Increíblemente, en nuestra excursión a la ITV, no ha pasado nada.
Nada de nada.
¡Menudo rollo!
O sea, madrugas un montón, haces de tripas corazón, te duchas en un plis, te ves relegada al asiento del copiloto porque ya es tarde, enfilas la autovía que la acaban de poner, te quitas una legaña, llegas allí, y poco más.
(Yo al menos esperaba algo contable en el blog para echarnos unas risas...)
Bueno, claro, 40 euros menos en el bolsillo a cambio de una pegatinita verde horrorosa.
Pero sí, la experiencia ha estado bien. No he entendido en ningún momento por qué mi chico estaba tan nervioso (creo que por el tema de los gases; iba a hacer un chiste al respecto pero luego no me ha parecido tan gracioso, así que lo dejo en una aclaración entre paréntesis y ya está). Yo estaba segura de que no habría ningún problema. Y no lo ha habido. Claro que en mi modesta opinión de novata en el tema, era muy raro que el imberbe mecánico nuevo-en-el-puesto hubiera detectado algo anormal en las chominosas tres pruebas que nos han hecho: baja la ventanilla, sube la ventanilla, enciende una luz, luego la otra, acelera, frena, mueve el volante y ya. Muy poca cosa para tratarse de una inspección de seguridad, la verdad. A mí al menos me lo ha parecido. Aunque ya debería estar acostumbrada: por aquí las revisiones consisten en cobrar y firmar un papel. Decididamente, voy a poner un puesto de ITV y negociar abrir un poco más tarde (abrir a las 07:15 de la mañana no me parece ni siquiera legal).
En definitiva, yo creo que ha sido la única experiencia con el coche hasta el momento que se ha desarrollado sin incidentes. Lo cual es una noticia en sí misma. Me estoy volviendo aburrida...
Nada de nada.
¡Menudo rollo!
O sea, madrugas un montón, haces de tripas corazón, te duchas en un plis, te ves relegada al asiento del copiloto porque ya es tarde, enfilas la autovía que la acaban de poner, te quitas una legaña, llegas allí, y poco más.
(Yo al menos esperaba algo contable en el blog para echarnos unas risas...)
Bueno, claro, 40 euros menos en el bolsillo a cambio de una pegatinita verde horrorosa.
Pero sí, la experiencia ha estado bien. No he entendido en ningún momento por qué mi chico estaba tan nervioso (creo que por el tema de los gases; iba a hacer un chiste al respecto pero luego no me ha parecido tan gracioso, así que lo dejo en una aclaración entre paréntesis y ya está). Yo estaba segura de que no habría ningún problema. Y no lo ha habido. Claro que en mi modesta opinión de novata en el tema, era muy raro que el imberbe mecánico nuevo-en-el-puesto hubiera detectado algo anormal en las chominosas tres pruebas que nos han hecho: baja la ventanilla, sube la ventanilla, enciende una luz, luego la otra, acelera, frena, mueve el volante y ya. Muy poca cosa para tratarse de una inspección de seguridad, la verdad. A mí al menos me lo ha parecido. Aunque ya debería estar acostumbrada: por aquí las revisiones consisten en cobrar y firmar un papel. Decididamente, voy a poner un puesto de ITV y negociar abrir un poco más tarde (abrir a las 07:15 de la mañana no me parece ni siquiera legal).
En definitiva, yo creo que ha sido la única experiencia con el coche hasta el momento que se ha desarrollado sin incidentes. Lo cual es una noticia en sí misma. Me estoy volviendo aburrida...
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