Este fin de semana hemos estado en...
Ya estuvimos allí hace un par de meses, pero fue una visita relámpago que nos dejó con buen sabor de boca y ganas de más. Así que hemos vuelto.
Salvo por el detalle del hotel (que ya contaré en su momento), todo fue estupendo. He disfrutado este fin de semana muchísimo, más de lo que me esperaba...
Además, nos hizo un tiempo sencillamente perfecto: el sol brillaba pero no hacía mucho calor, una temperatura estupenda para ir en manga corta o con una chaquetita y ya... Vamos, si hubiéramos podido diseñar el tiempo que queríamos, no nos habría salido mejor. La verdad es que es simplemente delicioso mirar hacia arriba y ver un brillante y luminoso cielo azul, por ejemplo, desde el Patio de los Naranjos...
El simple hecho de estar a más de cien kilómetros de tu rutina hace que relajarse y desconectar sea tan fácil...
Paseamos por la orilla del río Guadalquivir, que estaba tranquilo. Atravesamos el famoso puente romano de piedra y la torre de la Calahorra, disfrutamos de la Mezquita (ya había estado con el colegio, pero hace tantos años que no me acordaba, sólo sabía que había estado y punto). ¡Qué fresquito se estaba dentro!

Fue fantástico pasear entre las columnas y los arcos, jugando con la luz, sintiendo la inmensidad de una construcción bella y asombrosa...
En definitiva: era como estar inmersos en pleno anuncio de Andalucía Te Quiere.
Del casco antiguo, todo calles estrechas y empedradas, pasamos casi sin darnos cuenta a la zona más moderna de la ciudad. Tanto ver monumentos de hace siglos había que contrarrestarlo (con tiendas, bullicio, gente).
Y así, andando distraídamente por una ancha avenida cogida de la mano de mi chico, me di cuenta de cuánto hecho de menos vivir en una ciudad grande.
Puede que parezca que me he vuelto chiflada de repente, sí. Seguramente a todo el mundo piense que es una barbaridad querer pasar la vida entre prisas, cantidad de gente, tráfico, estress, and so on... Pero por ejemplo, me gusta estar en un primaveral parque rodeada de verde y cuidadísima hierba, disfrutando del sol y un poco de calma, sabiendo que es como un oasis y que el parque está rodeado de tráfico y flanqueado por edificios de diez pisos...
Soy una urbanita, qué le voy a hacer...
Ya estuvimos allí hace un par de meses, pero fue una visita relámpago que nos dejó con buen sabor de boca y ganas de más. Así que hemos vuelto.Salvo por el detalle del hotel (que ya contaré en su momento), todo fue estupendo. He disfrutado este fin de semana muchísimo, más de lo que me esperaba...
Además, nos hizo un tiempo sencillamente perfecto: el sol brillaba pero no hacía mucho calor, una temperatura estupenda para ir en manga corta o con una chaquetita y ya... Vamos, si hubiéramos podido diseñar el tiempo que queríamos, no nos habría salido mejor. La verdad es que es simplemente delicioso mirar hacia arriba y ver un brillante y luminoso cielo azul, por ejemplo, desde el Patio de los Naranjos...
El simple hecho de estar a más de cien kilómetros de tu rutina hace que relajarse y desconectar sea tan fácil...Paseamos por la orilla del río Guadalquivir, que estaba tranquilo. Atravesamos el famoso puente romano de piedra y la torre de la Calahorra, disfrutamos de la Mezquita (ya había estado con el colegio, pero hace tantos años que no me acordaba, sólo sabía que había estado y punto). ¡Qué fresquito se estaba dentro!

Fue fantástico pasear entre las columnas y los arcos, jugando con la luz, sintiendo la inmensidad de una construcción bella y asombrosa...
En definitiva: era como estar inmersos en pleno anuncio de Andalucía Te Quiere.
Del casco antiguo, todo calles estrechas y empedradas, pasamos casi sin darnos cuenta a la zona más moderna de la ciudad. Tanto ver monumentos de hace siglos había que contrarrestarlo (con tiendas, bullicio, gente).
Y así, andando distraídamente por una ancha avenida cogida de la mano de mi chico, me di cuenta de cuánto hecho de menos vivir en una ciudad grande.
