Hoy ya tengo la sensación de vuelta un poco a la rutina.
He conseguido aparcar un poco todo lo que me preocupa y centrarme algo más en mi vida diaria -bien pensado es otra fuente de preocupaciones, pero bueno-. El Lunes ya me di un chapuzón de realidad en el trabajo, que me llegaba hasta las orejas. También retomé mis clases de coche (merecen una mención aparte, claro). Organicé un poco la casa (pero poco, los milagros no existen). Hice una lista para ir a comprar (no demasiado larga, que sigo con mi particular grisis económica). Repasé las cosas que tengo pendientes (de las que sólo me acuerdo cuando me paro a pensar y me doy cuenta de que no las he hecho). La normalidad, vamos.
Incluso me quedo dormida en el sofá...
He conseguido aparcar un poco todo lo que me preocupa y centrarme algo más en mi vida diaria -bien pensado es otra fuente de preocupaciones, pero bueno-. El Lunes ya me di un chapuzón de realidad en el trabajo, que me llegaba hasta las orejas. También retomé mis clases de coche (merecen una mención aparte, claro). Organicé un poco la casa (pero poco, los milagros no existen). Hice una lista para ir a comprar (no demasiado larga, que sigo con mi particular grisis económica). Repasé las cosas que tengo pendientes (de las que sólo me acuerdo cuando me paro a pensar y me doy cuenta de que no las he hecho). La normalidad, vamos.
Incluso me quedo dormida en el sofá...
bienvenida a la rutina... esa rutina maravillosa de estreses, telefonazos a deshoras y calmas mínimas que saben a rechupete...
ResponderSuprimirHola, estos días ya se sabe, que no paramos. Unos por ir de culo con el curro y otros por las vacaciones que te tienen también en movimiento. Pero quería pasar a verte y me encuentro con alguna que otra mala noticia. Así que te mando un fuerte abrazo y muchos ánimos.
ResponderSuprimirBesitos, guapa!!