19 julio 2009

Comparaciones...

Las comparaciones son tan inevitables como odiosas. O tan odiosas como inevitables. Da igual. Lo cierto es que, aunque no sea sano compararse con nadie, muchas veces no puedes dejar de hacerlo, y casi siempre sales perdiendo.

No sé dónde nos dejamos la objetividad en esos casos, pero desde luego creo que siempre tendemos a magnificar lo de los demás y hacernos de menos a nosotros mismos. El gran logro de una persona (ese que desencadena la cadena de pensamientos y la consabida comparación), es tan enorme que ensombrece otras circunstancias suyas y por supuesto, eclipsa toda nuestra existencia.

A mí me gusta mi vida. No niego que podría ser mejor (y peor, por supuesto), pero soy razonablemente feliz. Estoy muy enamorada de mi pareja, y cada día le quiero más. Tengo una familia pequeña, y nos llevamos bastante bien. Tengo amigos a los que aprecio mucho, y aunque a muchos de ellos no los veo todo lo que me gustaría, lo cierto es que no me quejo en ese aspecto. Estoy contenta por la parte de las relaciones personales.

En cuanto a lo meramente material, a lo mejor no tengo el mejor trabajo del mundo -es obvio-, pero lo cierto es que me gusta pensar que por méritos propios he escalado en una empresa grande. El sueldo no es para tirar cohetes, claro, pero me permite pagar la hipoteca de mi casa y vivir con cierta holgura. Sin lujazos, pero tengo lo que quiero. Me puedo ir de vacaciones, me puedo permitir mis caprichos, me puedo comprar un coche a tocateja... Y tengo mi propia casa, no vivo de alquiler. El sofá donde me tumbo es mío, la cama donde duermo también... Quizá es una tontería, pero a mí me realiza, porque sobre todo, me produce cierta sensación de estabilidad, que no me hace pensar dónde estaré mañana.

¿Que podrían mejorarse esos u otros aspectos de mi vida? Pues sí, pero ahora mismo no me hace falta, estoy contenta con lo que tengo. No echo de menos nada, y aunque, como digo, hay cosas mejorables y quizá me gustaría poder hacer o tener alguna que otra cosa en concreto (por ejemplo, me gustaría viajar más), la verdad es que, pensándolo fríamente, no lo necesito.

Entonces, ¿por qué cuando saltan las comparaciones, me da la sensación de que no tengo nada en la vida?

7 comentarios:

  1. No sé. Supongo que será porque en el fondo hay algo con lo que no estamos content@s o satisfech@s por completo. Porque a lo mejor la otra persona gana un poco más o tiene un mejor trabajo... ni idea.
    En mi caso por ejemplo es inevitable el compararme con los demás y el sentirme fracasada y frustrada (sin trabajo, sin dinero, sin novio, casi sin familia (y la que tengo, tengo problemillas)...) bueno ¡tengo una casa propia y sin hipoteca!Algo es algo, no? un beso!
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  2. Yo no me comparo porque siempre salgo ganando. Así que es tontería (na, cuestión de prioridades xD)
    Un besazo!
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  3. Como mucho te/nos falta la aventura de la vida, eso que realmente a los oidos de los extraños suena apasionante y peligroso, la estabilidad es dificil conseguirla, pero cuando se espone, parece aburrido y obvio. No es más que eso.

    No le des vueltas. :)
    Saludos,
    YoMisma
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  4. Tu lo has dicho, las comparaciones son odiosas. Y auqnue estemos satisfechos con lo q tenemos, sabemos q siempre todo es mejorable, aunque por supuesto no nos podemos quejar.

    lo principal es ser feliz, si lo eres... lo demas q no importe.

    Besos.
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  5. a ver ....... qué no tienes nada??????? inner por dios!!!!!
    imprime este post, te lo cuelgas en la nevera y lo lees de vez en cuando, vale????

    lo que has conseguido, más grande, más pequeño, más de súper lujo, más del todo a cien ... ES TUYO ... y solo TUYO .... y eso es lo que tienes que pensar, que tu vida gira porque tú le das a la manivela (manivela es con v o con b??? con v, verdad???? que momento lapsus total estoy teniendo .. diosss)

    así que ya estás con el siguiente post en el que te sientes PUTA MADRE por la vida que tienes, con la que la compartes y con tu sofá chachipiruli ... eh????

    JAJAJJA ..... BESOSSSSSSS también pa tí pa siempre!!!
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  6. Cómo que nada?? Salud, trabajo y amor...qué más quieres??

    Eso sin contar con un blog molón y un cochecito nuevo preparado para llevarte a donde tú quieras ir.

    Besos
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  7. MAEVA, me cuesta mucho creer que haya alguien al 100% contento con todo lo que tiene, no sé, llámame desconfiada... Jo, tener una casa propia y sin hipoteca es algo grande. :)

    NEBULINA, jo, ya me gustaría a mí salir ganando, eso de las prioridades me lo vas a tener que enseñar... ;)

    YOMISMA, ojalá pudiera no darle vueltas a las cosas... :D Pero lo intento, te lo prometo. :)

    SANDRA, odiosas pero inevitables. El ser humano es un poco complicado, y tonto, ¿verdad? :)

    YNO, jajajajaja... Manivela es con v, la primera impresión es la que cuenta (decía Jacks o alguno de su pandilla). Ummmm... El post en el que me sienta de puta madre no lo tengo muy a mano, pero ya saldrá, ya... :D

    BICHEJO, ooooooooohhh... Lo del blog molón me ha llegado al corazoncito blogguero. :D

    Besos... :)
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