CARNET Y YO: Episodio 19

- A las 10:30 en punto hay que estar allí, por si el tema va rapidito.

Ayer era el Día D. Otra vez. Mi profesor de autoescuela me repitió unas quince veces la hora, entrecerrando los ojos porque no estaba nada seguro de que estuviera allí a esa hora. Cómo se nota que no me conoce. No le gustó un pelo que le dijera que iría por mi cuenta (más bien por la cuenta de mi chico, pero bueno), aunque tuvo la delicadeza de no insistir en que él me llevaba. Yo pensaba ir a trabajar un rato ya que nos tocaba de los últimos, así al menos me ponía al día después de no aparecer por el trabajo en dos días de mucho curro, y supo que no debía llevarme la contraria. Por ese lado SÍ me conoce.

Después de una noche malísima, en la que me desperté varias veces angustiada porque una señal de ceda el paso se convertía de repente en un STOP demasiado tarde para que pudiera frenar, llegamos a las diez en punto a donde empiezan las pesadillas por si el tema iba rapidito. Mi profesor de autoescuela no estaba todavía en el Punto P.

Nosotros YA ESTAMOS AHÍ.

10:05. Seguimos solos.

10:10.

10:15.

10:20. Ninguna novedad.

10:25.

10:30.

10:35. Me hago pis y decido arreglar ese asunto.

10:40. Vuelvo y me encuentro con el coche, por fin han llegado.

10:45. Mi profesor desaparece, y nos deja a dos chicas, a mi chico y a mí solos.

10:50.

10:55.

11:00. Parece que el tema no va tan rapidito.

11:05.

11:10. Llamo al trabajo para contar que la cosa no va nada rapidito.

11:15. Al fin una novedad. El examinador que nos toca es "nuevo" y no se sabe muchas rutas. Nos montamos en el coche para hacer dos de las que ya han sufrido otros coches: le ha llevado por una urbanización nueva en la que las señales o no están, o están tiradas, o muy escondidas, o muy atrás, o no se ven. Tomamos nota mental de todo lo que podemos para no meter la pata.

11:20. Mi angustia va en aumento. Mi profesor ha desaparecido y yo estoy sudando como un pollo y con un dolor de tripa horrible.

11:25.

11:30.

11:35.

11:40.

11:45. Me pongo una hoja de laurel en el sujetador, cortesía de la abuela de otra de las chicas que se examina conmigo. Me encojo de hombros: ¿qué puedo perder?

11:50.

11:55. El profesor de autoescuela se acerca. Pego un salto, pero es una falsa alarma.

12:00.

12:05. Creo que los nervios me están matando lentamente.

12:10.

12:15. Por fin se acerca mi profesor, acompañado por un señor muy serio y nada "nuevo". Vamos, que tiene sus años. Siento que voy a desfallecer de nervios. Agarro la llave del coche y noto que pierdo líquidos prácticamente a borbotones. Mínimo hay 37º y llevamos más de dos horas esperando ESE MOMENTO.

12:20. Llevo cinco minutos al volante y tengo que hacer una parada porque el chivato no pita y eso es hacer trampa. Arreglan el tema y yo sigo a lo mío.

12:25. Se me cala el maldito coche en la misma jodida cuesta. ¿Qué coño pasa en ese trozo de asfalto, ehhhhhhhhhhhhhh?

12:30. Oooooooooooooooooooooooh. Llevo como unos quince minutos sin meter una pataza como ponerme en el carril contrario o intentar salir en segunda. Toda una proeza. Casi no me lo creo.

12:35. En el silencio de un semáforo en rojo se puede oir una vibración del coche. Ah, no, son mis rodillas.

12:40. Mientras cedo el paso a unos señores se puede oir una respiración entrecortada de miedo. ¿Son ellos? Ah, no, soy yo, que estoy paralizada por el pánico.

12:45. Hago un aparcamiento más que razonable, pero cuando sólo tengo que ajustar un poco el coche me hago un lío y no sé qué tengo que hacer. Como me he bloqueado y no estoy en medio de la calle, le digo al examinador que yo lo daría por bueno y finjo no haber visto su expresión de disgusto al escuchar la barbaridad que acaba de salir de mis labios.

12:50. Me saca a carretera. Horror. Bueno, no es para tanto porque no hay absolutamente nadie y sólo tengo que fijarme en las señales de limitación de velocidad. ¡Yupiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!

12:55. Voy a 80. ¿Estamos ya en poblado? ¿Debería haber bajado a 50? ¿Dónde está el cartel de bienvenida al pueblo? ¿Me lo habré saltado? ¿No habré llegado? ¿Estaría oculto por la maleza? ¿Se habrá derretido por el calor?

