Ahora con la crisis, la verdad es que deprime un poco ver las noticias. Estás tú comiendo tranquilamente y te da hasta cargo de conciencia mordisquear algo que no sea pan duro...
Para contrarrestar tanta preocupación por la crisis, decidí meterme entre pecho y espalda una dosis de frivolidad para desconectar un poco de tanta inflación, subida de las hipotecas, bajada del poder adquisitivo, etcétera. Así que cuando pasé por un kiosco me gasté la escandalosa cantidad de 1,70 euros en una revista, ¡oh, sacrilegio!
La revista en cuestión fue
InStyle.
Y creo que sufrí una sobredosis de frivolidad extrema.
En la sección
Correo Urgente, la mejor carta, atención-atención, que recibirá un bolso de Lacoste que al parecer se anunciaba en el número anterior, decía esto de los vaqueros:
Me encanta esta prenda y vuestros consejos me han parecido muy oportunos para saber cómo combinarla según la actitud que queramos adoptar (clásica, rockera...) Gracias por vuestra ayuda. Como yo no busco consejos para combinar vaqueros porque nunca sé qué actitud quiero adoptar, nunca iré bien combinada ni ganaré un bolso Lacoste. Jo.
Luego, hay cartas de otras lectoras desesperadas por encontrar
el maquillaje de Marta Sánchez (¿por qué?, pregunta más bien por su cirujano plástico, ¿no?),
el anillo maxi que lleva Rihanna o
el bolso con tachuelas de Ashlee Simpson. Me siento excluída en esta sección, porque no me interesa lo más mínimo qué bolso lleva esa chica que, entre otras cosas, no sé quién es (y además el bolso es horroroso, vamos).
Así que busqué otra sección donde me sintiera más integrada...
Más adelante me encontré con el
Diario de Estilo, donde te dan unas ideas estupendas para, por ejemplo, mejorar tu estilo para ir a trabajar (otras veces es para pasear por el campo, para tomar un café con las amigas, o para mirar detenidamente una pared; una sección muy útil, sí).
Convencida de que me hace falta porque últimamente me pongo lo primero que pillo sin ton ni son, tomé buena nota de un par de modelitos que me gustaron y que resultaron ser bastante ponibles según las fotos...
MODELITO NÚMERO UNO:Consiste en unas horquillas (15 euros), camisa H&M (15 euros), pantalón de Stella Forest (175 euros), reloj de Just Cavalli (210 euros), bolso de Caramelo (180 euros) y zapatos de Hazel (90 euros). Total:
685 euros. Aproximadamente, una mensualidad de mi hipoteca.
MODELITO NÚMERO DOS:Este era un poco más serio que anterior, en plan jefa severa o algo así, e incluía unas gafas de Blinde (230 euros), pulsera de Massimo Dutti (20 euros), broche de Ev4 (59 euros), chaqueta de Nolita (ni ponen el precio), jersey de Trucco (40 euros), pantalón Levi's (125 euros), bolso Longchamp (750 euros) y botines de Salvador Sapena (212 euros). Total:
1436 euros sin contar la chaqueta. Para pagar el gasto de luz y gas de casa de todo el año, más o menos.
MODELITO NÚMERO TRES:El siguiente look es más juvenil, y tiene sólo unos pendientes de Pedro Durán (no pone el precio pero no creo que los regalen), pulsera metálica de Massimo Dutti (12 euros), chaqueta de Hoss Intropia (260 euros), camiseta 2Ten (157 euros), falda de Henry Cottons (150 euros), bolso de Cortefiel (90 euros) y bailarinas de Pretty Ballerinas (132 euros). Total:
801 euros sin contar con los pendientes. La matrícula de la Universidad de un curso.
MODELITO NÚMERO CUATRO:Todo un clásico para la lluvia, básico en este tiempo... Con pendientes de Joid'art (130 euros), un collar de Laga (45 euros), funda para iPod de Fornarina (54 euros), abrigo de Tribune (70 euros), jersey sin marca pero no creo que sea del Alcampo (45 euros), un pantalón Levi's (105 euros), un bolso de Francesco Biasia (580 euros) y unos botines Guess (185 euros). Total:
1214 euros. Con eso tendríamos para tener las vacaciones que nos merecemos...
Mmmmmmmmmm...
No conozco a la mitad de las marcas que se mencionan aquí...
El precio total de uno de esos modelitos es casi mi sueldo de un mes...
Empiezo a sospechar que no soy el público objetivo de esta revista, no sé por qué...