Cuando atravieso épocas de stress, ansiedad, preocupación... ¿Qué me pasa?
Que mi piel acusa la tensión.
Todo empieza por sequedad en la cara. A pesar de embadurnarme con la mejor crema hidratante / nutritiva / milagrosa, parece que mi piel la absorbe (¿está bien escrito así?) por completo y se queda igual que antes. Aplico una segunda capa, por si es que estoy tan dormida que he soñado que me la he puesto, y pasa lo mismo. Así que desisto a mitad del tarro. Mi piel está árida y apagada, con zonas visiblemente secas.
Luego, son los picores en los brazos. De repente siento un picorcillo intensísimo y no puedo hacer otra cosa que rascar la zona afectada. Soy incapaz de dejarlo pasar por mucho que lo intente. La piel del brazo también está seca, y ninguna leche corporal es capaz de mejorar el estado de mi dermis. Convivo con los repentinos picores como puedo.
Por último, es la escamación de la piel en algunas zonas, o rojeces. Según la época. No me molesta en absoluto (esas zonas no me pican, a veces si no las tengo a la vista no me entero de que me han salido), pero es un signo de alarma que no debo ignorar.
Al principio (porque esto me pasa desde mi primer año de Universidad) pensé que el tema de la sequedad de la piel era por tenerla sensible: un poco de frío más del normal me afecta, y esta hipótesis cuadraría porque estos días no ha parado de llover y las temperaturas han bajado, así que podría ser esa la explicación... Lo demás lo achacaba a una reacción alérgica a algún nuevo gel, o a una crema, o quizá al detergente o suavizante de las toallas, o incluso el agua cuando no había cambiado ninguno de los anteriores productos... No veía la relación.
Pero poco a poco me he dado cuenta que es la tensión la que me destroza la piel. Cuando atravieso épocas difíciles, es como si mi epidermis se volviera vulnerable y reaccionara mal. En realidad, es estar preocupada lo que me irrita la piel, no me preocupo PORQUE tenga irritada la piel, que es lo que antes creía...
Así que ya tengo cita con el médico (dentro de media hora, concretamente, así que he tenido que madrugar más, un rollo), que se limitará a recetarme una crema y andando... Seré yo la que tenga que resolver la raizcuadrada del problema, pero ahora... No soy capaz de hacerlo, porque no tengo un entorno favorable.
En resumidas cuentas: no me queda otra que ponerme crema y esperar a que esta mala racha pase. Jo.
Que mi piel acusa la tensión.
Todo empieza por sequedad en la cara. A pesar de embadurnarme con la mejor crema hidratante / nutritiva / milagrosa, parece que mi piel la absorbe (¿está bien escrito así?) por completo y se queda igual que antes. Aplico una segunda capa, por si es que estoy tan dormida que he soñado que me la he puesto, y pasa lo mismo. Así que desisto a mitad del tarro. Mi piel está árida y apagada, con zonas visiblemente secas.
Luego, son los picores en los brazos. De repente siento un picorcillo intensísimo y no puedo hacer otra cosa que rascar la zona afectada. Soy incapaz de dejarlo pasar por mucho que lo intente. La piel del brazo también está seca, y ninguna leche corporal es capaz de mejorar el estado de mi dermis. Convivo con los repentinos picores como puedo.
Por último, es la escamación de la piel en algunas zonas, o rojeces. Según la época. No me molesta en absoluto (esas zonas no me pican, a veces si no las tengo a la vista no me entero de que me han salido), pero es un signo de alarma que no debo ignorar.
Al principio (porque esto me pasa desde mi primer año de Universidad) pensé que el tema de la sequedad de la piel era por tenerla sensible: un poco de frío más del normal me afecta, y esta hipótesis cuadraría porque estos días no ha parado de llover y las temperaturas han bajado, así que podría ser esa la explicación... Lo demás lo achacaba a una reacción alérgica a algún nuevo gel, o a una crema, o quizá al detergente o suavizante de las toallas, o incluso el agua cuando no había cambiado ninguno de los anteriores productos... No veía la relación.
Pero poco a poco me he dado cuenta que es la tensión la que me destroza la piel. Cuando atravieso épocas difíciles, es como si mi epidermis se volviera vulnerable y reaccionara mal. En realidad, es estar preocupada lo que me irrita la piel, no me preocupo PORQUE tenga irritada la piel, que es lo que antes creía...
Así que ya tengo cita con el médico (dentro de media hora, concretamente, así que he tenido que madrugar más, un rollo), que se limitará a recetarme una crema y andando... Seré yo la que tenga que resolver la raiz
En resumidas cuentas: no me queda otra que ponerme crema y esperar a que esta mala racha pase. Jo.
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