13:00. Entro en la última rotonda antes de volver al punto de partida y en mi desesperación, entro un poco alocada sin apenas esperar a un coche blanco que está dentro de la vía circular. El examinador apunta el detalle, como si no hubiera sido suficiente con la cara de espanto que se me ha puesto al ver que no iba tan sobrada.

13:05. Aparco con prisa y las otras dos chicas asaltan el coche. Murmuro que me tengo que ir a trabajar y mi profesor me dice que ya me llamará porque el examinador no se digna a decirme que he suspendido.

13:10. Volvemos a casa, y yo suelto los nervios en forma de llanto desconsolado, mientra mi chico intenta convencerme de que no ha ido tan mal (pero él no lo sabe, claro, porque NO estaba allí, lo cual me lleva a pensar que envido muchísimo su posición en este asunto). Conduce en silencio mientras yo repaso mentalmente los fallos una y otra vez.

13:15.

13:20.

13:25.

13:30.

13:35. Llegamos a casa. Me quito la ropa empapada en sudor, me cambio y subo al trabajo.

13:40.

13:45. Llego y la gente no me pregunta nada porque paso como una exhalación y con cara de malas pulgas -plus ojos hinchados, por supuesto-, y me concentro en algo, lo que sea. En no llorar, por ejemplo.

13:50.

13:55.

14:00.

14:05.

14:10.

14:15.

14:20.

14:25. Llama mi profesor para decirme que estoy aprobada después de torturarme unos minutos prenguntándome que cómo lo había hecho. No me lo puedo creer. ¡¡Soy conductora!!

14:30. Oh-My-God. Oh-My-God. Oh-My-God. Tengo que decírselo a alguien.

14:35. ¡¡Bieeeeeeeeeeeeeeeeen!!

12 comentarios:

  1. ¡Coño, que tensión!

    Enhorabuena Inner Driver Girl.

    ResponderSuprimir
  2. Al leer el título en el lector de feeds, he ido directamente hasta el final. ¡Oh, diox! ¡Un peligro más en la carretera! ¡Desde ahora nuestras carreteras son _todavía menos_ seguras! xD

    Enhorabuena, wapa! Ahora, sobre todo, no pillarle miedo al coche, y practicar, practicar, practicar. Que no te pase como a mi tía, que tiene el carnet de conducir virgen, sin estrenar: aprobó, y no se ha vuelto a poner al volante en 20 años.

    ResponderSuprimir
  3. CÉFIRO, muchas gracias. Si en el relato de los hechos había tensión, ni te cuento en vivo y en directo... :) Se podrían haber partido almendras en mi hombro tranquilamente que no me habría enterado...

    PIMKIE, chica, yo quería trasmitir toda la angustia del proceso y tú te la saltas a la torera, jajaja... Gracias. Pienso practicar todos los días, porque ahora tengo que aprender a conducir. :)

    ResponderSuprimir
  4. ahhhhhhhhh, me pido los lunes, miércoles y viernes ... y tu conducirás los martes y jueves. el finde vamos juntos, te parece??? HURRA HURRA HURRAAAAAAAAAA!!!!! ¡¡¡¡tenemos carnete LALALALA tenemos carnete!!!

    ResponderSuprimir
  5. UALAAAAA¡¡¡¡¡ Enhorabuena¡¡

    Igual el examinador pensó "esta lo hace tan mal que mejor aprobarla porque si no seguro que me vuelve a tocar a mi" ;P

    Bueno, bueno, el primer desafío que queda completo... (que por cierto, lo tenemos un poco olvidado a ver si me pongo con ello)... lo dicho, enhorabuena.

    ResponderSuprimir
  6. Qué angustioso!! tiene aún más merito que aprobases con tanta presión ;)
    Un besazo!

    ResponderSuprimir
  7. Gracias, gracias.

    Estoy que no me lo creo todavía...

    ResponderSuprimir
  8. Joder, qué tensión!! menos mal que ha merecido la pena jeje
    Enhorabuena!!

    ResponderSuprimir
  9. Jejeje... Precisamente quería transmitir TODA LA TENSIÓN que pasé. ¡Menuda mañana!

    ResponderSuprimir
  10. ¿Ves, mujer de poca fe? :)

    Enhorabuena.

    ResponderSuprimir
  11. Enhorabuena!!

    Ahora a disfrutar del volante (pero con precaución, por supuesto).

    ResponderSuprimir