A mí, que me encanta la publicidad, se me ponen los pelos como escarpias cuando veo algunos anuncios...
Bueno... Anuncios por llamarles algo, porque el término es bastante generoso en algunos casos.
El anuncio que no puedo soportar por absolutamente repugnante es éste de MasMóvil (que no lo pongo por razones obvias, sólo lo enlazo). A estas alturas rara es la persona que no lo conoce...
Yo me pregunto: ¿a qué genial cabeza pensante se le ocurrió que a los posibles clientes de una compañía de telefonía móvil nos apetecería cambiarnos cuando viéramos a un señor vomitar encima de una factura? ¿Todos aplaudieron su idea y se congratularon de que muchos telespectadores podamos disfrutar de tan magnífica campaña mientras comemos o cenamos? ¿A que es maravilloso?
Sinceramente, yo creo que habría que poner una Comisión Reguladora (que están tan de moda hoy en día) contra el mal gusto. Vale que no pueden quitarlo de enmedio por sexista -como han hecho con algunos otros anuncios-, pero yo retiraría este antes que otros muchos.
Es verdad que, muy a mi pesar, han conseguido lo que querían: no dejar indiferente a nadie. Aunque en este caso, supongo -casi espero- que no se traducirá en un aumento de sus clientes... Porque que haya impactado (por lo negativo) no considero que se haya captado un cliente; es decir, el propósito final no tiene por qué haberse logrado.
¿No sería mejor buscar que los futuros clientes se acuerden de ti por un anuncio gracioso o porque te sientas identificado con una situación en concreto?
Hace ya tiempo me empecé a dar cuenta de que la educación se está perdiendo... Pero también se está perdiendo el respeto; y no me refiero (que también) a no ceder el asiento en el metro o el autobús, si no al respeto por los demás en general. A mí este anuncio me parece una falta de respeto, así, con todas las letras. Porque hiere mi sensibilidad. Porque agrede visualmente a cualquiera. Porque es asqueroso, en definitiva.
¿Qué os parece a vosotros?
Bueno... Anuncios por llamarles algo, porque el término es bastante generoso en algunos casos.
El anuncio que no puedo soportar por absolutamente repugnante es éste de MasMóvil (que no lo pongo por razones obvias, sólo lo enlazo). A estas alturas rara es la persona que no lo conoce...
Yo me pregunto: ¿a qué genial cabeza pensante se le ocurrió que a los posibles clientes de una compañía de telefonía móvil nos apetecería cambiarnos cuando viéramos a un señor vomitar encima de una factura? ¿Todos aplaudieron su idea y se congratularon de que muchos telespectadores podamos disfrutar de tan magnífica campaña mientras comemos o cenamos? ¿A que es maravilloso?
Sinceramente, yo creo que habría que poner una Comisión Reguladora (que están tan de moda hoy en día) contra el mal gusto. Vale que no pueden quitarlo de enmedio por sexista -como han hecho con algunos otros anuncios-, pero yo retiraría este antes que otros muchos.
Es verdad que, muy a mi pesar, han conseguido lo que querían: no dejar indiferente a nadie. Aunque en este caso, supongo -casi espero- que no se traducirá en un aumento de sus clientes... Porque que haya impactado (por lo negativo) no considero que se haya captado un cliente; es decir, el propósito final no tiene por qué haberse logrado.
¿No sería mejor buscar que los futuros clientes se acuerden de ti por un anuncio gracioso o porque te sientas identificado con una situación en concreto?
Hace ya tiempo me empecé a dar cuenta de que la educación se está perdiendo... Pero también se está perdiendo el respeto; y no me refiero (que también) a no ceder el asiento en el metro o el autobús, si no al respeto por los demás en general. A mí este anuncio me parece una falta de respeto, así, con todas las letras. Porque hiere mi sensibilidad. Porque agrede visualmente a cualquiera. Porque es asqueroso, en definitiva.
¿Qué os parece a vosotros?
19 comentarios: