Hoy he llegado cansada a casa. Eran un poco más de las nueve cuando he metido la llave en la cerradura. Todo el camino de vuelta, siguiendo las luces traseras del coche de mi chico, me lo he tirado pensando en la tarde tonta que he perdido.
Como todos los Martes, justo al salir del trabajo, he cogido el coche para ir a las prácticas de asistencia obligatoria. Malditas las ganas que tenía, con los ovarios a punto de estallar: lo suyo hubiera sido quedarse tirada en el sofá con la manta eléctrica en el vientre, alivando el dolor con calor y chocolatinas. Pero en lugar de eso, después de esnifar una pastilla, he conducido con un frío de 4º, he buscado un hueco para aparcar cerca de la Universidad (no había), he esperado tres cuartos de hora en el pasillo gris al lado del aula para dar una estupenda y magnífica clase de... NADA.
El profesor no ha venido. Hemos estado esperando media hora (más los minutillos de antes, soy de las pocas que no le gusta llegar con el tiempo raspado), hasta que nos hemos cansado. He ido al despacho a ver qué pasaba, y un compañero del profesor ha dicho que no se le vería mucho por allí esta semana por no-sé-qué que había pasado el Domingo (el hombre me lo ha explicado pero yo no me he enterado).
Y yo me pregunto: sabiendo desde el Domingo que no vas a asomar la nariz por la Universidad y teniendo un espacio virtual, un tablón de anuncios telemático, un sistema de mensajería instantánea, otro de correo electrónico, una lista de distribución mediante mensajería al móvil, un tablón de anuncios físico... ¿No se podría usar alguno de esos sistemas para avisar al alumnado de que se suspende una clase? ¿Eh? ¿Sobre todo a esa gente que va a prácticas porque es obligatorio y se desplaza sólo y exclusivamente para asistir a esa única clase?
Recocida internamente y helada externamente, al menos he aprovechado y he hecho algunas compras antes de ir a la tienda de mi chico y volver juntos a casa. Ha sido al final un mal menor, pero me fastidian mucho esas cosas...
Por cierto, que tampoco ha publicado las notas de la prueba de la semana pasada, que creo que aprobé pero no estoy muy segura. Se vende caro eso de usar la plataforma virtual... Curioso, teniendo en cuenta su área de enseñanza (precisamente el desarrollo de espacios virtuales como ése).
Sólo espero que el frío que he pasado esta tarde no se aproveche de mis defensas bajas y encima pesque un resfriado. Lo que me quedaba ya...
Como todos los Martes, justo al salir del trabajo, he cogido el coche para ir a las prácticas de asistencia obligatoria. Malditas las ganas que tenía, con los ovarios a punto de estallar: lo suyo hubiera sido quedarse tirada en el sofá con la manta eléctrica en el vientre, alivando el dolor con calor y chocolatinas. Pero en lugar de eso, después de esnifar una pastilla, he conducido con un frío de 4º, he buscado un hueco para aparcar cerca de la Universidad (no había), he esperado tres cuartos de hora en el pasillo gris al lado del aula para dar una estupenda y magnífica clase de... NADA.
El profesor no ha venido. Hemos estado esperando media hora (más los minutillos de antes, soy de las pocas que no le gusta llegar con el tiempo raspado), hasta que nos hemos cansado. He ido al despacho a ver qué pasaba, y un compañero del profesor ha dicho que no se le vería mucho por allí esta semana por no-sé-qué que había pasado el Domingo (el hombre me lo ha explicado pero yo no me he enterado).
Y yo me pregunto: sabiendo desde el Domingo que no vas a asomar la nariz por la Universidad y teniendo un espacio virtual, un tablón de anuncios telemático, un sistema de mensajería instantánea, otro de correo electrónico, una lista de distribución mediante mensajería al móvil, un tablón de anuncios físico... ¿No se podría usar alguno de esos sistemas para avisar al alumnado de que se suspende una clase? ¿Eh? ¿Sobre todo a esa gente que va a prácticas porque es obligatorio y se desplaza sólo y exclusivamente para asistir a esa única clase?
Recocida internamente y helada externamente, al menos he aprovechado y he hecho algunas compras antes de ir a la tienda de mi chico y volver juntos a casa. Ha sido al final un mal menor, pero me fastidian mucho esas cosas...
Por cierto, que tampoco ha publicado las notas de la prueba de la semana pasada, que creo que aprobé pero no estoy muy segura. Se vende caro eso de usar la plataforma virtual... Curioso, teniendo en cuenta su área de enseñanza (precisamente el desarrollo de espacios virtuales como ése).
Sólo espero que el frío que he pasado esta tarde no se aproveche de mis defensas bajas y encima pesque un resfriado. Lo que me quedaba ya...
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