Pues no, el fin de semana no fue como me lo había esperado.
No fue peor, no. Fue diferente. Y me lo pasé muy bien.
Por supuesto, no hubo piscina, porque la previsión meteorológica se cumplió y bien cumplida. Y aunque hubiéramos tenido buen tiempo, había un pequeño detalle: la piscina estaba en obras. Jo. Pero la verdad es que no me importó ni un ápice.
El hotel rural sigue igual de estupendo que siempre. El lugar perfecto para desconectar en medio de la sierra. Estábamos solos, y pudimos descansar bien, que es lo que a mí me hacía falta.
Pero para que no se pueda decir que estuvimos todo el fin de semana perreando, también fuimos a hacer alguna que otra excursioncilla...
Sí, subimos a un pico que está a 1809 metros de altura. Es un balcón natural de la sierra, y una estación de vuelo libre, aunque este fin de semana no había mucha actividad, debido a la previsión de lluvia (que afortunadamente no nos pilló allí arriba). Las vistas eran tremendamente impresionantes. Mereció la pena el ascenso -en coche, claro, andando me hubiese muerto- por una carretera que, aunque asfaltada, era tan estrecha que daba respeto, más que nada porque o bien a la derecha o bien a la izquierda había un barranco de los que quitan el hipo. Pero una vez arriba, parecía que estuvieras en la cumbre del mundo.

Eso sí, hacía un viento... Y bastante frío. Las nubes tapaban el sol y la temperatura bajaba, pero sospecho que de hacer un sol, el calor hubiera sido también digno de mención. Pero la verdad es que todo eso daba igual, sólo se podía pensar que estábamos en el punto más alto de toda la zona y que el valle estaba a nuestros pies... A veces, te sientes en la cima del mundo.
Llama la atención el pequeño charquito que se veía a lo lejos, que habíamos visitado hacía poco. El embalse, que parecía nada desde allí arriba, es en realidad bastante importante: tiene una capacidad total de 498 hectómetros cúbicos (es uno de los cinco pantanos más grandes de Andalucía) y andaba por el 65% de su capacidad...
Así que aunque los planes hayan cambiado un poco, he disfrutado un montón del fin de semana. Puede que las cosas no salgan como están planeadas, pero eso no tiene que ser algo negativo... Eso sí: me apunto lo de la piscina para otra ocasión, no lo perdono.
No fue peor, no. Fue diferente. Y me lo pasé muy bien.
Por supuesto, no hubo piscina, porque la previsión meteorológica se cumplió y bien cumplida. Y aunque hubiéramos tenido buen tiempo, había un pequeño detalle: la piscina estaba en obras. Jo. Pero la verdad es que no me importó ni un ápice.
El hotel rural sigue igual de estupendo que siempre. El lugar perfecto para desconectar en medio de la sierra. Estábamos solos, y pudimos descansar bien, que es lo que a mí me hacía falta.
Pero para que no se pueda decir que estuvimos todo el fin de semana perreando, también fuimos a hacer alguna que otra excursioncilla...
Sí, subimos a un pico que está a 1809 metros de altura. Es un balcón natural de la sierra, y una estación de vuelo libre, aunque este fin de semana no había mucha actividad, debido a la previsión de lluvia (que afortunadamente no nos pilló allí arriba). Las vistas eran tremendamente impresionantes. Mereció la pena el ascenso -en coche, claro, andando me hubiese muerto- por una carretera que, aunque asfaltada, era tan estrecha que daba respeto, más que nada porque o bien a la derecha o bien a la izquierda había un barranco de los que quitan el hipo. Pero una vez arriba, parecía que estuvieras en la cumbre del mundo.
Eso sí, hacía un viento... Y bastante frío. Las nubes tapaban el sol y la temperatura bajaba, pero sospecho que de hacer un sol, el calor hubiera sido también digno de mención. Pero la verdad es que todo eso daba igual, sólo se podía pensar que estábamos en el punto más alto de toda la zona y que el valle estaba a nuestros pies... A veces, te sientes en la cima del mundo.
Llama la atención el pequeño charquito que se veía a lo lejos, que habíamos visitado hacía poco. El embalse, que parecía nada desde allí arriba, es en realidad bastante importante: tiene una capacidad total de 498 hectómetros cúbicos (es uno de los cinco pantanos más grandes de Andalucía) y andaba por el 65% de su capacidad...
Así que aunque los planes hayan cambiado un poco, he disfrutado un montón del fin de semana. Puede que las cosas no salgan como están planeadas, pero eso no tiene que ser algo negativo... Eso sí: me apunto lo de la piscina para otra ocasión, no lo perdono.
La verdad es que el paisaje es, verdaderamente, impresionante. Confieso que me hubiera dado gran canguelo subir por la carretera que mencionas. A mí es que me dan mucho vértigo esas cosas :S
ResponderSuprimirMe alegro de que te lo pasaras bien. Te hacía falta desconectar de tu estresante trabajo.
Besos de colores.
Siempre es bueno desconectar como sea y esas vistas parecen perfectas para eso.
ResponderSuprimirAunque ha sido una lástima lo de la piscina y el cambio de tiempo se ve que os habeis sabido adaptar rápido a las nuevas circunstancias y sacarle el máximo partido.
ay ..... qué buena pintaaaa!!!
ResponderSuprimirQue tranquilidd se respira solo con mirar las fotos. Asi q en vivo y directo tuvo que ser una pasada.
ResponderSuprimirAla te deseo una semanita relajada ;)
¡¡qué bonito!!
ResponderSuprimirme lo apunto.
No disfruté de la cumbre tanto como debiera, estaba más pendiente de cómo ibamos a bajar que de otra cosa. Y eso que soy más de montaña que las cabras...
ResponderSuprimir¿Subiremos otra vez?
HACKETT, si yo hubiera sabido qué últimos kilómetros me esperaban, no sé, no sé... Pero al final, mira, menudas vistas. El truco era sólo mirar las carretera, nada de mirar de reojo los barrancos que había a pocos centímetros, jejeje...
ResponderSuprimirLUCÍA, chica, no quedaba más remedio. Pero lo de la piscina me lo apunto para otra vez, no pasa nada, ya tenemos excusa, jejeje...
YNOSÉ, pues sí. Impresionante.
SANDRA, ¡allí arriba no puede haber alboroto! Jajajaja...
TXISPAS, me alegra que te guste.
TIMELESS, la verdad es que sí. ¡Y mira que encontrarnos un coche! No me lo podía creer. Sí, volveremos, pero la próxima en la Olivita que es un coche más pequeño y no parece que se vaya a salir del camino... ;p
BESOTES...
Qué bien viene de vez en cuando subir a la montaña para desconectar, respirar aire puro y disfrutar de esas hermosas vistas.
ResponderSuprimirEso sí, la próxima vez hay que subir andando que se una vez arriba las vistas saben mucho mejor.
CHASKY, imposible. Primero, porque no creo que llegara. Y segundo, de hacerlo, estaría tan preocupada porque el corazón no me saliera por la boca, que seguramente no disfrutaría. Por no hablar de que tendría la vista nublada y es probable que ni siquiera viera el paisaje...
ResponderSuprimir