Este fin de semana mi madre me ha enseñado una foto que se hicieron con mi abuelo sólo una semana antes de que nos dejara. Me quedé hipnotizada viendo la imagen congelada de mis abuelos, mi madre y mi tía (además de un vecino añadido, pero bueno). Estaban los cinco en la puerta de la casa de la playa. Mi madre y mi tía llevaban unas camisolas y las gafas de sol porque acababan de llegar de la playa, incluso se ve el palo de la sombrilla apoyado en la puerta. Mis abuelos les esperaban en la puerta, tomando el fresco y charlando con el vecino. Creo que fue mi tío el que les hizo la foto al entrar en la casa. Se ven a los cinco tan sonrientes, tan llenos de vida... Parece mentira que unos días después todo cambiara tanto. Mi abuelo siempre ha sido muy fotogénico, y esa foto no fue una excepción. Está muy guapo y parece tan contento... que se me encoje el corazón. Siempre he pensado que ver fotos de personas fallecidas poco después es muy triste, pero no me imaginé que tanto. Me entraron ganas de llorar, y no sé si quiero conservar esa foto. Es algo tan raro...
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