La semana pasada determiné que no podía seguir siendo una morosa y fui a pagar parte de mis clases de autoescuela.
Como todo lo relacionado con este asunto, el sistema de pago de las clases no podía ser normal, claro. Aquí las clases se abonan igual que en una caseta de feria: primero compras un ticket y luego das ese ticket donde proceda (en este caso, el PdC). También puedes escoger prepago y postpago, y yo escogí la segunda opción.
Tras consultar el desastroso estado de mis cuentas, determiné que podía pagar las clases que llevaba dadas (10) sin que tuviera que comer sólo arroz y pasta durante el resto del mes, así que fui al cajero a sacar 300 flamantes euros.
La maquinita, con los rodillos pidiendo a chirridos una mano de 3 en 1, me escupió casi con desprecio los billetes. Los cogí y los intenté meter en mi monedero, que el pobre no está acostumbrado a tales cantidades e iba inflado y sin cerrar bien. Daba igual porque, de todas formas, sólo iba a ir un poco forzado un par de calles...
Llegué a la autoescuela, y allí estaba mi MMQPDA, quien me sonrió zalameramente mientras me preguntaba qué tal me iba (como si no lo supiera, seguro que PdC le ha puesto al corriente de todo), y después se fue, dejándome con el chico que tiene allí para cuando ella no está (aquí creo que hay un caso claro de explotación juvenil) y que no sabe ni contestar un teléfono.
Así que no sé qué prefiero: si que me atienda MMQPDA o el chico este...
Total, que me dijo el chaval que él me cobraba. Pues vale.
¿Cuántas clases quieres pagar? 10 clases (en tono lastimero). ¿Sabes cuánto es? No (con el mismo tono en que diría despreocupadamente: no me importa en absoluto, vengo con tres billetes de 500 euros). Pero por supuesto que sabía que eran 300, por lo menos según el contrato que yo tengo. Luego resultó que no, que me bajaron 20 euros no se sabe el motivo; aunque yo sospecho que el chico se hizo un lío con el I.V.A. y no me lo calculó muy bien, pero no dije nada (qué mala -y pobre- persona soy).
Total, que saco de mi abultado y minúsculo monedero cuatro billetes de 50 euros y otros cuatro de 20 euros y se los doy con mucha pena. Y a cambio el chico me da esto:
Sí, exacto. Un mísero bono de cartulina azul donde pone 10 clases y la fecha (y encima se equivocó). Me dijo que ese ticket se lo diera a PdC que es el que lleva el control de esas cosas. Así que sustituí ocho billetes por un recuadro de cartulina algo más grande que una tarjeta de crédito y me la guardé el monedero.
No me puedo creer que saliera de la autoescuela con las cuentas tiritando PERO siendo dueña de un recuadro de cartulina azul.
No quise ni pensar si perdiera el ticket de marras...
Como todo lo relacionado con este asunto, el sistema de pago de las clases no podía ser normal, claro. Aquí las clases se abonan igual que en una caseta de feria: primero compras un ticket y luego das ese ticket donde proceda (en este caso, el PdC). También puedes escoger prepago y postpago, y yo escogí la segunda opción.
Tras consultar el desastroso estado de mis cuentas, determiné que podía pagar las clases que llevaba dadas (10) sin que tuviera que comer sólo arroz y pasta durante el resto del mes, así que fui al cajero a sacar 300 flamantes euros.
La maquinita, con los rodillos pidiendo a chirridos una mano de 3 en 1, me escupió casi con desprecio los billetes. Los cogí y los intenté meter en mi monedero, que el pobre no está acostumbrado a tales cantidades e iba inflado y sin cerrar bien. Daba igual porque, de todas formas, sólo iba a ir un poco forzado un par de calles...
Llegué a la autoescuela, y allí estaba mi MMQPDA, quien me sonrió zalameramente mientras me preguntaba qué tal me iba (como si no lo supiera, seguro que PdC le ha puesto al corriente de todo), y después se fue, dejándome con el chico que tiene allí para cuando ella no está (aquí creo que hay un caso claro de explotación juvenil) y que no sabe ni contestar un teléfono.
Así que no sé qué prefiero: si que me atienda MMQPDA o el chico este...
Total, que me dijo el chaval que él me cobraba. Pues vale.
¿Cuántas clases quieres pagar? 10 clases (en tono lastimero). ¿Sabes cuánto es? No (con el mismo tono en que diría despreocupadamente: no me importa en absoluto, vengo con tres billetes de 500 euros). Pero por supuesto que sabía que eran 300, por lo menos según el contrato que yo tengo. Luego resultó que no, que me bajaron 20 euros no se sabe el motivo; aunque yo sospecho que el chico se hizo un lío con el I.V.A. y no me lo calculó muy bien, pero no dije nada (qué mala -y pobre- persona soy).
Total, que saco de mi abultado y minúsculo monedero cuatro billetes de 50 euros y otros cuatro de 20 euros y se los doy con mucha pena. Y a cambio el chico me da esto:
Sí, exacto. Un mísero bono de cartulina azul donde pone 10 clases y la fecha (y encima se equivocó). Me dijo que ese ticket se lo diera a PdC que es el que lleva el control de esas cosas. Así que sustituí ocho billetes por un recuadro de cartulina algo más grande que una tarjeta de crédito y me la guardé el monedero.No me puedo creer que saliera de la autoescuela con las cuentas tiritando PERO siendo dueña de un recuadro de cartulina azul.
No quise ni pensar si perdiera el ticket de marras...








