20 agosto 2009

Bragas Prozac

Una medida para ver cómo me ha ido durante un tiempo determinado es contar cuántas braguitas nuevas hay en el cajón. Como ya he dicho alguna vez, cuando estoy de bajón, me da por comprarme braguitas de colores (si la crisis es más grave, cae un pack de tres). Esta semana hay nueve nuevas inquilinas en diversos tonos en el cajón, perfectamente dobladas al lado de las de la semana pasada.

No sé por qué me da por ahí. Al menos es algo productivo: siempre es bueno tener ropa interior nueva y mona. Y no es tan inusual como yo pensaba. Comentando el tema con alguna amiga, me ha confirmado que no soy una loca aislada, sino que la industria braguera nacional se nutre principalmente de los bajones femeninos.

De hecho, creo que nunca me he comprado braguitas en buen estado de ánimo. Siempre ha sido cuando me he encontrado un poco triste, he ido a dar un paseo y he acabado en una tienda de ropa interior. Personalmente, no me valen las tiendas de ropa, porque no me veo guapa en esos momentos y nada me queda bien. Tampoco me sirven las perfumerías, porque es francamente peligroso: cuando las dependientas huelen la depresión ven a alguien con signos de estar de bajón, cogen a la interfecta y la sientan en un taburete, la maquillan estupendamente y luego les hablan de las maravillas de los productos que ahora tiene sobre la cara (al fin y al cabo es su trabajo). En mi caso, como soy de espíritu débil en esos momentos, es más que probable que acabe con una bolsa llena de cosméticos carísimos que luego nunca usaré. Ahí está el peligro.

Así que al final entro en alguna tienda de ropa interior, perfectamente iluminada y radiante. Me paseo entre camisones, sujetadores, zapatillas de estar por casa y braguitas, al ritmo de música disco. Paso desde la sección de Snoopy hasta la de HelloKitty, pasando por Mafalda y personajes así (incluídos algunos pollitos indeterminados que se supone que son tiernos a los que no tengo el gusto de conocer). Al final me quedo embobada delante de las braguitas colgadas de diminutas perchas y acabo seleccionando unas cuantas de colores alegres que me gusten. Cuando acabo de pagar y salgo de la tienda con la bolsa colgando y bastante mejor.

Es una terapia altamente recomendada, muy eficaz.

¿Y cuál es tu terapia anti-bajones?

26 comentarios:

  1. yo me tiro al chori de pamplo ... como un pitbull ... vamos .... buf ...

    dios, jamás había oído nada semejante ... ay ay ay ..... lo tengo que consultar con dar.
    ResponderSuprimir
  2. Libros...
    Y más libros...
    y si falla... libretas...
    pero antes todo ¡LIBROS! incluso de 3 en 3.
    ResponderSuprimir
  3. Cuadernitos, agenditas, blocs de notas, cositas así. ^^
    ResponderSuprimir
  4. Lo de las braguitas lo hacía antes mucho, ahora sigo haciéndolo pero no tanto. Pero lo que más hago es bajón = libros nuevos...aunque para eso cualquier excusa es buena.
    ResponderSuprimir
  5. sumirnos en la más absoluta desesperanza, llorar, hablar con gente, maldecir, aislarnos, beber, drogarnos, ... son nuestras terapias
    ResponderSuprimir
  6. Vaya, este dato me ha llamado la atención, yo habría pensado justo lo contrario, montones de braguitas en momentos de subidón, y pocas ganas de adquirirlas en momentos de bajón, pero ya veo que es todo lo contrario. ¿Se puede incluso apostar por los conjuntos más picantes en esos momentos? Si es que somos como el electromagnetismo, positivo con negativo. :P

    Yo no tengo capital para ese sistema, es que los boxers salen carísimos, vosotras por 1 y 2 euros os podéis comprar cosas monísimas jajaja.
    ResponderSuprimir
  7. Bajón = zapatos nuevos, no hay bajón que unos preciosos taconazos nuevos no puedan solucionar...

    Aunque una visita al stand de MAC con sus colorines también me alegra, una que es adicta al maquillaje...
    ResponderSuprimir
  8. Compras, y hablo en general, puede ser ropa, exterior e interior, zapatos, bolsos, complementos y chocolate... infalible.
    Feliz fin de semana.
    Musus
    ResponderSuprimir
  9. Buenísimo el post!!

    Yo me decanto por los cuadernitos, libretas, lapicitos... o braguitas de colores con dibujitos.
    Y por supuesto, siempre está ebay...uh!
    ResponderSuprimir
  10. Yo soy parecida! aunque no sé si son antidepresivas para mí, o una adiccion...
    Eso sí, tengo unas ganas de ir a comprar que no me las quita nadie!
    Un besazo
    ResponderSuprimir
  11. Yo tengo ganas de comprar lo que sea... A demas como todo en mi vida, nunca repito.
    A veces libros
    A veces peluqueria
    A veces maquillaje
    A veces ropa
    A veces comida
    A veces bisuteria
    en fin...
    Pd. nunca me habia dado por las braguitas... pero todo es probarlo.

    Montse (pa que me reconoz cas..comprasyfiestas...)
    ResponderSuprimir
  12. Bajón=compras.

