19 octubre 2008

Mi Primer Susto

Bueno, pues ya he tenido mi primer susto al volante. Fue el pasado Viernes, cuando a media tarde cogí el coche para ir a la city. Iba yo tan tranquilamente por la autovía, cuando divisé un camión por delante en mi carril. Como obviamente lo iba a alcanzar en breve, pues miré el retrovisor, puse el intermitente y fui a pasarme al carril de la izquierda para adelantar.

Entoces sonó un pitido y a mi izquierda se materializó lo que creo que era un todoterreno. En esas circunstancias, el sonido de un claxon suena terrible, no sólo porque sientes la cercanía de un coche el doble de grande que el tuyo, sino porque el efecto Doppler no ayuda nada...

Pensando que ése iba a ser mi primer castañazo, giré el volante todo lo rápido que pude a la derecha, sin acordarme de que a altas velocidades, un volantazo te desplaza más de lo que crees, y efectivamente: salí disparada hacia la derecha.

Cuando ví que no me estrellaba contra el todoterreno fantasma y que iba directa al arcén derecho, contravolanteé con algo más de mesura para volverme a mi carril, y las bandas rugosas de las líneas del suelo ayudaron a disminuir un poco la velocidad y un segundo después de mi intento de adelantamiento ya estaba otra vez bien situada en mi carril, pero con el corazón desbocado y las sienes latiéndome con fuerza.

Tuve que respirar unas cuantas veces para calmarme y seguí detrás del camión a 70 por hora hasta que recuperé confianza y pude seguir mi camino con normalidad.

Todavía no me explico qué pasó. Miré el retrovisor interior dos veces y el exterior izquierdo otras dos como siempre hago, pero no ví el todoterreno. Imagino que estaría en el ángulo muerto y que por la velocidad que llevara se quedó allí unos segundos... No lo sé. Imagino que fue eso porque la explicación de que se materializó de la nada no es muy realista (aunque encaja a la perfección con lo que pasó).

Lo que quedó patente y me preocupa es que aún no controlo el coche, más bien es el coche el que me controla a mí. Creo que aún no sé reaccionar correctamente, me da miedo pensar que llegado el caso mi cerebro no sea capaz de decirle a mi pierna derecha que cambie de pedal y frene mientras la izquierda maneja el embrague para conseguir la maniobra adecuada. No creo que yo fuera capaz de hacer lo que hizo mi chico el año pasado (hace ya un año, cómo pasa el tiempo, y qué ironía, por otro lado) con lo del caballo. Ahí sí que pensé que no lo contábamos. De hecho, no pude ni escribir sobre eso en este blog, me temblaban las manos cada vez que me sentaba a contar lo poco que me acuerdo de esos segundos...

No puedo evitar pensar eso, aunque lo mejor, ya lo sé, es no darle más vueltas, centrarme en que no pase nada nunca y darme tiempo para controlar el coche y aprender a conducir de verdad (y no a sacarme el carnet que fue lo que aprendí en la autoescuela). Pero ya tuve mi primer susto, y oye, de eso también se aprende, ¿verdad?

9 comentarios:

  1. Nena, qué susto. A mí es que no me gusta conducir, pese a tener el carnet, lo evito... Y es que yo no estoy para esos trotes, no no. Menos mal que no fue nada.

    ResponderSuprimir
  2. Pues sí, un susto que no acabó en nada. Pero al menos aprendí a mirar siete veces más, por si acaso...

    ResponderSuprimir
  3. Seguro, este sustazo ya no se te va a olvidar... Y por desgracia así es la mejor forma en la que aprendemos los humanos, de los errores.
    No te preocupes, ya verás como cuando lleves un poco más de tiempo conduciendo sabrás mejor cómo reaccionar ante los imprevistos, que espero no haya más.
    Un besote!!!

    ResponderSuprimir
  4. Todos hemos tenido sustos de esos, es normal... al principio de conducir estamos demasiado pendientes de nuestras piernas, manos y ojos u aún no dejamos que el cerebro mecanice las acciones. Estoy segura que a la larga sí que sabrás reaccionar. Lo de los puntos muertos es otro tema... yo creo en tu teoría de que aparecen coches de la nada... porque si anteriormente no habíamos visto ese coche ni acercarse, cómo es posible que esté escondido en ese mini espacio llamado punto muerto! Un beso!
    PD: me alegro de que no fuera nada más que un susto

    ResponderSuprimir
  5. tranquila, de los sustos se aprende .. ahora además de por el restrovisor, mirarás también por el rabillo del ojo ...

    lo que puedes sacar en claro es que, a pesar de haber sido una maniobra exagerada, ha sido la maniobra correcta que ha evitado el accidente ... no crees?

    y por supuestiiiiiiiisimo .. que un susto no te haga cogerle miedo al coche .. eso [modo amy winehouse: ON] NOUUU NOUUUU NOUUUUUU [modo amy winehouse: OFF]

    Un beso darling you

    ResponderSuprimir
  6. No te tortures; la experiencia en cualquier materia no se adquiere en dos días. Hacen falta años. Lo importante del susto es aprender la lección y eso ya lo has hecho.

    Por todo esto, aún no me he querido sacar el carnet de conducir y sigo confiando en el conductor de la Empresa Municipal de Transportes.

    Un beso.

    ResponderSuprimir
  7. Dicen que después del primer susto se tiene más confianza...así que ya eres toda una conductora ;)
    Un besazo!

    ResponderSuprimir
  8. dios, qué susto. A mi también me ocurrió algo parecido una vez, y fue literalmente culpa del otro. Se juntó que el otro coche venía a muchísima velocidad y justo cuando yo empecé a adelantar estaba en mi punto muerto. Lo que se saca en limpio de esto es mirar varias veces el retrovisor hasta estar seguro... Un beso, y me alegro de que no fuese nada

    ResponderSuprimir
  9. Yo también creo que fue culpa del otro. Hay mucha gente con "prisa" que se acerca mucho y muy rápido, y además se colocan en un punto donde ellos pueden asomarse al carril contrario pero donde tu no puedes verlos bien.

    La única solución es mirar más veces el espejo, porque lo del otro es más falta de civismo que de circulación.

    Salud.

    ResponderSuprimir