Al final, in extremis, ayer dije que hoy no iría a trabajar.
Y no he ido, claro.
Estoy en un proceso de semi-desconexión, pero algo es algo. Ya sólo con no madrugar me he sentido hasta mejor. De todas formas, fui realista y no pensé (como en otras ocasiones), que me iba a levantar como una moto y hacer millones de cosas. No las estoy haciendo. Para eso es un día de vacaciones.
Ahora, eso sí, al menos hoy vamos a comer algo más elaborado que lo que solemos comer entre semana. Vale, cierto, NO es muy elaborado porque entonces iría contra mi primer principio culinario (que es: no pases más tiempo en la cocina del necesario), pero estará recién hecho, me saldrá rico e inflará mi ego marujil.
¿Que qué he hecho de comer?
Esta tarde tengo algún que otro plan (de cosas serias que hay que hacer, nada de tirarse en el sofá a ver un maratón de Big Bang Theory), pero no sé, no sé... Hace taaaaanto calor... Y he sido ya taaaaaaaaan apañá metiéndome en la cocina esta mañana que no sé, no sé... No quisiera romper el equilibrio del Universo siendo tan sumamente eficiente y responsable...
Y no he ido, claro.
Estoy en un proceso de semi-desconexión, pero algo es algo. Ya sólo con no madrugar me he sentido hasta mejor. De todas formas, fui realista y no pensé (como en otras ocasiones), que me iba a levantar como una moto y hacer millones de cosas. No las estoy haciendo. Para eso es un día de vacaciones.
Ahora, eso sí, al menos hoy vamos a comer algo más elaborado que lo que solemos comer entre semana. Vale, cierto, NO es muy elaborado porque entonces iría contra mi primer principio culinario (que es: no pases más tiempo en la cocina del necesario), pero estará recién hecho, me saldrá rico e inflará mi ego marujil.
¿Que qué he hecho de comer?
- INGREDIENTES:
- Antes de comenzar, se conecta el horno a 180º, con calor uniforme tanto arriba como abajo. Mientras se prepara todo el horno se precalentará.
- En una lata para horno (pero no la bandeja de los hornos, esa es muy baja), se pone aceite de oliva en toda la base, hasta que la cubra sobradamente.
- Sobre ese aceite, se coloca la carne, formando una "capa", y se sala al gusto. El aceite no debe cubrir la carne del todo, sino sólo unos milímetros.
- Sobre la carne se pone pimienta molida y a continuación, la mayoría de los ajos picados.
- Después, se ponen las patatas, sobre la carne, formando otra "capa". No importa que las patatas cubran la carne, pero lo que sí hay que procurar es que no estén demasiado apelotonadas.
- Una vez puestas las patatas, sobre éstas se pone pimienta y perejil, y los pocos ajos picados que hayan sobrado.
- Después, también sobre las patatas, se echa un chorreón fino de aceite, pero no demasiado porque en el fondo de la lata hay ya el suficiente.
- La última capa será de pimiento verde y tomate en rodajas, colocándolo mezclado sobre las patatas.
- Esta última capa también se rocía con aceite, como se ha hecho con las patatas.
- Una vez finalizado esto, hay que añadir los elementos líquidos por encima de todo: el zumo de limón, el vino blanco y el agua.
- Los líquidos habrán bajado hasta el fondo de la lata, mojando tomates, pimientos y patatas. Para homogeneizarlo todo, se sacude un poco la lata con cuidado para que se mezcle con el aceite.
- Ahora, esta mezcla seguramente cubrirá la carne que hemos puesto en los primeros pasos: así es como debe quedar.
- Se mete la lata en el horno que ya está caliente, y se deja metido así unas dos horas (el tiempo es aproximado, hay que vigilar el asado de vez en cuando).
- En caso de que se observe que las patatas parezcan resecas mientras se está haciendo el asado, habrá que añadir un poco de agua con cuidado.
- También hay que estar pendiente de que las patatas estén blandas, y eso se comprueba pinchándolas con un cuchillo. Cuando las patatas estén tiernas, se puede sacar el asado del horno, porque la carne también estará blanda.
- Si se observa que el tomate y los pimientos comienzan a quemarse pero las patatas todavía están algo duras, hay que cubrir la lata con papel de aluminio hasta que se termine de hacer.
- Carne de cordero, preferiblemente chuletas sin palo largo.
- Patatas blancas cortadas en trozos no muy grandes y bien lavadas.
- Ajos pelados, al gusto, como mínimo una cabeza entera de ajos.
- Dos pimientos verdes troceados.
- Dos tomates maduros partidos a rodajas.
- Aceite de oliva, sal fina, perejil picado y pimienta negra molida.
- El zumo de un limón.
- Medio vaso de vino blanco para cocinar.
- Medio vaso de agua.
ELABORACIÓN:
Esta tarde tengo algún que otro plan (de cosas serias que hay que hacer, nada de tirarse en el sofá a ver un maratón de Big Bang Theory), pero no sé, no sé... Hace taaaaanto calor... Y he sido ya taaaaaaaaan apañá metiéndome en la cocina esta mañana que no sé, no sé... No quisiera romper el equilibrio del Universo siendo tan sumamente eficiente y responsable...
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