31 diciembre 2008

Hace un año...

Hace un año, la mesa de la casa de mis abuelos estaba preparada. Esa, y la otra mesa auxiliar que casi nunca se usa. Nos habíamos juntado casi toda la familia. Somos pocos de familia, siempre decía mi abuelo. Y es verdad. Mi familia no es muy numerosa, para bien o para mal.

Para "compensar" ausencias como la de mi padre, el año pasado se añadió mi chico y la novia de mi primo pequeño (bueno, mi primo pequeño... que me saca dos cabezas y que sólo tiene tres años menos que yo, pero siempre será mi primo pequeño). La novia de mi primo mayor no había podido venir, pero aún así, mi abuelo irradiaba orgullo de tener a los nietos políticos en la cena de NocheVieja. Creo que secretamente ha estado satisfecho de comprobar que ninguno hemos salido gay... Aunque también estoy segura de que no hubiera pasado nada si así hubiera sido. A pesar de lo gruñón que era, el corazón no le cabía en el pecho.

Mi abuela también estaba contenta, y prueba de ello eran las dos mesas llenas de comida que había preparadas. Las abuelas son así, parece ser.

Mi madre había tenido un percance el día anterior, así que estaba bastante agobiada de ver que no podía colaborar a cocinar semejante festín. No hacía más tocar su mano derecha en cabestrillo. Cada vez que la miraba y la veía así de triste, el alma se me caía a los pies.

Mi chico también estaba herido. Se había hecho un corte hacía unos días, y también estaba un poco plof. Intentamos quitarle hierro al asunto sentándolo junto a mi madre: los lisiados. Sí que pareció funcionar...

Mi primo pequeño tenía la mirada sombría. Hacía menos de un mes, su mejor amigo se había matado en un absurdo accidente de moto. Él estaba pasando unos momentos muy duros, y se notaba. Normalmente es el alma de cualquier fiesta, pero hace un año, estaba taciturno y triste.

No recuerdo el estado anímico de mis tíos o de mi otro primo. Imagino que estarían como siempre; de lo contrario, bien me acordaría. Seguramente mi primo mayor estaría tranquilamente ensayando algún truco de magia, mi tío organizando todo en la cocina (y mi abuela sin hacerle caso, claro), y mi tía revoloteando por la casa.

Lo que sí recuerdo con total claridad fue cuando todos nos levantamos a brindar y a decir unas palabras al final de la cena. Las de mi primo pequeño fueron especialmente emotivas, porque nunca lo había visto así. Vino a confesarnos que con lo de su amigo, su mundo se había convertido en algo incomprensible donde no cabía explicación posible para lo que había pasado. Se me hizo un nudo en la garganta.

Las palabras de los demás también fueron sentidas, pero no tanto... Hablamos de lo bueno que es compartir momentos como aquellos, de lo importante que es pasar tiempo con la familia, recordamos a los que no estaban, nos alegramos de tener poco a poco a más miembros...

El último fue el brindis de mi abuelo. Se levantó con dificultad: sus piernas no le sostenían muy bien. Aunque intentó disimularlo, le temblaba la voz y me pareció ver sus ojos húmedos. Nos agradeció que estuviéramos allí (no es fácil juntarnos, por las distancias y los trabajos), dió la bienvenida a la familia a los "nuevos fichajes", y mencionó algo así como que se quedaba tranquilo de haber vivido ya ese día, por si era el último año.

Recuerdo que me pareció completamente ridícula esa última apostilla.

Hoy, 365 días después de ese discurso, me duele mucho, muchísimo, reconocer que tuvo razón. Este año no estaremos todos. Estoy segura de que la cena será muy emotiva y no podré evitar las lágrimas cuando vea que su asiento no lo ocupa él.

Hoy, tengo muy claro que mi primer deseo para el 2009 será no perder a nadie más.

¿Y el vuestro?

3 comentarios:

  1. El mismo que el tuyo, Inner Girl. Y que las personas que quiero, que me rodean, estén lo mejor posible. Te deseo esto mismo a ti y los tuyos, de todo corazón. Un beso muy grande.
    ResponderSuprimir
  2. un beso muy gordo, y me sumo a tu deseo ... ay ...

    pero no nos pongamos tristes, un beso muuuuuuuuuy grande y recuerdos para todos.

    feliz año guapa!
    muuuuuuuuuuakkkkkkkkk
    i
    ResponderSuprimir
  3. El mio fue exactamente el mismo, que en el 2009, estemos los mismos, que no falte nadie... y si puede haber alguno más, pues mejor, pero sobre todo que no falte nadie!!!
    ResponderSuprimir