21 octubre 2008

Una soleada mañana de Domingo...

El Domingo por la mañana mi chico me propuso salir a dar un paseo en bicicleta.

Yo pensé durante unos segundos en los aspectos técnicos de esa proposición. Veamos: estaba depilada así que podría ponerme las mallas cortas y tenía gomina así que podría controlar los rizos más o menos decentemente antes de salir a la calle. Por eso contesté: ¡Vale!

No se me ocurrió pararme en ínfimos detalles como que mi bici tenía las ruedas desinfladas y el manillar un poco torcido, pero para eso estaba el experto en ciclismo, así que yo fui a vestirme mientras él arreglaba las bicicletas.

Salimos a la calle. Al ver la soleada mañana, respiré aire puro y pensé que era una idea estupenda: una pareja compartiendo un bonito y saludable paseo en bicicleta por unas calles semidesiertas.

Dejando volar mi imaginación, pensé que si tuviéramos un lago cerca, la estampa sería perfecta. La viva imagen del romanticismo. Ejercicio saludable, tiempo libre compartido, preciosos paisajes...


Bueno, en este caso no iba a ser así porque no tenemos ningún lago cerca. Ni siquiera un prado verde. Ni un riachuelillo. En fin, daba igual. Lo importante era que allí estábamos, compartiendo ratos de sano ocio...

Esta segunda vez tampoco reparé en unos minúsculos detalles que pudieran estropear el ideal y romántico plan. Como por ejemplo:
Las mallas ciclistas con almohadilla son tremendamente incómodas porque es como llevar tres compresas de las antiguas (nada de finas y seguras) superpuestas. Un horror.

Hacía añísimos que no montaba en bicicleta. De hecho, creo que yo estaba en E.G.B. cuando iba montada en mi súper BH (no las paraba ningún bache), y desde entonces no me había subido a una bicicleta que no fuera las estáticas del gimnasio y no se puede decir que con asiduidad, precisamente.

El sillín de mi bicicleta, que conseguimos gracias a contratar el ADSL, resultó ser un bloque de cemento absolutamente torturador para mi poco acostumbrado culo, por lo que realmente era un suplicio seguir encima de él (y la almohadilla que me regaló mi chico para minimizar el efecto se nos había olvidado).

Para decirlo elegantemente, mi visitas al gimnasio no son demasiado frecuentes, por lo que no estoy en forma. En absoluto. Así que cuatro calles más allá, pensaba que el corazón se me iba a salir por la boca.
Así que, claro, con semejante panorama, el paseo romántico y saludable se redujo a: veinte minutos de pedaleo por cuatro o cinco calles, diez de ida y otros diez de vuelta, y terminó conmigo en la puerta de casa, jadeante, con las piernas temblando y manchadas de grasa. En un estado lamentable en general, vaya.

Mi chico me dio un beso (es un santo) y dijo que volvería más o menos en una hora, y se fué pedaleando alegremente, de un modo casi insultante, y yo subí como pude mi persona y la bicicleta hasta casa, me dejé caer en el sofá sin torturarme mucho sobre lo poco en forma que estoy y tecleé este post.

Bueno, explorar mi lado literario también es un buen plan para una soleada mañana de Domingo, ¿no?

8 comentarios:

  1. y literariamente lo bordas.
    Un beso!

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  2. Y ya puedes decir que el domingo por la mañana fuiste en bici (no hace falta especificar cuánto rato...)

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  3. Claro!!! El blog estimula es cerebro que es nuestro organo mas importante!!! xDDD

    Aysss... algun dia hare un post sobre mi trauma con las bicis... Tu al menos, te subes en una... Yo, ni eso!!

    Un besitooo

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  4. Mens sana in corpore lassus

    Poco a poco Inner XD lo importante es que estes dispuesta a intentarlo... Conozco a unas cuantas que se hubieran reido de su chico sólo por proponerlo.

    Salud (y deporte)

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  5. tranquila ... no se me preocupe usted ...
    A)lanzamiento de guindilla desde lenteja frita es considerado deporte.
    B)tumbing all day long ... también
    C) Shopping esquizofrénico .. también ...

    así qeu te vengan a decir que no haces nada .. JA!

    Un beso de otro "deportista"

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  6. Por supuesto, el cerebro también tiene que estar en forma y qué mejor que escribir para ejercitarlo? xD
    Cómo me has recordado a mi madre, que se ha comprado hace poquísimo una bici y vuelve siempre con el culo machacado... jejeje
    Yo prefiero hacer sillon-ball :P
    Besotes!!

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  7. Yo me solidarizo principalmente con el tema del sillín destroza-culos... el que me dijo que con el tiempo te acostumbrabas, ¡mintió vilmente! ¡Es horroroso! xD

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  8. Jo, cómo te entiendo: el otro día quedé agotada... ¡después de subir un tramo de escaleras! En ese momento decidí volver al gimnasio, ya no por las lorzas, sino porque es muy difícil mantener la dignidad personal con la lengua fuera y con estertores por respiración.

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