06 mayo 2009

Para vosotros...

La verdad es que no me tengo por una persona negativa. Al menos de forma genérica; o mejor dicho, NO en circunstancias normales.

Pero lo cierto es que hay momentos que se me instala en alguna parte del cerebro un pensamiento negativo y se queda ahí, angustiándome muchísimo.

La última vez que pasó esto fue culpa de Ana Blanco (la pobre). Estaba la mujer, muy profesional ella, haciendo su trabajo, e informando a los españoles que cuatro de cada diez europeos iba a resultar contagiado por la Gripe A (anteriormente conocida como gripe porcina, pero que ya se ha llamado de una forma más políticamente correcta). No es que me pillara de nuevas, porque ya lo había estado comentando con mi chico, pero en su momento me pareció una exageración y cuando lo oí de los labios de una seria presentadora de televisión, con una voz en off que repetía sin parar la palabra "pandemia", con un mapa muy coloreado de rojo, con gráficos de evolución muy preocupantes... La situación me pareció más peligrosa, más siniestra.

Creo que en ese momento la información se quedó agazapada en algún rincón de mi cabeza, aunque para cuando terminó el informativo yo parecía haberlo olvidado.

Y por la noche, ya metida en la cama para dormir, fue cuando se me despertó ese pensamiento negativo y me invadió entera. Casi podía sentir cómo avanzaba célula a célula...

Me dió por pensar que realmente hay un peligro ahí fuera, pero mi paranoia fue más allá. Recordé que a un conocido nuestro, que tendrá a lo sumo un par de años menos que yo, le dió hace muy poco un ictus cerebral y ahora está en rehabilitación, aprendiendo a andar otra vez. O uno de los mejores amigos de una compañera de trabajo, que con mi misma edad, había muerto hace unos meses de cáncer dejando un hijo pequeño que es posible que dentro de unos años ya no recuerde a su padre. O la de una chica de mi empresa hace un año. O ni siquiera alguien conocido o cercano. Las personas que mueren todos los días sin esperarlo...

Me dió miedo. Mucho. Un miedo irracional que me hizo llorar en la cama y que no se me pasó hasta que mi niño me dió un abrazo muy fuerte. ¿Qué pasaría si mi vida acabara mañana?

Por eso, día a día (y no hace falta haber sufrido este "ataque de pánico", sólo lo cuento para quee se entienda el por qué del último párrafo) procuro que la gente que me rodea sepa que la quiero, la estimo, le tengo cariño, la aprecio, y es importante para mí... Peco de pegajosa a veces, lo reconozco, y sí, puede que ya sea una obsesión, pero no quiero que amanezca un día en la que la gente que me rodee tenga la duda de lo que siento por ella.

Así que...

Chicos y chicas que me leéis, en la sombra o comentando: para mí sois muy importantes, porque me ayudáis un montón, me siento genial compartiendo con vosotros todo este batiburrillo de cosas que os encontráis aquí. Millones de gracias por estar ahí, al otro lado de la pantallita (o al otro lado de la mesa si quedamos a tomar unas cañas, ¿eh?). ¡Os quiero!

14 comentarios:

  1. La verdad que tiene miga esto de la muerte, como bien dices en tres segundos te puede dar algo y quedarte ahí, sin más.
    Claro está, que cada día hay que mostrar el aprecio que se tiene por los demás :) y gracias a ti por contarnos tus aventuritas con tu toque irónico que me hacen reír :)

    A mí me pasaba igual, me daba mucha envidia la gente que viajaba que tenía experiencias irrepetibles, hasta que un día me dice, y por qué yo no? :)!

