21 marzo 2009

El Asunto de la Repelusa

A veces (bastantes) (muchas) (demasiadas) me pregunto qué heredé yo de mi señora madre.

El físico no, porque tooooooooda mi vida he escuchado que soy enteretica mi padre.

No ha sido la paciencia y la "buena leche", yo soy todo lo contrario.

Por supuesto, no he heredado su buena mano en la cocina.

Tampoco ha sido el gusto y la maña para los quehaceres domésticos. Eso está claro.

Porque me revienta soberanamente eso de marujear, de poner lavadoras, limpiar el polvo, ordenar, planchar, volver a limpiar, fregar, higienizar, reorganizar, recoger otra vez, volver a limpiar. No entiendo cómo a mi madre le gusta tanto eso de ser ama de casa y yo lo tenga tan atravesado.

No obstante, le pongo voluntad al tema. Ante la ignorancia, precaución. Por ejemplo, como yo eso de los lavados no lo llevo muy bien, hago lavadoras por colores para que no me pase lo que a Misia o lo que a ACoolGirl, por poner unos casos así, al azar.

Eso tiene sus inconvenientes, claro, y nefastas consecuencias fashion. En este caso concreto, pues tienes que dedicarte a ponerte ropa de los mismos colores para poder recopilar luego prendas con el fin de poner una lavadora a media carga, por ejemplo (nada de lavar a mano si Bosch está ahí para hacerme la vida más fácil). O llenar la cesta de la ropa sucia hasta límites insospechados.

Pero a veces una se cansa de esperar y decide poner una colorida lavadora de prendas variadas. Total, no creo que pase nada. En realidad, casi nunca pasa. Hoy en día los colores son sólidos, claro que sí, si no lo fueran, no podrían hacer camisetas de varios colores, ¿verdad?

Así que me cargo los brazos con una explosión de colores y ropa sucia, la meto en el tambor de la lavadora, selecciono el programa menos peligroso para el batiburrillo de prendas y dejo a mi adorada lavadora dando vueltas.

Al final del programa (dos horas después), abro despreocupadamente la lavadora y saco un calcetín que en un principio debía ser amarillo. Pero no lo es.

¿Cómo es posible que algo haya destintado?

¿Quién ha sido el culpable?

Pero volviendo al calcetín antiguamente amarillo, me fijo un poco más.

No está destintado.

Está lleno de pelusa azul.

¿Eing?

Una pelusa fina y mojada, agarrada cual garrapata al algodón de mis calcetines. Saco otro calcetín, en este caso supuestamente naranja, y está en la misma situación. Otro azul que está más azul todavía por la pelusa. Y un morado también con pelusa.

Más bien: REPELUSA.

Y fijándome bien veo que toda la goma de la lavadora está recubierta de repelusa azul. Y toda mi ropa. Y el tambor de aluminio. Y mis manos. Y todo.

La repelusa azul es terca y una vez húmeda, se agarra a cualquier fibra (incluso la piel de mis manos o la goma de la lavadora) como una lapa y se extiende como la tiña. Saco TODA la ropa azul, y me consuelo un poco al pensar que pelusa no es tinte y que el desastre tiene arreglo.

Entre las prendas repelusadas saco la única que DEBÍA tener repelusa y claro, NO TIENE: una bufanda azul que se ha colado y que ahora es un guiñapo si pelusa suave porque se ha ido a vivir a mis calcetines... La culpable. La mala-malísima que se va a la basura directamente, porque ya ni es bufanda ni nada.

Tiendo una monocromática colada y dejo un reguero de repelusa azul por donde voy. Saco más repelusa azul del tambor de la lavadora. Me lleno el pelo de repelusa. Me pica la nariz por la repelusa. Odio la repelusa.

Y odio que me pasen estas cosas. Snif.

16 comentarios:

  1. No, definitivamente no heredaste la buena mano con las coladas xD

    Hay unas toallitas monísmas que sirven para poner en el tambor y recoger los colores que suelta la ropa, pero no sé si sirve con la pelusa repelusa xD

    ResponderSuprimir
  2. yo tampoco soy de poner lavadoras jeje, pero si me toca, lo que nunca meto es ropa roja o negra, lo hago por separado, lo demás puede desteñir también, como es un verde o un azul pero yo me he fijado en negro y rojo jajaja.

    Ahora serás como el monstruo de las galletas :P

    ResponderSuprimir
  3. Oh ohhh!! Lo siento mucho niña!!

    ¿Y se puede quitar? Espero que si y es que, al final, no sé cómo leches vamos a tener que lavar la ropa para que no pase nada!!

    A mí el otro día me empezó a salir la colada con una especie de hilo negro por todas partes... y yo quitando y pensando ¿pero qué es esto? Al final eran unas braguitas que se habán medio desecho en la lavadora!! :S

    Un besitooo

    ResponderSuprimir
  4. Cachiiiiis...tranquila, espero que hayas recurrido al tan socorrido "podría haber sido peor", que no soluciona el problema pero mira...nos hace sentir un poco mejor ^^

    Besitos!

    ResponderSuprimir
  5. :-D jajajajaj, pobrecita, pero es muy graciosa la forma en que lo cuentas... yo lleno la canasta de ropa sucia hasta que no da más y lavo por colores concretos, rojo-naranja /azules y verdes /azules lilas morados /negro /blanco y aquí viene la cosa más curiosa: ropa interior aparte de todo lo demás...

    ResponderSuprimir
  6. Jajajaja, te veo pasando la aspiradora a cada una de las prendas de esa colada repelusá ;P

    ResponderSuprimir
  7. jajaja, por lo menos sacaste los mismos calcetines que metiste o se te perdió uno en la lavadora???

    jo, no te rías, a mí me pasa...

    ResponderSuprimir
  8. Jajjajajaja... Nosotros, con la lavadora, ya hemos tenido algún que otro encontronazo... Disminuciones de tamaño, pelusas, lavados sin jabón ni suavizante... Pero para aprender hemos nacido!!! Ahora miro todo lo que meto con una concentración...

    ResponderSuprimir
  9. ¡Jar! ¡Repelusa! sí, me ha pasado alguna vez, pero con repelusa rosa de un jersei. Lo bueno es que con paciencia se arregla.

    ResponderSuprimir
  10. Como odio las pelusas...eso y que se me olviden los pañuelos en loso bolsillos (si vale, soy un desastre :$)
    Unb esazo!

    ResponderSuprimir
  11. Jajaja, es que la lavadora yo creo que es de lo más difícil de dominar. Siempre te puede pasar algo y normalmente pasa cuando más confiada estás ...

    ResponderSuprimir
  12. Yo también odio las pelusas. Lo de la ropa blanca y la de color para mí sigue siendo un mundo. Las prendas que para nosotros son más especiales he optado por lavarlas a mano, con detergente para prendas delicadas, porque siempre acaba habiendo algún calcetín en la lavadora, aunque hayas mirado y remirado y estés seguro de que no había nada dentro del tambor...

    ResponderSuprimir
  13. Me alegro de no tener que poner lavadoras :P

    La foto de los muñecos esos... ¡la caña!

    Besos.

    ResponderSuprimir
  14. El maravilloso mundo de la lavadora... La cantidad de cosas "extrañas" que pasan dentro de la lavadora. Deberían hacer un documental, o un Diario de... Una lavadora. Espero que consiguieras quitar toda la pelusa. Besos.

    ResponderSuprimir
  15. Jajajajajaja, tremendo post. ¡Divertidísimo!

    Siento lo de la bufanda. Pero ya estamos en primavera, no hace falta.

    ResponderSuprimir