12 septiembre 2008

Time for me!

La verdad es que esta semana está siendo agotadora. Lo suyo hubiera sido llegar de las vacaciones y empezar poco a poco a coger el ritmo, pero LA REALIDAD es que desde el Lunes a primera hora llevo sin parar, incluso conectándome desde casa, y no veo la luz al final del tunel. Más que nada porque sospecho que no la hay.

Cada vez me doy más cuenta de que hay miles de frentes abiertos. Ayer entré en el despacho de JdP a charlar un poco. Le dije que estaba saturada, que tenía miles de cosas en el tintero y que no sabía por dónde empezar. Quería saber si él, cuando estaba en mi puesto, se había sentido así. Me hubiera gustado que me dijera que al principio sí pero luego mejoró, pero no fue eso lo que escuché, claro. La vida no es fácil... Me sonrió y me dijo: "ay, niña, ¡qué esperabas!", y yo solté un suspiro. Me aconsejó que no intentara abarcarlo todo porque no es posible, y dijo que lo mejor era que me marcara metas y que trabajara en sólo una cosa en concreto porque si no me iba a ahogar. Pero con tantos problemas, no sé por dónde empezar.

No estaría de más empezar por salir a mi hora, que ayer volví a salir tarde (por cuarto día consecutivo). Creo que estaba mejor antes porque como sabía que había alguien esperando fuera para llevarme a casa, no me retrasaba; ahora, como me autobajo a casa en el coche, pues mira, al final acabo no cumpliendo mi hora de salida. Además, salgo cansada y enfadada conmigo misma porque no soy capaz de apagar el ordenador cuando debo.

Por eso ayer, para autocompensarme y autoperdonarme (dos estupendos conceptos/excusa), me dí un caprichillo en forma de masaje cráneo-facial que me sentó a las mil maravillas. Tumbada en la camilla de la esteticienne volví a darme cuenta de que no soy capaz de poner la mente en blanco (¿eso cómo se hará? ¿Pensando en una pared en blanco, por ejemplo? Ah, no, que no se puede pensar... ¡Pues vaya!), así que al menos intenté concentrarme en la música y en las manos de la chica sobre mi cara, evitando pensar en qué iba a hacer hoy en el trabajo...

...y esta tarde pienso salir pronto -a mi hora, vamos- e irme yo sola a la city en mi coche. Voy documentada, estoy resuelta porque puedo hacerlo y me voy a dar el gustazo de irme a pasar la tarde de tiendas (incluso puede que DE COMPRAS), sin prisas, sin aburrir a nadie, sin estar preocupada por nada. Ayer sobre la camilla lo ví claro (me refiero a que lo pensé, porque tenía los ojos cerrados): o empiezo a desconectar totalmente cuando salgo o el trabajo me va a comer la vida ahora que encima tengo más responsabilidad. No, no, no, no. Voy a pensar un poco en lo que realmente importa, que creo que se me olvida demasiado a menudo...

5 comentarios:

  1. Práctica, eso es sólo práctica!
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  2. Pues si, meditar ayuda mucho, pero dejar la mente en blanco es muy difícil. Como dice Ada: práctica... y a separar esferas.

    Salud.
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  3. A mi también me pasa lo mismo que a tí, el maldito trabajo nos absorve más de lo que nos gustaría. Y al menos en mi caso como no me queda más remedio que seguir currando tengo que intentar llevarlo lo mejor posible. Hay momentos en los que lo llevas con más filosofía que otros pero como estés mucho tiempo sin ser capaz de desconectar, chungo.
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  4. desconectar es imprescindible! he dicho ... así que ya sabes, en el curro te agobias, te estresas, te cagas hasta en la madre que parió a panete, pero en cuanto cojas la puerta de salida ... SACABO!
    entendido????

    muchos besos y a por el toro, que puedes con esto y con más .. ok?

    (hoy me ha dado por la vena sermonera ... que le voy a hacer!)
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  5. 1. GTD (comentado aquí).
    2. Bienvenida al club de los que salimos tarde.
    3. Yo tampoco hubiera podido poner la mente en blanco sintiendo las manos de una chica dándome un masaja :P
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