18 diciembre 2008

El Buen Albañil

- ¡¡Andevaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaas!! ¡¡Quevahlreveeeeeeeeeeeeees!!

Semejante berrido, que podía haber salido perfectamente de la garganta de un cabrero pastando en alta montaña (con todos mis respetos a los Señores Cabreros), en realidad venía de un trabajador de la construcción, Ingeniero del Ladrillo... De un albañil, vamos (y que conste que también respeto a los Señores Albañiles).

¿Y a quién se lo decía? Se lo decía a una chica que, metida en su coche rojo con todas las luces del emergencia encendidas, iba en sentido contrario por mi calle.

El buen albañil, supongo que sólo quiso informar a la chica de que se había confundido de sentido, porque imaginó que si era tan tonta de haberse metido por dirección contraria, seguramente no se daría cuenta de eso de no ser por él, un macho ibérico por excelencia, salvador de damas en apuros. Igual ella sola no habría visto que la calle era tan estrecha que sólo cabía la posibilidad de que fuera de sentido único, ni se habría fijado en los coches aparcados a ambos lados de la calle, y sobre todo, no se habría dado cuenta de que estaba morro con morro con una furgoneta blanca.

El buen albañil quiso indicar con esta delicadeza a la chica de que tendría que apartarse para dejar pasar a los coches que iban bien.

El buen albañil pensó que la chica, además de tonta, era sorda, porque repitió el berrido, y otros semejantes, durante varios minutos.

El buen albañil siguió mirando la escena, que al parecer era divertidísima.

La chica, informada gracias al buen albañil, no me cabe duda, consiguió apartarse un poco, y entonces la furgoneta blanca pudo pasar.

La furgoneta blanca, conducida por un señor, se paró al lado del coche rojo de la chica, bajó la ventanilla y le dijo a la conductora: Tú no hagas ni caso. A lo tuyo. Cuando puedas, te apartas, pero tranquila, porque esto le puede pasar a cualquiera.

Sonrió, subió la ventanilla y se marchó.

Y me apeteció aplaudirle.

A la par que me apeteció patearle el culo al buen albañil.

5 comentarios:

  1. Pues sí que merecería un aplauso el buen hombre, porque lo habitual es que todo el mundo critique como si equivocarse fuera imposible en ninguna circunstancia ...
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  2. anda que ... a quien se le ocurre ir en dirección prohibida, mujer tenía que ser ....


    ;)

    besos
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  3. qué majo el de la furgoneta blanca, y el albañil..... en fin. Y me sorprende la actitud del hombre de la furgoneta porque siendo mujeres se meten un montón y dicen la mítica frase que han puesto ya arriba.. ni que ellos lo hicieran mejor!!

    Por ciertoo una duda, cómo has puesto el propio dominio al blog? es que yo lo he intentado con la opcion esa que sale en blogspot de nuevo dominio etc... pero no me deja :(

    :**
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  4. Pues sí, tienes razón, el comportamiento del conductor de la camioneta fue realmente cívico. De aplauso desde luego.
    Seguro que el albañil todavía tendría un "andeva" guardado para ese conductor por ser así de tolerante, vamos, hombre, así va España :)
    Un beso muy muy grande.
    pd. Qué bien escribes, Innergirl!!
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  5. MISSMOLE, un aplauso y casi un monumento...

    YNOSÉ, ¿tienes algún problemilla, rey? :p

    MARIAN, pos después de ponerlo en Blogger, tuve que actualizar las DNS para que apuntaran al dominio... Algo así. (En realidad, hice lo que me dictó mi chico, luego si quieres que te mande un correo y te explique.)

    ULYANOV, ¡muchas gracias! Y eso que mi profe de Latín decía que era un desastrum escribiendo. ;p
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