31 agosto 2009

Envidia...

Lo reconozco, lo sé. No es sano. Pero no puedo evitarlo, qué puedo decir...

Pero me da envidia, mucha, enterarme casi cada vez que entro en FaceBook de que una persona cercana a mí se vuelve a ir de viaje. Porque sí, viaja mucho. Pero mucho. Londres, París, Nueva York, Pisa, Honolulu, Hong-Kong, Moscú... Todo eso y más. No para. Además, es cierto: no es ni un farol ni una fanfarronería.

Otras cosas no me dan envidia, pero viajar y conocer mundo, en el amplio sentido de la palabra, pues sí. Me gustaría poder viajar más a menudo (igual que me gustaría tener un cuerpo de modelo o una casa con piscina). Eso no quiere decir que esté descontenta con mi modo de vida, no es eso, pero me gustaría completarlo, por decirlo de algún modo, con unos viajes alucinantes... ¿Por qué no?

Y no puedo hacerlo porque no tengo ni tiempo ni dinero para invertirlo en eso. Cada vez que entra mi sueldo a la cuenta bancaria hay que atender a las obligaciones de la vida adulta: hipoteca, facturas de diversas índoles, alimentación, seguros, gasolina, etcétera; y luego los demás gastos, e intentar ahorrar un poco.

Quizá todo en el fondo es cuestión de prioridades, las que elijo por mí misma y las que mi vida me requiere (que también las hay). Porque sí, quizá estas vacaciones hayamos estado en el norte de España -bien a gusto y sin privarnos de nada-, pero sigue dándome envidia aquellos que viajan al extranjero.

Claro que si hubiéramos hecho un viaje como esos que hacen que se caiga la baba, no estaría disfrutando de mi magnífico InnerCar, ni tampoco habríamos decidido ampliar la cocina para mejor. Deberíamos pensarnos dos veces salir a comer o cenar fuera, si nos apeteciera. No podría "enamorarme" de ningún bolso o de ningunos zapatos. No podríamos concedernos caprichos...

No pretendo con esto quejarme de nada, simplemente es un deseo que no implica renegar de nada...

Desde luego, no podemos tener todo lo que queremos, eso está claro, pero soñar es gratis y en ocasiones hasta automático, y a veces nace de la envidia, como es el caso.

10 comentarios:

  1. pero ... ¿me tienes agregado en el facebook?


    jajajja .... :P



    (es que justo ayer puse que me quedan 7 días para pirarme .... ups)
    ResponderSuprimir
  2. ¿¿Que tienes FaceBook y no me lo has dadooooooooooooooo?? Te odio. :p

    Claramente, no eres tú, jejejeje...

    Pero oye, esta es envidia de la sana, me parece, jiji...
    ResponderSuprimir
  3. Yo también tengo Facebook, pero es personal... y además, Inner me acabaría odiándome más de lo que ya lo hace :P

    Inner, canta en un coro. Te vas a Argentina por 450 euros dos semanas con todos los gastos pagados (salvo alguna cena, alguna comida y los regalitos que compres).

    Pues eso ;)
    ResponderSuprimir
  4. Yo creo que al final depende de nuestras prioridades a la hora de usar el dinero, hay quien apuesta por hacer más confortable su vida diaria y quien gasta ese dinero en conocer mundo, al final puede que hablemos de la misma cantidad incluso, lo único que cambia es la forma de usarlo. Saludos.
    ResponderSuprimir
  5. bueno queda ir ahorrando como las hormiguitas...:S
    ResponderSuprimir
  6. ...y yo aqui en casita todo el verano. Qué le vamos a hacer. :)
    ResponderSuprimir
  7. Todo llegará, paciencia...
    A mí también me da envidia la viajadera ajena :-D
    ResponderSuprimir
  8. yes,... tengo facebook ... pero no tengo nada colgado en él ..... vamos que lo uso para ver qué cuelgan de mí ... no te digo más.

    si me quieres buscar ... entra por nombre y apellido, si no te acuerdas, te monto y un pollo y te lo digo después ... aceptada estás...
    pero vamos... que te aburrirás cosa mala .... jajajaj
    ResponderSuprimir
  9. SIL, el FaceBook que tengo es personal también, claro. He intentado hacerme también una cuenta para el blog pero resulta que no me deja, hay gente que se puede poner nombres raros y a mí me dice que nanai, jajaja... Cariño, si yo cantara en un coro, me pagarían por que no fuera con ellos, seguro. ;)

    MANDARINA, pues sí. Pasa. La envidia existe. :p

    RALPH, absolutamente de acuerdo. Como digo en el post, si yo viajara tanto, no podría concederme los caprichines que me concedo y sobre todo, que me gusta concederme. Es cuestión de prioridades, pero a mí sí me gustaría poder tenerlo todo, ¿y quién no? :p

    CARMNCITTA, no puedo. Mientras haya bolsos de temporada y trapitos nuevos, no voy a pasar de Cuenca, jajajaja...

    RAQUEL, pues casi como yo, menos una semanita, todo el Verano pringando. :)

    BLACKBETTY, no sé yo si llegará... ;)

    YNOSÉ, qué fueeeeeeeeeeerte me parece lo tuyo. Te busco, y no te encuentro, nananaino-nananáaaaaaaaaaa...

    BESOTES... :)
    ResponderSuprimir