Hace ya unos días, no sé qué me contaron de un meme... El caso es que tenía que dejar volar mi imaginación y contar cinco cosas que haría si yo fuera inmensamente rica...
Vamos, con lo que sueño despierta un día sí y otro también.
Pues veamos...
Lo primero es que contrataría peluqueros y maquilladores. No me puedo imaginar mayor placer en la vida que todos los días un peluquero profesional te lave la cabecilla, te haga un masaje capilar, te eche productos carísimos y buenísimos con olores estupendos, te deje el pelo suave, brillante y perfecto. Tooooooooodos los días. Luego, para completar, si un maquillador sólo te pide que cierres los ojos, mientas notas comó te masajean la cara, te ponen maquillajes de texturas maravillosas, te pasan una brocha suave por las mejillas, te acarician los párpados con un pincel y cuando te pide que abras los ojos ni te reconoces de lo guapísima que estás... Oh, sería maravilloso (y seguramente nadie sabría quién soy).
Por supuesto, no fregaría un plato jamás nunca en mi vida, y no porque me comprara un lavavajillas (que también), sino porque también contrataría a varios cocineros, y personal que cuidara la casa. Vamos, que crearía empleo entre unas cosas y otras. Además, comería fuera siempre que quisiera o me apeteciera, sin problemas y sin preocupaciones de ninguna clase. Pediría que mi nevera siempre estuviera hasta arriba de cosas (porque nada me da más alegría que abrir una nevera y verla hasta arriba), por si me apeteciera alguna vez ponerme a cocinar -no se daría el caso, pero por si acaso-.
Y esa nevera estaría en todas mis casas, jejeje... Bueno, la verdad es que no sé cuántas tendría, pero varias y con vistas estupendas todas ellas. Y al menos una llevaría un SPA integrado, para poderme darme bañitos y masajes cuando quisiera, que si tratamiento de chocolaterapia, que si colorterapia, que si masaje a cuarenta dedos con piedras volcánicas del Etna... No sé, esos mimitos que ahora son super-mega-lujazos para mí y que te dejan nuevecita. Todas mis casas estarían decoradas en plan revista de decoración, serían luminosas, alegres y acogedoras, tendría camas enoooooormes y mullidas con sábanas suaves con olor a suavizante todos los días. Tendría hilo musical en todas las habitaciones, y podría pasar cantando descalza (porque tendría parquet y calefacción por hilo radiante, faltaba más) de una maravillosa habitación a otra... Ohhhhhhhhhhh...
Viajaría un montón, visitaría sitios estupendos donde siempre he querido ir. No tendría que conducir ni que estar metida en un incómodo autobús o tren: viajaría siempre en primera y llegaría a todos lo sitios rápidamente. Como es obvio, mis estancias serían en hoteles de tropecientasmil estrellas (suponiendo que en el sitio en cuestión no tuviera una casa, jajajaja...) y me pasaría el día aluciflipada de estar en esos sitios y de disfrutar de la vida a tope.
En fin, que no se me ocurre nada. Jo.
Vamos, con lo que sueño despierta un día sí y otro también.
Pues veamos...Lo primero es que contrataría peluqueros y maquilladores. No me puedo imaginar mayor placer en la vida que todos los días un peluquero profesional te lave la cabecilla, te haga un masaje capilar, te eche productos carísimos y buenísimos con olores estupendos, te deje el pelo suave, brillante y perfecto. Tooooooooodos los días. Luego, para completar, si un maquillador sólo te pide que cierres los ojos, mientas notas comó te masajean la cara, te ponen maquillajes de texturas maravillosas, te pasan una brocha suave por las mejillas, te acarician los párpados con un pincel y cuando te pide que abras los ojos ni te reconoces de lo guapísima que estás... Oh, sería maravilloso (y seguramente nadie sabría quién soy).
Por supuesto, no fregaría un plato jamás nunca en mi vida, y no porque me comprara un lavavajillas (que también), sino porque también contrataría a varios cocineros, y personal que cuidara la casa. Vamos, que crearía empleo entre unas cosas y otras. Además, comería fuera siempre que quisiera o me apeteciera, sin problemas y sin preocupaciones de ninguna clase. Pediría que mi nevera siempre estuviera hasta arriba de cosas (porque nada me da más alegría que abrir una nevera y verla hasta arriba), por si me apeteciera alguna vez ponerme a cocinar -no se daría el caso, pero por si acaso-.
Y esa nevera estaría en todas mis casas, jejeje... Bueno, la verdad es que no sé cuántas tendría, pero varias y con vistas estupendas todas ellas. Y al menos una llevaría un SPA integrado, para poderme darme bañitos y masajes cuando quisiera, que si tratamiento de chocolaterapia, que si colorterapia, que si masaje a cuarenta dedos con piedras volcánicas del Etna... No sé, esos mimitos que ahora son super-mega-lujazos para mí y que te dejan nuevecita. Todas mis casas estarían decoradas en plan revista de decoración, serían luminosas, alegres y acogedoras, tendría camas enoooooormes y mullidas con sábanas suaves con olor a suavizante todos los días. Tendría hilo musical en todas las habitaciones, y podría pasar cantando descalza (porque tendría parquet y calefacción por hilo radiante, faltaba más) de una maravillosa habitación a otra... Ohhhhhhhhhhh...
Viajaría un montón, visitaría sitios estupendos donde siempre he querido ir. No tendría que conducir ni que estar metida en un incómodo autobús o tren: viajaría siempre en primera y llegaría a todos lo sitios rápidamente. Como es obvio, mis estancias serían en hoteles de tropecientasmil estrellas (suponiendo que en el sitio en cuestión no tuviera una casa, jajajaja...) y me pasaría el día aluciflipada de estar en esos sitios y de disfrutar de la vida a tope.
En fin, que no se me ocurre nada. Jo.
¡Te ha faltado ir de compras! Toda la ropa que quieras y aconsejada por tus asesores de imagen, jajaja.
ResponderSuprimirEn fin, qué bonito es soñar (y qué gratis, jejeje)
¡Besos!
jo, quién pudiera vivir así, eh?
ResponderSuprimirjejejejej, me encanta ... aluciflipada!!! jejejej :P
ResponderSuprimirgracias, que bueno es soñar ...
un beso guapaaaa
Sí señora! ¡Viva el lujo y quien lo trujo!
ResponderSuprimirBesos!