Estoy un poco depre.
Llevo varios días así. En principio lo achaqué al cambio del tiempo, no sé, parece que el Otoño ha entrado definitivamente (aunque Google ya lo dijo), y muchas personas se ven afectadas por aquello de los biorritmos y esas cosas. No sé si tendrá que ver, yo nunca he sentido ese cambio, pero siempre puede haber una primera vez. ¿Será esta?
Me empecé a notar el bajón el Lunes. Me levanté deliberadamente tarde, ignorando por completo tres veces el despertador, me duché rápidamente y me puse lo primero que encontré en el montón de ropa que ahora tengo como armario. Todo sin ganas, con el piloto automático. Me fui a trabajar arrastrando los pies -bueno, eso no es una novedad-, y desde que encendí el ordenador me acompañó un pellizquito en el estómago. Conecté el OutLook y se empezaron a descargar los mensajes de correo electrónico, y cada uno de ellos era o un problema o una dificultad o una metedura de pata que tenía que solventar o superar o arreglar. Me sentí psicológicamente agotada diez minutos después de empezar siquiera a trabajar realmente. Después de eso, todo fue un cúmulo de circunstancias adversas.
No fui capaz de concentrarme porque parecía que había cuarenta personas generando problemas y sólo una (yo) intentando solucionarlos. No me veía con fuerzas, porque además, todas las acciones que pretendía poner en marcha eran criticadas sin que nadie hiciera un esfuerzo por hacer una simple apreciación constructiva o plantear una alternativa menos mala a la que daba yo.
Toda la semana está siendo igual...
Por eso he empezado a pensar que quizá no sirvo para esto y que el puesto me viene grande. Enorme. Como una talla XXXL o así. Me siento absolutamente abrumada y no entiendo cómo JdP podía parecer tan feliz, relajado y despreocupado en mi puesto. Es imposible. Sabía que no iba a ser fácil, pero es que ha resultado ser complejo y agotador. Por ahora intento desconectar cuando salgo de aquí, pero no creo que pueda hacerlo mucho más tiempo: yo es que soy así. En lugar de mejorar, voy a peor. A veces noto como las lágrimas suben de repente, parpadeo con rabia y se esconden otra vez, pero están ahí, y en el momento menos pensado, ¡zas! Suben otra vez. Encima tengo que luchar contra eso...
No sé si es que debiera darme un poco más de tiempo, quizá es que no estoy acostumbrada a este ritmo y puede que más adelante todo me resbale (aunque lo dudo, la verdad). No le he dicho nada a mi jefe. No creo que deba hacerlo todavía, pero la realidad es que estoy bastante chof y cada día el pellizco en el estómago se acentúa un poco más y empiezo a sentirme mal físicamente...
Llevo varios días así. En principio lo achaqué al cambio del tiempo, no sé, parece que el Otoño ha entrado definitivamente (aunque Google ya lo dijo), y muchas personas se ven afectadas por aquello de los biorritmos y esas cosas. No sé si tendrá que ver, yo nunca he sentido ese cambio, pero siempre puede haber una primera vez. ¿Será esta?
Me empecé a notar el bajón el Lunes. Me levanté deliberadamente tarde, ignorando por completo tres veces el despertador, me duché rápidamente y me puse lo primero que encontré en el montón de ropa que ahora tengo como armario. Todo sin ganas, con el piloto automático. Me fui a trabajar arrastrando los pies -bueno, eso no es una novedad-, y desde que encendí el ordenador me acompañó un pellizquito en el estómago. Conecté el OutLook y se empezaron a descargar los mensajes de correo electrónico, y cada uno de ellos era o un problema o una dificultad o una metedura de pata que tenía que solventar o superar o arreglar. Me sentí psicológicamente agotada diez minutos después de empezar siquiera a trabajar realmente. Después de eso, todo fue un cúmulo de circunstancias adversas.
No fui capaz de concentrarme porque parecía que había cuarenta personas generando problemas y sólo una (yo) intentando solucionarlos. No me veía con fuerzas, porque además, todas las acciones que pretendía poner en marcha eran criticadas sin que nadie hiciera un esfuerzo por hacer una simple apreciación constructiva o plantear una alternativa menos mala a la que daba yo.
Toda la semana está siendo igual...
Por eso he empezado a pensar que quizá no sirvo para esto y que el puesto me viene grande. Enorme. Como una talla XXXL o así. Me siento absolutamente abrumada y no entiendo cómo JdP podía parecer tan feliz, relajado y despreocupado en mi puesto. Es imposible. Sabía que no iba a ser fácil, pero es que ha resultado ser complejo y agotador. Por ahora intento desconectar cuando salgo de aquí, pero no creo que pueda hacerlo mucho más tiempo: yo es que soy así. En lugar de mejorar, voy a peor. A veces noto como las lágrimas suben de repente, parpadeo con rabia y se esconden otra vez, pero están ahí, y en el momento menos pensado, ¡zas! Suben otra vez. Encima tengo que luchar contra eso...