Puede que parezca que me he vuelto chiflada de repente, sí. Seguramente a todo el mundo piense que es una barbaridad querer pasar la vida entre prisas, cantidad de gente, tráfico, estress, and so on... Pero por ejemplo, me gusta estar en un primaveral parque rodeada de verde y cuidadísima hierba, disfrutando del sol y un poco de calma, sabiendo que es como un oasis y que el parque está rodeado de tráfico y flanqueado por edificios de diez pisos...
Soy una urbanita, qué le voy a hacer...
Qué bonita debe de ser la ciudad! A mí me ocurre igual que a ti. Cuando voy a V., me doy cuenta de lo que me gustan las ciudades grandes. Y sus tiendas, dios mío!
ResponderSuprimirBesos enormes!
Yo echo tanto de menos viajar...y puede parecer una hipocresía porque en realidad no dejo de hacerlo, pero no me refiero a ese tipo de viajes. Quiero un viaje de verdad, como éste, por ejemplo.
ResponderSuprimirMe alegro de ese cambio de rutina :)
Besitos!
De eso mismo me di yo cuenta el sabado...fui a Bilbao...y como me gustan las ciudades grandes!!
ResponderSuprimirA Cordoba fui con 12 años...ni me acuerdo...tengo muchas ganas de volver al sur...
Bss!!
¿Y cual es la parte mala de ser una urbanita? yo también lo soy, pero además criada en un pueblo mínimo!
ResponderSuprimirYo estuve en COU, en un albergue en pleno barrio de la judería. Ese viaje fue alucinante por muchas cosas, y por Córdoba en sí también, claro ;)
ResponderSuprimirEres de Madrid, ¿verdad?
ay ..... yo no lo conozco .. y tengo unas ganas horribles de cogerme el coche y perderme por varios sitios de andalucia.
ResponderSuprimiral final siempre que he bajado he acabado visitando lo mismo ... PLAYA.
Que ganas tengo yo de ir a Córdoba y mira que siempre me dicen que no tiene ná, pero yo quiero verlo con mis propios ojos, ademas que viendo estas fotos, yo creo que tiene, y mucho!.
ResponderSuprimirBesos.
Me alegro de que lo hayas pasado bien. Me parece que te venía haciendo falta...
ResponderSuprimirPrecioso Córdoba, hace muchos años que fui, pero sigue precioso por lo que veo...
ULYANOV, a mí me ha gustado mucho, ésa es la verdad. Me ha parecido muy coqueta y luminosa (eso sin mencionar las tiendas, claro).
ResponderSuprimirPHONEWOMAN, "viajar" tiene muchas connotaciones, la que mola es hacerlo donde tú quieres, porque tú quieres, cuando tú quieres y al ritmo que tú quieres. Un cambio estupendo, sí señor... :)
GIRL, ¡molan mucho! Claro que tienen sus cosas malas, ¿pero y qué no tiene aspecto negativo? Pues tienes que volver a Córdoba. Es una orden.
PARAÍSOS, la parte mala es que tienes estress en lugar de glóbulos rojos, que siempre vas con prisas, que la mitad de tu tiempo se pierde en los caminos, que la mitad de tu sueldo en compras y demás, que no respiras aire puro, que no oyes cantar un pájaro...
SIL, ya, ya... Por Córdoba también, ¿eh? Si tú lo dices... Sí, soy de Madrid. ¿Tanto se nota? :) Pero ya no vivo allí. :(
YNOSÉ, playa kk. En Andalucía hay más cosas, hombre. Como el pescaíto frito, jajajaja...
SANDRA, pues si una ciudad tan bonita dicen que no tiene ná, vamos apañaos, quilla.
TXISPAS, pues sí, falta me hacía y no pienso dejarlo ahí. Pues hay que volver, ¿eh? Hacedme caso.
BESOTES GRANDES...
Supuse que eras de Madrid, porque viviendo en el centro tienes todo como máximo a 4-5 horas. Yo no puedo plantearme ir a Córdoba a pasar el fin de semana, jeje. Bueno, yomentiendo :P ¿Dónde vives ahora?
ResponderSuprimirNunca he estado. Las fotos preciosas.
ResponderSuprimirIgualmente me declaro urbanita reconocida. Muy bonitos los parajes tranquilos, el campo, etc. Pero necesito gente, edificios altos, asfalto, hormigón, el saber que casi siempre hay algo que hacer o algún sitio al que ir, y no tiene que ser el mismo bar todos los días. Besos.
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