    Compras en el sentido más amplio, desde ropa o pinturitas, hasta irme a la droguería a comprar champú...con comprar me vale!!!
    ResponderSuprimir
  13. YNO, ¿qué te extraña, lo de comprar o que sean bragas? Jejejeje... Bueno, que yo ataque la Nutella como una descosida no lo he dicho, pero también me pasa, jajajaja... :D

    BLACKBETTY, pues yo compro libros cada vez que entro a una librería, pero mi estado de ánimo no influye. Sólo mis ganas de leer. :D

    BARBIJAPUTA, ¿y luego las usas? Porque yo me compro libretitas monas que luego no uso porque me dan pena estropearlas con mi letra de médico... :)

    MEEEL, ¿y cómo te desintoxicaste de la compra compulsiva de braguitas? Mira que yo lo he intentado y nada... :(

    EQUIPO, pues ante ese panorama... ¡Prefiero el método femenino anti-depresión! :D

    X, jajajaja... En mi caso no. Sólo bragas, nada de conjuntos. Y las braguas son de colores siempre, no diría que picantes. Oye, pues no sé dónde has visto tú bragas a ese precio, las mías son de cuatro euros mínimo, jajajaja... :)

    CANDY, yo es que no llevo tacones, así que esa terapia no me sirve a mí. Lo del maquillaje no me llama, en esos momentos no me veo bien ni con kilos del mejor maquillaje... ;)

    OLLY, pues sí, parece que las compras van en el Top One de todas nosotras. :D

    JUSILUZ, eBay no mola para esos momentos, no sé... Así que lo tuyo es la sección de papelería, ¿no? Ahora que lo dices, un bolígrafo de Jordi Labanda también me ha sacado del bajón alguna vez. :D

    NEBULINA, créeme: es una adicción. :D

    MONTSE, está claro que gastar es el mejor antidepresivo, aquí hay unos cuantos testimonios, jejejeje... Si alguna vez te da por las bragas, ya sabes que no estás sola. ;)

    BICHEJO, a mí me gusta el mundo del champú, esté o no de bajón, jajajajajaja... ;)

    ¡BESOS A TOD@S Y GRACIAS POR SEGUIR AHÍ!
    ResponderSuprimir
  14. Libros de historia del arte o pintalabios.

    A veces simplemente con la vueltecita por las tiendas vale... aunque si te llevas un precioso pintalabios rojo pasión en el bolso la terapia es mucho más efectiva.
    ResponderSuprimir
  15. Pues la compra compulsiva de bragas en los momentos de bajón me parece mucho mejor que la de ingesta desmesurada de tarrinas de helado de kilo... más que nada porque luego tengo qeu ir, por huevos, a comprar braguicas ya que las otras no me caben por gooooooooorda.

    Me voy a sumar a tu terapia y a hacer sitio en el armario, ejem! :P

    besicos interiores!
    ResponderSuprimir
  16. Venga venga, que eso de comprar bragas por comprar bragas no cuela, ¿con qué vienen de regalo? XD
    ResponderSuprimir
  17. MISIA, muy bien, así me gusta, cultivando la mente... Y embelleciendo los labios. :)

    FLE, bueno, lo del helado y/o chocolate en vena no me parece mal tampoco, jajajaja...

    JAURNE, no es comprar bragas por comprar, es simplemente... Estoooooooo... Animarse, eso, eso. Animarse. ;)

    ¡BESOTES!
    ResponderSuprimir
  18. Se quita un poco cuando en el pueblo donde vives la mayoría del tiempo no hay oysho sino tiendas caras de lenceria (que una de ellas me encanta, o sino que se lo digan al corse más bonito que he visto nunca y que me apropié y braguitas que me encantan que parece que no lleves nada y que por muy caras que sean, te digo yo que valen la pena).
    ResponderSuprimir
  19. ¿Es generalizado entre muchas chicas este comportamiento? Es para saber a qué atenerme :P
    ResponderSuprimir
  20. Yo cuando estoy de bajón me dedico a comprar libros. Así tengo la pila de lectura, interminable...
    ResponderSuprimir
  21. Yo también soy de la de los libros en momentos de bajón, es en los pocos momentos en que me permito alguna edición en rústica o novedad de las caras,jeje.

    Así tengo el montón de pendientes por leer, que nunca lo pongo al día!!
    ResponderSuprimir
  22. MEEEL, donde yo vivo no hay gran cosa, pero cojo el coche y me voy al meollo de la cuestión. :D

    HACKETT, bueno, aquí puedes ver unas cuantas mujeres y sus opiniones, así que toma nota.

    ER-MURAZOR, bueno, yo compro libros compulsivamente aún sin estar de bajón, así que imagínate mi pila de libros pendientes, jajajaja... ;)

    LUCÍA, bueno, definitivamente los libros les ganan a las bragas, por goleada, jajaja...

    Besos... :D
    ResponderSuprimir
  23. mmmmm... Yo cojo el coche y conduzco sin rumbo con música hortera a todo volumen. Me averguenzo de ello... xD
    ResponderSuprimir
  24. RAQUEL, ¡bienvenida! :) Ah, no te averguences de eso, hay cosas peores... A no ser que me digas que escuchas a Julio Iglesias, porque entoncesssssssssssss... Jajajaja...
    ResponderSuprimir
  25. Bueno, yo también, pero eso es vicio... lo de la comprarlos por depre es terapia. Ja. O sea que compro más libros por ocasión si estoy triste... si normalmente pienso "hmmm, tengo muchos sin leer", cuando estoy triste pienso "me lo merezco"
    ResponderSuprimir
  26. BLACKBETTY, tras todas estas opiniones y los libros ganando a las bragas, llego a la conclusión de que soy muy poco intelectual cuando estoy de bajón, jajajaja... Besos. :)
    ResponderSuprimir