07 agosto 2009

¿Y yo, qué leo? (XXVIII)

Mi última lectura ha sido TREINTA Y CERO, de Lisa Jewell. Por supuesto, este año tenía que leérmelo porque el año que viene no me valdría, no me sentiría identificada, jejejeje... Pero mira, ya lo acabé.

Lo que nos vamos a encontrar entre las páginas del libro es esto:
Cuando Delilah se cruza de nuevo en el camino de Dig Ryan, la caprichosa jugada del azar poner de los nervios a Nadine, cómplice y colega de Dig desde el instituto. Ya en el colegio Delilah era la pesadilla de Nadine y ahora regresa poniendo en peligro su relación con Dig. Claro que, ya es hora de admitir lo que antes se negaba: Nadine está enamorada de Dig y, de hecho, ¡siempre lo ha estado! Y la mejor prueba es que empieza a comportarse del modo más torpe e infantil posible con resultados previsibles. Un sinfín de calamidades se desencadena y termina por confundirlo todo y a todos, aunque de paso revelan que las personas suelen ocultar muchos más secretos y contradicciones de lo que aparentan.
Pues a pesar de que es un libro como casi todos los anteriores que he leído, que sabes cómo va a acabar la cosa, que sólo te preguntas qué variante de la historia te vas a encontrar esta vez (porque, seamos sinceros: las chick-lit son casi todas iguales y el final está más que cantado), lo cierto es que me he llevado una grata sorpresa. Me ha gustado mucho.

No es que la historia de Dig y Nadine, con Delilah en medio de los dos, sea novedosa. El motivo por el que me ha gustado este libro es por la forma de narrar y contar las cosas: me ha parecido que era cercana, directa, parándose en lo que se tiene que parar. No niego que en algunos momentos las descripciones podrían haberse acortado, y algunas escenas eran sórdidas de más y dan un poco de repelús, pero en general, se me ha hecho muy amena la lectura de este libro.

Al margen de las formas, el fondo viene a ser también bastante entendible: ¿quién no ha tenido un personaje en el colegio que le hacía sentirse inferior? (Yo tenía una, ¡me la he encontrado en FaceBook!) Y si cuando ya lo has olvidado, tienes tu vida y tal, vuelve a aparecer, ¿qué haces? Sobre todo si no es un encuentro fortuíto, de dos besos, cómo estás, muy bien, adiós muy buenas; sino que representa una amenaza para tu vida actual. Seguramente no pienses que en 20 años la gente pueda cambiar, en tu cabeza siempre estará la personita que te marcó la infancia, con el mismo carácter pueril que tanto mal te hizo... Te pondrás a la defensiva, como antes, y volverán los jueguecitos de antaño. Solo que las cosas ya no son como en el colegio y tú, cegada de pánico, no te darás cuenta.

Volviendo a la historia, insisto en que la recomiendo, puesto que a pesar de no ser especialmente extraordinaria, es cercana, está bien escrita y el final está bien montado, con alguna que otra sorpresa dentro del predecible final.

3 comentarios:

  1. xD nada nuevo que añadir, salvo que creo que, efectivamente, en marzo lo leo ;)

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  2. Yo lo leí hace un tiempo y ahora que me lo recuerdas creo que ni lo reseñé ...

    Me gustó bastante porque como destacas, la narrativa es sencilla y directa y es una situación con la que muchos podemos sentirnos identificados de alguna manera.

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  3. Yo me lo leí hace un par de años.
    La verdad es que no me acuerdo ni de la décima parte de las cosas.
    Al leer lo que cuentas, algo me suena, pero ni idea.

    Sé que me lo intenté leer como dos o tres veces (lo compré hace como 4 años) y cuando por fin lo leí me gustó mucho.

    Tendré que volver a echarle una ojeada.

    un beso.

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