No sé si es que debiera darme un poco más de tiempo, quizá es que no estoy acostumbrada a este ritmo y puede que más adelante todo me resbale (aunque lo dudo, la verdad). No le he dicho nada a mi jefe. No creo que deba hacerlo todavía, pero la realidad es que estoy bastante chof y cada día el pellizco en el estómago se acentúa un poco más y empiezo a sentirme mal físicamente...
a ver ... NADA DE BAJONES, entendido????
ResponderSuprimirprimero, si estás ahí no es porque te jupiter se ha juntado con saturno y la bruja lola lo dijó hace tiempo .. NO ... estás ahí porque puedes estar y te lo mereces.
segundo, la gente es medio gilipollas, criticar es gratis y poner una "solución" (más o menos buena) sobre la mesa ... es bastante caro
tercero, cuando veas que te desbordas, te levantas te vas al wc, te miras en el espejo y te dices a tí misma toooooooodo lo que vales, que puedes con eso y con más.
cuarto, si tienes que mandar a algún pimpollo a la mierda (siempre con buenas formas y una sonrisa profident en los labios) ... pues le mandas ... faltaría más.
quinto, ¿te has comprado ya la cámara rosa?? eh??? eh??? no será que la necesitas yaaaaaaa...
UN BESOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
y no dejes de sonreir, okis?
PD, ¿ya me he ganado los frisuelos?
;)
Date un tiempo... nadie nace enseñado y para un cargo de responsabilidad se precisa de un gran tiempo de adaptación ya que siempre habrá mucha gente que se empeñe en ponerte las cosas difíciles con cagadas, malos entendidos y demás problemas que seguramente tu antecesor también tuvo al principio hasta que cogió el ritmo. No te cuestiones tu valor para el trabajo... estoy segura de que vales. Ánimos que seguro que es el tiempo el que te está afectando!!!!!! Un beso guapa
ResponderSuprimirCon motivo de sus vacaciones de mi jefa, me ha tocado desempeñar parte de sus funciones como responsable de equipo. Afortunadamente para mí, esta labor ha terminado hoy, a su regreso.
ResponderSuprimirSer jefe no es sencillo. Estás en en medio entre los de abajo, que carecen de una visión global de la situación, y los de arriba, cuya visión global del problema les impide considerar las dificultades a bajo nivel. Estos últimos, además, no aceptan un no por respuesta y no quiere oir hablar de dificultades, tan solo de problemas resueltos.
No siempre tenemos una fórmula mágica para todos los problemas, pero lo que sí podemos hacer es abordarlos con fuerza y decisión. Si necesitas consejo en tu puesto, no dudes en pedírselo a JdP.
Tú puedes.
Un beso.
Con lo grande que eres y lo chica que puedes llegar a ser... poca gente tiene esa polivalencia :)
ResponderSuprimirSiempre dije que tu anterior puesto era poco para ti y que tu sitio está donde estás ahora, o tal vez en el de tu ex-jefa. Es normal que al principio cueste adaptarse y costará acostumbrarse a que todos los días gente porculera que no tiene otra cosa que hacer se acuerde de ti. Tienes una ventaja y es algo que admiro, la forma con la que tratas a todo el mundo. Eso te ha abierto y te abrirá muchas puertas.
¡Ánimo! :)
Date un poco más de tiempo, que te acabas de incorporar y es normal que muchas cosas se te escapen. Además, no sé qué pasa últimamente que estamos todas igual de bajón, debe ser el otoño o la crisis de los coxones, no lo sé...
ResponderSuprimirLa aprehensión, la profesionalidad y el empeño son virtudes, pero tambien son lastres a la hora de promocionarte en cualquier trabajo.
ResponderSuprimirPuede que te cueste un poco al principio, pero no renuncies a tus virtudes y, además de jefa, serás una jefa querida.
Ánimo y aprovecha el puente para desconectar.
Salud.
Mira hija, yo no os entiendo. A mí lo que me deprime es que llegue el verano, el momento de ponerme el bikini y me vea con las lorzas. El que llegue un tiempo en el que vayamos tapaditos y monísimos, no me molesta.
ResponderSuprimirBuf, lo del trabajo... es una mal generalizado. A ver si sacamos una buena Primitiva o un Euromillón bien apañadito!!