16 abril 2009

Stay!

La decisión está tomada: no nos movemos.

Lo cierto es que no le dediqué demasiados esfuerzos a analizarlo todo, porque sólo fui capaz de encontrar un par de pros y numerosos contras.

La parte positiva era meramente económica y profesional: aumentar bastante mis ingresos mensuales (a la par que reducir gastos) a costa de estar en la otra punta del mundo y la posibilidad no escrita de otro ascenso a la vuelta. Que no está nada mal. Porque eso de la realización personal no existe: si fuera a otro país -sobre todo europeo- la cosa cambiaría, pero no es el caso. Lo único que me queda es la satisfacción de que han pensado en mí, cuentan conmigo, me ven preparada y una serie de blablablás que sí, me hinchan el ego un ratito pero poco más.

Eso, junto con el apoyo incondicional de mi chico, me habría bastando para coger el canasto y las chufas.

Peeeeeeeeeero... Es un año COMO MÍNIMO (y un año es muy largo). Además, la zona geográfica no es nada atractiva.

Luego pensé que estaría 365 días (como mínimo, insisto) alejada de mi madre, a la que adoro. Sin ver a mi abuelilla. Sin sus comidas caseras especialmente preparadas. Sin las partidas de parchís. Sin ver a los padres de mi chico ni al resto de nuestras familias. Ni a nuestros amigos.

Y no es sólo no verles, es pensar que nos separa una vasta extensión de agua llamada oceano. Que serían 15 horas de avión, más unas cuantas hasta casa: en total, un día completo (con jet-lag incluido) hasta llegar a casa hechos sendas piltrafillas.

Además, echaría de menos mi ritmo de vida. La calidad de vida que tenemos aquí no la tendríamos allí. Sería totalmente diferente. Me he informado y allí las cosas son muy distintas. Llamadme materialista, sí. Lo admito. Pero no me imagino estar un año (como mínimo, es que no pierdo de vista que podría ser más) alejadísima de la posibilidad de ir a un Corte Inglés, o a un StarBucks, o a una FNAC, o a mis tiendas preferidas... O ver una película de estreno... O ir a cenar a uno de nuestros restaurantes... O organizar una escapada con la Olivita... O pasear por mis rincones favoritos... Pequeños detalles que a mí me valen un mundo en mi día a día.

Es posible que encontrara otros restaurantes favoritos, otras tiendas favoritas, otros rincones favoritos... Pero sinceramente, no tengo ilusión por cambiarlos. Será que me estoy haciendo vieja.

Tampoco me haría gracia estar rodeada siempre de unas medidas de seguridad cuando menos, inquietantes: el hecho de que haya policía armada por las calles no te deja más tranquila, sino que te recuerda constantemente en qué país te encuentras y qué puede pasar en cualquier momento.

Por no hablar de la carga de trabajo, que ya bastante tengo como para aumentarla...

En fin, que con tantos contras, los escasos motivos para decir que sí apenas podían combatir la sensación de que no debíamos marcharnos, y por eso la decisión la tomamos con firmeza y tranquilidad. No creo que nos arrepintamos de quedarnos. Lo cierto es que ahora mismo me gusta mi vida y no la vamos a cambiar para irnos a la otra punta del mundo.

12 comentarios:

  1. ¿Para qué cambiar algo que está muy bien como está?. Parece que has tomado la decisión adecuada.
    Yo tampoco podría vivir tan lejos de mi familia...

    Besos mil
    ResponderSuprimir
  2. Creo que es la decisión más adecuada y racional. Pero también es estupendo ver cómo te ha apoyado tu chico para ir, literalmente, hasta el fin del mundo (quince horas de avión lo demuestran), por ti, contigo. Es lo mejor. Un beso muy muy grande!
    ResponderSuprimir
  3. La calidad de vida que tenemos aquí, no la hay en todas partes...es tontería cambiar a peor...

    Bss!!
    ResponderSuprimir
  4. Nena, es que la tierra tira mucho. Creo que has hecho bien.
    ResponderSuprimir
  5. Analizando pros y contras, la balanza esta clara. Me parece una decisión correcta, yo creo q tampoco me hubiera ido.

    Besos.
    ResponderSuprimir
  6. ya sabes lo que te dije ... y siento seguir pensando lo mismo ... es que yo me iría de cabeza ...

    los sitios están tan cerca o tan lejos como uno quiera que estén.

    y sí es cierto que separarme de mi madre me partiría el corazón ... pero sabiendo que tiene "fin" más o menos pronto ... para mi la experiencia pesaría mucho.

    Lo único que no me tiraba mucho era el destino .. pero bueno ...

    ay ... QUE HAS HECHO BIEN!!! es tu decisión.
    ResponderSuprimir
  7. Es tu decisión, eso está claro, y por mucho que la experiencia fuera interesante, estando bien ahora, ¿para qué cambiar?

    Creo que es un abuena decisión, de todas formas, eres tú la que tiene que pensarlo, y por lo que leo, lo piensas. Me alegro.

    Besos.
    ResponderSuprimir
  8. Con tan pocos pros y tantos contras creo que es una decisión acertada...
    Besotes!!!
    ResponderSuprimir
  9. me parece una buena decisión desde luego, pesa mucho tanto contra...

    por otro lado me alegro de que te quedes... así te siento más cerca cuando nos da por echar de menos a gente, ¿me entiendes verdad? un millón de besos guapa!
    ResponderSuprimir
  10. Precioso este texto, en serio. Porque yo me identifico, salvo que con el lado contrario... a veces pienso que me debería haber quedado. Por eso admiro tu entereza y esa forma que tuviste de valorar lo bueno que tenías antes de cambiar. Bien hecho.
    ResponderSuprimir
  11. MARISABIDILLA, pero lejos, lejos... Que como te dé un ataque de lentejas de madre tienes que coger siete vuelos. :D

    ULYANOV, es que al principio estábamos encandilados por la aventura, pero será que me estoy haciendo vieja que pienso en mi cómoda posición para rechazar algo así. En fin...

    GIRL, en eso tienes muchísima razón. No sabemos lo que tenemos hasta que nos planteamos perderlo. :D

    VAN HESSA, pues sí, más de lo que puede parecer en un principio...

    SANDRA, no ya por número de pros o contras, sino el peso de cada uno. No estar en MI casa (del banco) no lo compensa un sueldo duplicado. Hay que trabajar para vivir y no al revés. :D

    YNOSÉ, lo sé, lo sé... Pero yo no, ya ves, soy más "cagada", jejejeje...

    ESTRESADA, cambiar está bien, pero es que no tengo nada claro que fuera para mejor, y no me apetece dar pasos atrás en algunos aspectos de mi vida.

    IPODGIRL, pues eso, y seguramente me deje algún contra más, jejejeje...

    TXISPAS, eso pienso yo también, jejeje... Claro que te entiendo. :D

    RIZOS, bueno, seguro que no te arrepientes de tu aventura. Yo no me arrepentiré de no tenerla. Al menos, eso creo. :D

    BESAZOS A TODOS
    ResponderSuprimir
  12. Si estás convencida es que has hecho bien.

    El trabajo y la realización profesional es importante, pero no siempre las oportunidades son para mejor y la parte personal es la que realmente debemos cuidar.
    ResponderSuprimir