Amaneció muy gris el día de mi 30 cumpleaños, y hacía muuuuuuucho frío. Mi primer pensamiento cuando puse un pie descalzo en el suelo fue: debería haberme pedido el día libre.
Bueno, creo recordar que ése fue el segundo, y el primero algo así como: cawentólfrío que hace.
Pero sí, no debería haberme levantado.
Aunque lo hice, claro, porque aún no he conseguido teletrabajar. Así que me preparé como todas las mañanas y bajé a la calle incluso pegando saltitos por las escaleras (por mí, que no quedara: yo iba a poner el buen humor).
Primera bofetada: un frío cortante que me da los buenos días, y yo con el pelo medio húmedo...
Segunda bofetada: la luna del coche helada, y yo sin agua para arreglarlo...
Aunque lo hice, claro, porque yo es que soy una chica Cosmopolitan. Así que solucioné ese pequeño inconveniente y luego hasta conseguí arrancar a la primera. Me puse en camino con precaución extrema porque no veía demasiado por los laterales de la luna.
Aún así, pude apreciar cómo un loco mañanero salía por mi izquierda como si fuera el único personaje que está despierto a esas horas. Lo esquivé escorándome perezosamente hacia la derecha, y miré por el espejo central por si se había dignado a frenar mientras escuchaba un pequeño ruidito de un golpe seco. Todo OK, así que seguí adelante.
Me paré en el semáforo de rigor (ése que detecta que me acerco y se pone automáticamente en rojo), mientras miraba con envidia a la churrería de mi izquierda, y luego a lo-que-fuera que había a mi derecha.
En ese momento, lo importante no era lo-que-fuera, si no LO QUE NO HABÍA.
El retrovisor derecho había desaparecido.
Desintegrado.
Eso no fue una tercera bofetada, sino una paliza completa.
Se me congeló la sangre, y no por el frío. ¿Pero dónde? ¿Qué? ¿Cómo? Y sobre todo, ¿POR QUÉ?
Pues porque el golpecito que había oído al parecer había sido que me acerqué demasiado a la derecha al esquivar al otro coche e imagino que le dí a otro espejo y el mío salió volando... Aunque lo cierto es que en el presunto lugar de los hechos no había ni un indicio de que eso fuera real. Quizá sólo se volatilizó...
Así que, por haberme levantado, estrené mis 30 años con un retrovisor menos, que unido a que iba con la rueda de repuesto porque el día anterior había pinchado, no es que ayude a afirmar algo positivo sobre mí como conductora, la verdad...
Ni como adulta responsable, ya que estamos...
En resumen, la moraleja es: si vas a cumplir 30, quédate en la cama todo el día. O por lo menos, no vayas a trabajar, ¡pídete un día L'Oreal!
Bueno, creo recordar que ése fue el segundo, y el primero algo así como: cawentólfrío que hace.
Pero sí, no debería haberme levantado.
Aunque lo hice, claro, porque aún no he conseguido teletrabajar. Así que me preparé como todas las mañanas y bajé a la calle incluso pegando saltitos por las escaleras (por mí, que no quedara: yo iba a poner el buen humor).
Primera bofetada: un frío cortante que me da los buenos días, y yo con el pelo medio húmedo...
Segunda bofetada: la luna del coche helada, y yo sin agua para arreglarlo...
Aunque lo hice, claro, porque yo es que soy una chica Cosmopolitan. Así que solucioné ese pequeño inconveniente y luego hasta conseguí arrancar a la primera. Me puse en camino con precaución extrema porque no veía demasiado por los laterales de la luna.
Aún así, pude apreciar cómo un loco mañanero salía por mi izquierda como si fuera el único personaje que está despierto a esas horas. Lo esquivé escorándome perezosamente hacia la derecha, y miré por el espejo central por si se había dignado a frenar mientras escuchaba un pequeño ruidito de un golpe seco. Todo OK, así que seguí adelante.
Me paré en el semáforo de rigor (ése que detecta que me acerco y se pone automáticamente en rojo), mientras miraba con envidia a la churrería de mi izquierda, y luego a lo-que-fuera que había a mi derecha.
En ese momento, lo importante no era lo-que-fuera, si no LO QUE NO HABÍA.
El retrovisor derecho había desaparecido.
Desintegrado.
Eso no fue una tercera bofetada, sino una paliza completa.
Se me congeló la sangre, y no por el frío. ¿Pero dónde? ¿Qué? ¿Cómo? Y sobre todo, ¿POR QUÉ?
Pues porque el golpecito que había oído al parecer había sido que me acerqué demasiado a la derecha al esquivar al otro coche e imagino que le dí a otro espejo y el mío salió volando... Aunque lo cierto es que en el presunto lugar de los hechos no había ni un indicio de que eso fuera real. Quizá sólo se volatilizó...