    muuuuacks
    ResponderSuprimir
  2. Hay que mirar pa'lante y no pensar en los que no puede pasar, que eso nadie lo sabe. Fijate, yo trabajando en el aeropuerto y sin mascarilla y sin ná, así de féliz. Al principio también nos entró un poco de pánico, porque además al trabajar con dinero, donde se pegan "tos los viruses del mundo mundial", corremos mas peligro que el resto de la población. Y fíjate la cara que se me quedó la semana pasada cuando estaba atendiendo a una chica que llegaba de Mejico y me tosio en la cara. Y me dije " ya lo he pillao, mierda". Pero de momento ná de ná, ni yo ni mis compis. Así que no lo pienses más que aunque no nos pase nada todo el mundo se merece al menos una sonrisa al día o unas palabras agradables, que no cuestan nada. Un besazo. (Joer como me enrollo)
    ResponderSuprimir
  3. entiendo perfectamente lo que dices , es increible lo que puede pasar en cuestion de segundos .De un momento a otro alguien desaparecese de nuestras vidas dejando solo un recuerdo, pero la vida es asi , por eso yo opto por vivir los dias al maximo
    ResponderSuprimir
  4. Ay, Inner Girl, estos últimos años he vivido el que algunos de mis amigos han muerto, y es tremendamente duro. Para mí también es muy importante leerte, abrir tu blog, pasarme uno o dos o tres ratos al día leyéndote (o/y releyéndote). Gracias por estar ahí, de verdad. Gracias por ser como eres. Un beso lleno de cariño!!! Muuuuuaccksss!
    ResponderSuprimir
  5. Qué linda eres Inner!! :********* besitos besitos!!!
    ResponderSuprimir
  6. Es que si nos ponemos a pensar en esas cosas no vivimos. Tambien puedes salir a la calle y que te atropelle un camión,visto asi.

    Nena a vivir q son dos dias!!.
    ResponderSuprimir
  7. MARIAN, es tan escalofriante que es mejor no pensarlo. Pero a veces es que cuando te quieres dar cuenta, ya le estás dando vueltas... Me alegro mucho que te divierta mi blog, ése es mi objetivo básico. :D

    NEBULINA, :****************

    CRISS, madre mía, yo en tu lugar habría desarrollado todos los síntomas, jajajaja... ¡Con lo paranoica que soy yo! :D

    MISIA, besos, abrazos y achuchones. :)

    SELENE, ojalá yo pudiera decir lo mismo. Me limito a vivir lo que puedo, y disfrutar de los pequeños momentos de mi rutina diaria. Por fortuna, normalmente siempre me voy a dormir con las cosquillas de una carcajada reciente, aunque mi día no haya sido especial.

    ULYANOV, no, si al final me vas a poner colorada. :D Gracias a ti por pasarte por aquí (bueno, a todos, claro). :D

    PARAÍSOS, ¡MUACKSSSSSSSS!

    SANDRA, ya, ya, yaaaaa lo sé. Pero como te digo, muchas veces no se puede evitar...
    ResponderSuprimir
  8. Muchos besos para tí, gracias a tí por contar las cosas de ésa manera tan tuya. Es un placer leerte, bueno cositas tristes no, pero a veces son necesarias así que relájate preciosa... yo también te quiero.
    ResponderSuprimir
  9. Pues sí, a veces son necesarias, no se puede estar happy siempre, ¿no? ;)
    ResponderSuprimir
  10. Para mí también es muy importante encontrar cada día (o casi porque a veces no puedo acudir a la cita, aunque luego me pongo al día rápido) tus cosillas por aquí explicadas con ese estilo que te caracteriza, así qeu tampoco sabría que hacer si desaparecieras de repente!!!

    A ver si algún día podemos hacer esas cañas!!
    ResponderSuprimir
  11. Ese es un tema que no me gusta nada, me pone de los nervios y me emparanoio, así que creo que en este post he comentado bastante... Ejem... Besos ;)
    ResponderSuprimir
  12. Creo que a esta enfermedad en expansión no se le ha dado la importancia debida. Mucha gente se ha olvidado ya del mal de las vacas locas pero, el caso, es que sigue muriendo gente de aquello incluso hoy. Otra cosa es que los periódicos ya no se hacen eco de ello. Una vecina mía, sin ir más lejos, se murió de ello. Hoy día, su cerebro está metido en algún frasco en alguna dependencia de algún organismo vinculado al Ministerio de Sanidad.

    No tenemos la vida asegurada, por eso hay que disfrutarla lo más posible (parece mentira que yo diga esto, que soy un muermo), porque no sabemos si mañana cruzando un paso de peatones no arrollará un coche.

    Mi consejo es: no viváis preocupándoos por esto o aquello, pues perderéis el tiempo la vida en ello, vivid de la mejor manera posible y disfrutad de vuestro tiempo en el mundo.

    Con respecto a la “gripe porcina” esta, yo nada más llegar a la oficina o a casa, me lavo las manos y siempre procuro estar alejado de la gente que estornuda.

    Besos.
    ResponderSuprimir