28 noviembre 2008

¿Un salto al lujo?

Me lo pensé mucho.

Pero al final me dije: ¿por qué no? No tengo tiempo (muy poco), así que lo necesito y tampoco es una idea tan descabellada.

Así que me decidí y hemos contratado a una chica para que nos ayude con la limpieza.

Hace ya un tiempo mi amiga ya me había dicho que ella tenía a alguien que iba a limpiar a su casa, y me sorprendió un poco. No sé por qué, la verdad. Luego me explicó que el ritmo de vida que llevaba en Madrid no le dejaba más opción. Recuerdo que pensé que yo no iba a necesitarlo, que podría yo sola. Pero está claro que no.

Cuando esta tarde la chica ha venido, ha sido un poco raro y al principio me sentía algo incómoda. Creo que se me ha notado. Le he enseñado el piso y dónde estaban los trastos de la limpieza. Luego nos hemos puesto las dos a quitar cosas y ordenar un par de habitaciones. No quería perder de vista el concepto de que es una ayuda, y eso me ha hecho que me relajara un tanto. Eso, y el hecho de que la conocía de antes; así que al final ha sido un poco como si compartiéramos piso y nos tocara limpieza.

Hemos estado charlando mientras, y en una ocasión me ha dicho que ya había trabajado limpiando casa, y ha usado una expresión que me ha disgustado un poco: "...cuando yo servía en otras casas..."

No creo que esté "sirviendo" en la mía. Me está ayudando. Tengo en firme que nunca haré que ella esté limpiando algo sin que yo lo esté haciendo también. Me lo planteo como una ayuda y como una forma algo más llevadera de mantener la casa en orden sin agobios. Un motivo para obligarme a limpiar en lugar de quedarme en el sofá.

Además, hemos acordado que habría flexibilidad total tanto por su parte (debe compaginar esto con su trabajo) como por la mía, así que la dinámica será ver qué necesito y si ella podrá echarme una mano. No tenemos días fijos, y eso hace que me sienta más cómoda con esta situación que es un poco rara para mí. Inconscientemente creo que tengo la idea que contratar a alguien para que se ocupe de la limpieza es un lujo, y yo no puedo permitirme lujos.

Espero que se infiltre en la normalidad y que poco a poco deje de darle la importancia que le estoy dando ahora.

4 comentarios:

  1. Yo lo probé una vez y no me sentí cómoda para nada, así que no he repetido. Prefiero hacer menos a mi ritmo.

    Supongo que no estamos acostumbradas.

    A ver si con tu estrategia te funciona ...
    ResponderSuprimir
  2. Tu manera de hacerlo me parece buena, es una ayuda y tú estás con ella...

    Yo lo que no podría es dejar a alguien solo por mi casa... lo siento, soy muy tiquismiquis para mis cosas!!

    Un besitooo
    ResponderSuprimir
  3. Mucha gente tiene la idea de "servir" y es muy triste..
    Un besazo!!
    ResponderSuprimir
  4. Yo no creo que sea un lujo. Muchas veces, tienes que hacerlo. Lo que no puedes hacer es que por falta de tiempo durante la semana, te esclavices limpiando el fin de semana. A eso no hay derecho. Yo la tuve, dos horas los viernes, cuando currábamos los dos de 9 a 9. Ahora tenemos mejores horarios y no nos hace falta, pero si se diera el caso, no lo dudaría ni un momento. Me lo quitaría de otra cosa y pagaría porque me limpiasen la casa.

    Lo de 'servir'... Pues mira, será la manera de hablar de esta señora. Yo no la comparto. De hecho la que me limpiaba antes en casa era prima de mi padre, así que figúrate: de sirvienta nada. Lo que a mí no me gustaba era estar en casa mientras ella estuviese por allí. Sentía que la molestaba. Así que nos arreglábamos los horarios.
    ResponderSuprimir