Así que, por haberme levantado, estrené mis 30 años con un retrovisor menos, que unido a que iba con la rueda de repuesto porque el día anterior había pinchado, no es que ayude a afirmar algo positivo sobre mí como conductora, la verdad...
Ni como adulta responsable, ya que estamos...
En resumen, la moraleja es: si vas a cumplir 30, quédate en la cama todo el día. O por lo menos, no vayas a trabajar, ¡pídete un día L'Oreal!
He llegado aquí desde el blog del Sagutxo, y me pienso quedar, me gusta cómo cuentas las cosas.
ResponderSuprimir¡¡Felicidades por los 30!! (yo no los celebré).
Me lo apunto...
ResponderSuprimirQué mala pata niña!!! Y qué raro que no estuviera el retrovisor en el suelo ni nada, no? Porque, a lo mejor, sólo se había desmontado a algo así...
Un besoteee y espero que tu día mejorara.
JUANMA, bienvenido, estás en tu casa. :D Y gracias, aunque más bien tendrías que darme el pésame, jejejejeje...
ResponderSuprimirACOOLGIRL, es muy importante, ¡que no se te olvide! ;) Jo, pues sí, pero no había ni rastro del espejo. Sí, mejoró bastante, ¡menos mal! :D
Pero amoavé alma de cántaro, en esas circunstancias, por muy treintañera que empieces a ser, pitas, te encabronas y te cagas en su puñetera sombra, y si oyes un ruido seco sobre todo te paras y compruebas los desperfectos para poder cagarte en su puñetera sombra once again :P
ResponderSuprimirJjajajajjjajaja... eres tú!!! Que con eso de no querer cumplir los 30 y de estar siempre enfurruñá, te rodeas de energías negativas... y mira si son las cosas misteriosas, que ni sabes dónde fue a parar el espejo, jajajajaja...
ResponderSuprimirPero si los 30 es una edad supermolona... A mi lo que me va a dar miedito de verdad, va a ser ver acercarse los 40!!!
Jajaja, a mí seguramente me pille de vacaciones (una de las pocas ventajas de haber nacido en Agosto).
ResponderSuprimirEspero que ya lo hayas podido arreglar el retrovisor ...
Lo tendré en cuenta para dentro de año y medio, cuando tenga que levantarme con 30 años. Arggg, sólo año y medio.
ResponderSuprimirCreo que mejor generalizarlo para cualquier cifra que se cumpla... El día del cumpleaños de uno no se debería ir a trabajar xD
ResponderSuprimirBesotes!
PARAÍSOS, jo, no me riñas... Era temprano, hacía frío, ¡y el ruidito no lo asocié a la desintegración de un espejo retrovisor! Pensé que sería un ruido más horroroso (como cuando lo descuajeringué en un párking). :(
ResponderSuprimirNOEMI, tienes toda la razón. Pero jooooooooooo... No puedo evitarlo. Aún no tengo nada claro que los 30 sea una edad molona. Nada claro... Buaaaaaaaaa... ;)
MISSMOLE, esa suerte tienes, sí. Ya hemos comprado un retrovisor, ahora sólo falta ponerlo. El Lunes seguramente ya esté arreglado todo el tema... :D
RANDOM, nada de SÓLO. Es un LARGO año y medio, tranquila. :D Pero como decían por ahí, lo del día L'Oreal es extrapolable a cualquier cumpleaños. :D
IPODGIRL, tienes toda la razón. Pero sobre todo si es un cumpleaños crítico. :D
sí, la verdad que el día no fue muy bien, si da igual que cumplas años o no muchos días son de quedarse en casa!
ResponderSuprimirala, los de vodafone te dieron un HTC por cero euros diciendo que te ibas a otra compañía? o pagaste algo, aunque sea poco? jors, quiero hacer la misma jugada, pero con una blacberry curve! ays por soñar, jajaja.
Yo cumplo los 30 el 20 de abril y ya tengo miedito... ais que recuerdos de los veintinueve, buaaaaaaa
ResponderSuprimirPrometo quedarme en casa... jajaja, y diré que fue idea tuya!
ResponderSuprimirEstas cosas pasan, no tiene nada que ver que hayas cumplido los 30, lo que pasa que vaya casualidad que te pase todo junto el dia de tu cumple, cachisss.
ResponderSuprimirBesitos.
Ahh y enhorabuena al ganador del libro, que suerte!! joo ;)
ResponderSuprimirayyyyy, pobre retrovisor......
ResponderSuprimirHazlo siempre a partir de ahora!!
ResponderSuprimirY si puedes, también el de antes y el de después. Muchos muchos besos!