Una de mis paradas obligadas en mi periplo rebajil son las tiendas CALZEDONIA.
Para quien no las conozca (O-M-G), en estas divinas tiendecitas se puede comprar ropa de baño (que no es el caso porque ahora hace un poquito de frío), calcetines y sobre todo y ante todo: medias.
Son las medias las que me vuelven loca. Cada vez que hay rebajas, me meto y salgo con una bolsa llena de medias de colores, diversos grosores, texturas y diseños que he comprado a mitad de precio por norma general (o incluso rebajas superiores, maemíamaemía).
Esta fiebre medil es un poco rara si tenemos en cuenta un detalle: yo apenas visto faldas. Tendré cuatro o cinco muertas de risa en el armario, aparte de varios vestidos, pero son prendas que me pongo en contadísimas ocasiones. Normalmente utilizo las medias con pantalones pirata, porque quedan genial. Bueno, al menos, a mí me gusta...
La realidad, rara, es que tener una buena colección de medias bonitas me anima...
Pero a lo que iba: a la locura que me entra con las medias en esas tiendas, y además, SÓLO en esas tiendas. Compro impulsivamente, sin pensar si tengo prendas para combinar con las que he escogido. Aquí yo desafío cualquier pensamiento lógico que alguien racional aplicaría ante un estante repleto de medias a mitad de precio: hay que pensar en la ropa que YA tienes y escoger modelos en consecuencia.
Pues no.
Yo compro las que me gustan y luego pienso si puedo combinarlas con ropa ya existente en mi armario; y si no tengo, es hora de ir a buscarlo (pensándolo bien, es una excusa estupenda).
Al final tengo un cajón lleno de medias bonitas combinables con cualquier cosa. ¡Si hasta tengo un modelo a juego con las patillas de mis gafas, por Dior!
¿Me estaré conviertiendo en una especie de fetichista o algo así?
Para quien no las conozca (O-M-G), en estas divinas tiendecitas se puede comprar ropa de baño (que no es el caso porque ahora hace un poquito de frío), calcetines y sobre todo y ante todo: medias.
Son las medias las que me vuelven loca. Cada vez que hay rebajas, me meto y salgo con una bolsa llena de medias de colores, diversos grosores, texturas y diseños que he comprado a mitad de precio por norma general (o incluso rebajas superiores, maemíamaemía).
Esta fiebre medil es un poco rara si tenemos en cuenta un detalle: yo apenas visto faldas. Tendré cuatro o cinco muertas de risa en el armario, aparte de varios vestidos, pero son prendas que me pongo en contadísimas ocasiones. Normalmente utilizo las medias con pantalones pirata, porque quedan genial. Bueno, al menos, a mí me gusta...
La realidad, rara, es que tener una buena colección de medias bonitas me anima...
Pero a lo que iba: a la locura que me entra con las medias en esas tiendas, y además, SÓLO en esas tiendas. Compro impulsivamente, sin pensar si tengo prendas para combinar con las que he escogido. Aquí yo desafío cualquier pensamiento lógico que alguien racional aplicaría ante un estante repleto de medias a mitad de precio: hay que pensar en la ropa que YA tienes y escoger modelos en consecuencia.
Pues no.
Yo compro las que me gustan y luego pienso si puedo combinarlas con ropa ya existente en mi armario; y si no tengo, es hora de ir a buscarlo (pensándolo bien, es una excusa estupenda).
Al final tengo un cajón lleno de medias bonitas combinables con cualquier cosa. ¡Si hasta tengo un modelo a juego con las patillas de mis gafas, por Dior!
¿Me estaré conviertiendo en una especie de fetichista o algo así?
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