13 octubre 2008

Podría haberme quedado en la cama...

Cada vez que en el horizonte asoma un festivo local o autonómico que hay que cubrir en el trabajo, me presto voluntaria, pensando que es una idea fantástica. ¿Y por qué creo eso? Por dos razones y media...

La primera es que pagan algo más (aunque no mucho, pero algo es algo) por trabajar exactamente igual que otro día, y en ocasiones incluso menos.

La segunda es que luego me puedo pedir el día que yo quiero o necesito, y no el que dice el calendario.

La media (que es media porque a veces pasa pero a veces no) es que los jefes no suelen dar mucho el tostón.

Así que apoyada en mis dos razones y media, me pedí trabajar este festivo, toda convencida.

Pero llegado el día me he dado cuenta que no era una idea tan fantástica. Ya lo sospeché ayer (viendo que era la única pringada que trabajaba hoy), pero hoy esa sospecha se ha visto confirmada según avanzaba el día...
...cuando ha sonado el despertador cruelmente a las ocho de la mañana y yo era la única que se tenía que levantar para ir a trabajar en un día de ffffiefta (lo siento, no he podido evitarlo, es culpa del anuncio de Ausonia).

...cuando he asomado un piececillo desnudo a la frialdad del mundo y he tenido que abandonar el calorcillo de la cama con todo el dolor de mi corazón.

...cuando he ido a tientas y me he vestido a oscuras para no despertar a mi niño que estaba plácidamente dormidito a mi lado y así se iba a quedar.

...cuando me he asomado a la calle mientras desayunaba y parecía que yo era el único ser vivo sobre la faz de la Tierra.

...cuando le he dado un besito a mi niño que estaba felizmente dormidito y allí se quedaba mientras yo me iba (lo repito porque creo que ha sido lo que más me ha fastidiado con diferencia).

...cuando ha sido evidente que yo era la única persona que trabajaba en cinco kilómetros a la redonda porque no me he cruzado a NADIE (ni un triste pajarillo) en mi trayecto al trabajo.

...cuando he llegado a la oficina y me he encontrado dos caras desganadas que claramente reflejaban que habían pensado lo mismo que yo unas quince veces.
A ver si para la próxima no soy tan bocazas y me quedo en casita, disfrutando de un día festivo... Aunque supongo que volvería a caer, sólo por el placer de pedirse después un Lunes en el que tooooooooooodo el mundo trabaje y sea yo la que se quede en la cama remoloneando... Mi venganza será terrible...

4 comentarios:

  1. Jajajaja, “un piececillo desnudo a la frialdad del mundo”, qué melodramática :)

    Mira, podías haber rodado un spot para un coche, si no había nadie por las calles :P

    Un besoo

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  2. Jooooooooooooooo... Es que hacía mucho fríooooooooooooooooo...

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  3. te lo digo desde el cariño más grande del mundo mundial y parte del extrangero:
    ¿¿¿¿ PERO ESTÁS LOCA ????

    sabes que eso es contraproducente que te lo flipas!!!! pobre darling him en la cama solo!!!! ayyyyyyyy ...

    jejej, la verdad que la venganza sabrá a gloria ... pero lo de hoy ... a rayos ... jo.

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  4. Míralo por el lado bueno, cuando tengas algún puente puedes alargarlo con un día más de descanso, no? ;)

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